Trabajadores de la Eurocámara publican sus historias de acoso sexual

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El movimiento #MeToo del Parlamento Europeo se ha lanzado a la lucha contra acoso y abuso sexual creando un blog en que el que los empleados de la Eurocámara pueden compartir sus propias experiencias de forma anónima. La iniciativa, identificada con el hashtag #shareyourstory (“comparte tu historia” en inglés), refleja el descontento de los trabajadores de la institución ante la falta de medidas contundentes para poner fin a los episodios de acoso sexual.

Hace unos años Jeanne Ponté, asistente parlamentaria del eurodiputado socialista Edouard Martin, comenzó a escribir su “pequeño cuaderno de sexismo”. En este cuaderno, que ya es famoso en todo Bruselas, Ponté comenzó a tomar testimonio de los episodios de acoso sexual vividos y escuchados en su lugar de trabajo, el Parlamento Europeo. Este martes, Ponté y sus compañeras presentaron el blog www.metooep.com , un nuevo canal para dar voz a más víctimas.  

Una característica importante del movimiento es que está compuesto por compañeros de distintos grupos políticos, nacionalidades y puestos de trabajo (desde eurodiputados y asistentes, hasta funcionarios y personal de cafetería). En lo que al género respecta cuentan “con apoyos entre los hombres, pero los hay también quienes están muy incómodos con todo esto”, ha declarado a EL PERIÓDICO la asistente parlamentaria del grupo de la Izquierda Unitaria y Verde, Amelia Martínez Lobo: “Es un movimiento impulsado sobre todo por mujeres”. 

Contra la cultura del silencio

“Cuando me dijeron que era demasiado hermosa para este trabajo”, “Cuando mi colega me pidió que me sacara fotos desnudas”, “Cuando me pidieron que probara sus tortitas’”. Son algunos títulos de los relatos de mujeres del Parlamento que ya podemos leer en el blog. 

A partir de los testimonios anónimos que se vayan recogiendo, el movimiento aboga por romper la “cultura del silencio” arraigada en el seno de la institución y ayudar a otras víctimas que han vivido situaciones similares a detectar que están sufriendo acoso sexual y denunciarlo.  En el blog no se darán nombres, ni de la víctima ni de su acosador, “el objetivo no es centrarse en un caso específico sino dar visibilidad a un problema estructural”, han insistido las ponentes en la rueda de prensa. 

Denuncias y reivindicaciones  

Desde el movimiento se explica que, pese a la falta de denuncias de acoso sexual presentadas ante las vías formales (únicamente un caso), existen muchas personas que guardan silencio por miedo. “Estamos aquí para mostrar solidaridad a las víctimas, para decirles: no estáis solas”, ha expresado la asistente parlamentaria del grupo socialista Arantxa Calvera. Ella y sus compañeras cuestionan la estructura de poder, privilegios y jerarquías dentro del Parlamento. “Los hombres no tienen miedo porque saben que no les va a pasar nada”, afirmó Martínez Lobo. 

De acuerdo con la agencia de Derechos Humanos de la UE, el 55% de las mujeres europeas han experimentado una o más formas de acoso sexual a lo largo de su vida. Según Martínez Lobo, “El hecho de que solo exista un caso de acoso sexual en el Parlamento Europeo, que cuenta con más de 6.000 trabajadores, es un reflejo de que el sistema no está funcionando”.

Entre las principales reivindicaciones de movimiento destaca la creación de un comité de acoso único e independiente (ahora existe el comité “político” y el de personal administrativo) del que no puedan formar parte los eurodiputados y una formación obligatoria a todos los empleados focalizada en el respeto y dignidad en el trabajo. Además, exigen transparencia y la simplificación de los procesos para no imponer una doble carga a la víctima cuando esta denuncia. 

El nacimiento de #MeTooEP

La aparición en octubre de 2017 del movimiento #Metoo, tras haberse dado a conocer los casos de abuso sexual cometidos por el productor de Hollywood Harvey Weinstein, animó a las mujeres del Parlamento Europeo a alzar la voz contra el acoso dentro de la institución. Ese mismo mes, el periódico británico ‘Sunday Times’ publicó el testimonio de una docena de mujeres que relataban los abusos sexuales y hostigamientos cometidos en el seno de la Eurocámara. 

Días después, nuevos medios de comunicación daban a conocer casos similares y a finales de mes se convocó una sesión plenaria en el que algunas eurodiputadas hablaron de sus propias experiencias mostrando carteles con el lema ‘Me Too’. La Eurocámara condenó entonces el abuso y acoso sexual y aprobó una resolución en la que se pedían una serie de medidas con vistas a mejorar los procedimientos internos de denuncia y prevención. 

El pasado 8 de marzo el movimiento MeTooEP inicia su campaña con la recogida de 1.000 firmas en protesta contra la lenta e ineficaz implementación de las medidas contempladas en la resolución. Desde entonces, sus integrantes han estado trabajando como un lobby haciendo presión para que el Parlamento Europeo se convierta en una institución ejemplar en la lucha contra el acoso sexual.