Trix, la reina de los tiranosaurios, conquista CosmoCaixa

Trix, como la bautizaron los visitantes del Naturalis Biodiversity Center, el museo de ciencias naturales de Leiden (Países Bajos), fue una hembra de tiranosaurio de agitada existencia que vivió hace 67 millones en lo que hoy en día es el estado de Montana (EEUU). Murió ya adulta por causas desconocidas y luego quedó cubierta de arena, lo que favoreció la fosilización. Su esqueleto fue descubierto hace cuatro años en un estado de conservación extraordinario. Sin exagerar. “Fue un poco un golpe de suerte”, reconoce el paleontólogo holandés Anne Schulp, que encabezó el equipo que rescató y reconstruyó el espécimen.

Desde este viernes y hasta el próximo 18 de febrero, el esqueleto de Trix se puede contemplar en el CosmoCaixa de Barcelona en una exposición que repasa, además, la biología, el comportamiento y los hábitats de los tiranosaurios con plafones y juegos interactivos. Las tradicionales actividades de Navidad en el museo también se centrarán en Trix, “aprovechando el indudable tirón que tienen los dinosaurios para los visitantes”, ha comentado el director del Área de Investigación de la Fundación La Caixa, Jordi Portabella, al presentar esta mañana la muestra.

Si Schulp habla de “suerte” es porque, además del buen estado en que se encuentran los huesos, se ha logrado recuperar el 80% del esqueleto, un porcentaje sin igual para un Tyrannosaurus rex y en general para un dinosaurio de esas dimensiones.

Los palentólogos creen que se trata de una hembra por la robustez de sus huesos. En su plenitud habría pesado unos 5.000 kilos

El ejemplar reconstruido, que mide unos 12 metros de longitud, mira hacia el frente en actitud que parece desafiante. “Lo podíamos haber puesto más erguido, pero decidimos hacerlo así porque de esta manera se aprecia muy bien la cabeza y sus particularidades”, relata Schulp. Los paleontólogos creen que Trix es una hembra debido a la robustez de sus huesos. “Los machos suelen tenerlos un poco más finos, pero no podemos saberlo a ciencia cierta”, añade. En su plenitud habría pesado unos 5.000 kilos.

Inicio de las excavaciones

Todo empezó en septiembre del 2013, cuando se descubrió una cadera y un trozo de la mandíbula que emergían del suelo en un terreno pedregoso de Montana. En apenas dos semanas, el grupo de 15 personas que trabajaban en el yacimiento desenterró el animal. “Estaba prácticamente cubierto de arena y fue fácil retirarla”, prosigue. Al no ser piedra compacta, el esqueleto no sufrió las habituales presiones que deforman los fósiles.

Los elementos que le faltan al esqueleto, entre ellos una pata entera, alguna costilla y el final de la cola, se han reconstruido basándose en modelos de otros dinosaurios. Ha habido poco lugar para la imaginación. Las piezas se han fabricado con impresora en 3D y con una coloración especial “para que se viera que no son las originales”, precisa Schulp.

Vida accidentada

Trix es también un ejemplar singular porque se ha calculado que murió con una edad superior a los 30 años, un registro también desconocido para los tiranosaurios. A lo largo de su vida sufrió diversos avatares que dejaron huella en su esqueleto.

En la mandíbula, por ejemplo, se observa una deformación atribuida a una infección dental. En la cara hay también unos arañazos que pueden ser resultado de un mordisco, previsiblemente en la lucha contra un congénere. Finalmente, cuatro de las costillas muestran una protuberancia. “Muy posiblemente se las rompió y lo que se observa es el resultado de la posterior fusión”, concluye el paleontólogo holandés.

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