Un cuarto de siglo que no deja indiferente a nadie

Queda para la posteridad “el caloret faller”, las declaraciones contundentes, el “multiplícate por cero” que le dedicó en su día al expresidente Zapatero, la irresistible siesta en el Senado, el polémico gesto a las víctimas por el accidente del metro de Valencia, el “¡qué hostia, qué hostia!”, tras los resultados de las elecciones municipales de 2015, los petardos que tiraba a la oposición en las fallas de 2010…. Son innumerables las anécdotas, las polémicas que a los largo de más de un cuarto de siglo ha protagonizado Rita Barberá antes de que un infarto haya acabado con su vida cuando peor lo estaba pasando, al borde del juicio por presunto blanqueo de dinero en el PP del Ayuntamiento de Valencia.

Sin duda, la más polémica de sus ‘actuaciones’ fue la del discurso pronunciado desde el balcón del Ayuntamiento de Valencia en 2010 para el inicio de las fallas. En un catalán plagado de incorrecciones, castellanismos y patadas al diccionario, Barberá no dio pie con bola y no pudo más que reiterar cuatro frases entre las que hizo fortuna “el caloret faller(…) Os anime a que dejéis pasar el fred del verano, (…) el caloret del verano”. La estrambótica declaración se convirtió incluso en un ‘hit’ musical que acabó por poner la guinda a la mofa nacional en que se convirtió el suceso. Al día siguiente, Barberá pidió disculpas y alegó que no sabía qué le había sucedido a pesar de tener un discurso preparado.


Pero Barberá protagonizó momentos inolvidables que incluso provocaron el alago de sus correligionarios, como el “multiplícate por cero, Zapatero” que le dedicó al entonces presidente del Gobierno socialista. Emulando a Bart Simpson, la exalcaldesa de Valencia dedicó este simpático epíteto en el 2007.


En sus momentos de gloria política, en las que tuvo en su haber con cuatro mayorías absolutas, también protagonizó imágenes poco afortunadas que le acompañaron hasta su última etapa para acercarla a la corrupción política que ha perseguido a su partido en la Comunitat. Es el caso de la imagen junto al expresidente Paco Camps. Su apoyo al dimitido presidente de la Generalitat tras su implicación en la causa de los trajes, le valió un notable desgaste, pero le defendió con poca habilidad: “Todos los políticos de este país, del primero al último, reciben regalos”, alegó entonces, coincidiendo con una de las etapas más activas de la instrucción del caso Gurtel.

La exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el expresident de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps
La exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el expresident de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps (LVD)

La debacle de Barberá tuvo un punto culminante: la pérdida de la pérdida de la alcaldía de Valencia al pasar de 20 a 10 concejales y quedar a merced de los pactos de los grupos de la oposición. La propia alcaldesa no pudo evitar reaccionar con sinceridad al abrazarse con compañeros del partido. “¡Qué hostia! ¡Qué hostia!”, dijo al oído del delegado del Gobierno, Serafín Castellano, mientras le abrazaba. Su formación se quedó a siete concejales de la mayoría absoluta y perdió más de la mitad de los 208.000 votos obtenidos cuatro años antes en el Ayuntamiento. A pesar de ser la fuerza más votada, el PP no podría retener la alcaldía con la suma de los seis ediles de Ciudadanos.


Poco antes de estas elecciones, Rita Barberá protagonizaba una de las escenas más lamentables de su carrera al dedicar, desde el balcón del consistorio y durante la Mascletá, un feo gesto a los manifestantes que le reprochaban su gestión en el accidente del metro de Valencia que acabó con la muerte de 43 personas y 47 resultaron heridas el 3 de julio de 2006. El gesto de burla no pasó desapercibido y fue motivo de comentario nacional


Las fallas fueron siempre motivo de alegría para la exalcaldesa, hasta el punto de que se impregnó de su espíritu festivo y provocó alguna broma que también recogieron las cámaras. En las fiestas de 2010, Barberá se lo pasó en grande tirando petardos a la oposición.


Si para Camps fueron los trajes, para Barberá fueron los bolsos, aunque las consecuencias para la exalcaldesa fueron bien distintas que para el expresidente valenciano. Barberá decía en 2010 que “un bolso de Louis Vuitton es un regalo absolutamente habitual”, y añadí en la rueda de prensa: “Y ¿sabe qué?. A mí no me han regalado equipamientos deportivos, ni ningún ático, ni ningún ERE”, en alusión a supuestos casos de corrupción relacionados con políticos del PSOE. Un bolso de la citada marca como los que supuestamente regalaba El Bigotes a la exalcaldesa, cuesta una media de 900 euros, pero pueden llegar a costar miles de euros.

Rita Barberá y Francisco Camps
Rita Barberá y Francisco Camps (efe / efe)

Sin pelos en la lengua y sin temor a nadie, además de asegurar hasta el final que no dimitiría, y no lo hizo, fue capaz incluso de montar una rueda de prensa para denunciar que estaba siendo objeto de amenazas de muerte. En julio de este año compareció para mostrar las imágenes de un sobre con una bala dentro, el segundo de estas características que recibía tras el que le llegó al Ayuntamiento en enero de 2015.

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha denunciado ante la Policía Nacional la recepción de un sobre dirigido a su nombre, en cuyo interior había una bala del calibre 9 milímetros parabellum
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha denunciado ante la Policía Nacional la recepción de un sobre dirigido a su nombre, en cuyo interior había una bala del calibre 9 milímetros parabellum (EFE/Jordi Ferrer)

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