Inicio Actualidad Un Gobierno tan opaco es insostenible

Un Gobierno tan opaco es insostenible

Ni siquiera el presidente del Gobierno más egoísta que se pueda concebir podría mantenerse en el poder con un equipo tan opaco y cercado por las irregularidades como es el del PSOE. Pedro Sánchez no puede encontrar una excusa convincente que justifique su mandato. Por mucho que desee seguir en La Moncloa, ni ha ganado unas elecciones ni ha cumplido con su compromiso de “ejemplaridad y transparencia” ni ha dado la tranquilidad institucional a España que sería exigible tras la moción de censura que desalojó de la Presidencia a Mariano Rajoy. A la abultada colección de casos que ya tiene a su espalda —incluido el Tesisgate— ahora se une la investigación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre el chivatazo a Josep Borrell.

Por mucho que el actual ministro de Asuntos Exteriores haya hecho un trabajo ímprobo contra el independentismo catalán, en el tema de la venta de acciones de Abengoa no ha actuado con la ética que se le presupone a una persona de su altura política e intelectual. Bien es cierto que ha pagado 30.000 euros de multa por la venta de 10.000 acciones. No obstante, el asunto va más allá de lo cuantitativo. Usar información privilegiada para beneficio propio o de un familiar –en el caso del actual ministro fue para su ex mujer— es una práctica injustificable y supone una merma importante para el prestigio y la credibilidad del representante público que sea, por pulcra que haya sido su trayectoria hasta ese momento.

La investigación de la CNMV es un doble problema para Pedro Sánchez que, además, multiplica la gravedad de los problemas anteriores, ya que su Ejecutivo se ha quedado sin la más mínima credibilidad. No sólo fue Borrell el que actuó mal. También el actual secretario de Estado de Energía —y entonces presidente de la compañía—. José Domínguez Abascal también debería ser sancionado y debería dar explicaciones, ya que es un miembro más de un Gobierno consumido por la mala praxis. Demasiados en una lista donde ya están Isabel Celaá, Pedro Duque, Nadia Calviño, Dolores Delgado, Luis Planas, Luisa Carcedo y los ya ex miembros del Gobierno, Carmen Montón y Màxim Huerta. En cualquier país creíble, por mucho menos que esto, Pedro Sánchez y su equipo ya no serían los máximos representantes ejecutivos.