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Un partido de la Premier se ha detenido debido al ramadán

Un partido de la Premier League se ha detenido momentáneamente en la noche de este martes para que un futbolista musulmán pudiera acercarse a la banda y comer después de un día de completo ayuno debido a su fe. El jugador en cuestión es Dango Ouattara, de Burkina Faso y perteneciente a la plantilla del Bournemouth que dirige el entrenador español Andoni Iraola.

Corría el tercer minuto del partido entre el Bournemouth y el Crystal Palace, correspondiente a la jornada 31 del campeonato inglés, cuando el sol finalmente se puso en el horizonte de la ciudad británica. De acuerdo a las indicaciones del islam, Dango ya tenía permiso para ingerir alimentos después de muchas horas sin consumir un solo nutriente en cumplimiento del Ramadán.

De esta forma, el delantero africano se dirigió a la banda, donde le esperaba un trabajador del Bournemouth con dátiles y varias bebidas energéticas. Con una rodilla sobre el césped y pegado a la línea, el jugador lo fue consumiendo todo mientras el juego estaba detenido y todo el mundo esperaba a que la ingesta finalizara para reanudar el encuentro.

El Ramadán, el noveno mes del calendario islámico, comenzó el pasado 11 de marzo. Este periodo es de gran importancia para los musulmanes, caracterizado por el ayuno, la oración y la reflexión. Se extiende durante 29 ó 30 días, desde una luna creciente hasta la siguiente, debido a que el calendario islámico se basa en los ciclos lunares, lo que hace que las fechas varíen cada año.

Durante el mes sagrado, desde el amanecer hasta el ocaso, los musulmanes practicantes se abstienen de comer o beber, incluso agua. Sin embargo, hay excepciones para aquellos que sufren de enfermedades crónicas o están en medio de un viaje imprescindible, así como para mujeres embarazadas, en periodo de lactancia o menstruación.

Antes de comenzar el ayuno con el alba, es común que los musulmanes tomen el suhoor, una comida que suele incluir dátiles, leche, zumos y té. Tras esta ingesta, llega el fajr, el primero de los cinco rezos diarios que realizan los musulmanes al amanecer. Al ponerse el sol, es el momento del maghrib, la cuarta oración del día que marca el final del ayuno. Después de la oración, es habitual consumir un poco de leche y algunos dátiles para preparar el cuerpo para la siguiente comida.

La siguiente comida es más sustancial y suele consistir en sopa de legumbres, carne de pollo, cordero o vaca, especias y pan árabe. Estos alimentos proporcionan energía y nutrientes necesarios después de un día de ayuno. Seguramente Dango Ouattara habrá dado buena cuenta de estos y otros alimentos teniendo en cuenta el enorme desgaste que provoca disputar un partido de fútbol en la élite.