Inicio Actualidad Un paso al frente, Majestad, y detrás iremos nosotros. O iremos sin...

Un paso al frente, Majestad, y detrás iremos nosotros. O iremos sin Usted

Óscar Bermán Boldú.- Un paso al frente, Majestad, y muchos le seguiremos. Pero ¿quiénes somos nosotros como para ser más monarcas que el monarca? ¿Acaso debemos gritar viva el rey mudo? ¿No está dispuesto a defender la Monarquía, ni a España, ni a los españoles? ¿O es que no cree conveniente hacerlo en este momento? Y, si es así, ¿cuándo? ¿Quizás está esperando esos informes demoledores contra la dictadura en ciernes del frente popular que los más fieles “juancarlistas” pregonaban hasta hace poco que poseía el Rey Emérito, Su padre, Majestad, y que en breve utilizaría para liberar al pueblo del yugo del totalitarismo neocomunista implantado a cuenta de lo que sólo en España sigue siendo terrible y mortal pandemia? ¿Debemos confiar en ese informe en el que trabaja Su Señor padre desde el amargo exilio, como un Moisés contemporáneo y no hacer nada ni por nuestra libertad ni por la Monarquía? Si es así, todo cobra sentido: La absoluta inacción de Su Majestad y la de su pueblo. Esperemos, pues, a que los acontecimientos separen las aguas del totalitarismo en ciernes y eviten el advenimiento de una república popular.

Pero eso no lo vamos a hacer nosotros.

Cincuenta y tres mil muertos por culpa del mayor desastre sanitario del mundo, con miles de personas, en su mayoría ancianos y enfermos graves sin mucha esperanza de vida, sacrificados en el mejor de los casos con un poco de morfina para bien morir en manos de la soledad más espantosa.

La mayor conculcación de derechos y libertades de toda Europa. Un empobrecimiento que no se produjo en España ni en la Guerra Civil, ahora tan presente gracias a la propaganda de los derrotados entonces y de los que están siendo ahora mismo derrotados, todo el pueblo español, sin que ninguna de las instituciones creadas para defender nuestra libertad y prosperidad se ganen, no ya el respeto que muchas nunca tuvieron, sino el sueldo del menor de sus empleados.

¿No es el momento que conviene, Majestad?

Olvídese de las prudentes razones que le están sirviendo en bandeja de plata amigos y enemigos de rostro amigo. El riesgo para la Nación, para Usted y para todos nosotros, si escucha a su instinto es siempre menor al de no hacer nada. Porque no hacer nada implica ceder la gestión del tiempo a los mismos gestores que han dispuesto de él para desterrar a Su padre. Olvídese de los errores que él cometió, porque, sin darse cuenta, ya los han blanqueado a bajo coste malgastando por un ¡salvemos al soldado Iglesias! el cartucho letal que podría habernos costado muy caro a todos, a la monarquía y a la libertad que, dando un paso al frente, Majestad, quedarían indisolublemente unidas en un destino que sólo puede ser el triunfo de ambas o el exilio, exterior o interior, de todos.

Déjese aconsejar por quienes más amamos la libertad y aún albergamos la esperanza en Su persona. Creen que manejan los tiempos a su antojo y que, por tanto (fatua ilusión) el tiempo les obedece en forma de sucesos que se ciñan obedientes a sus intereses. ¡Porque no tienen plan, ni están unidos! Pero lo único que manejan es el espacio vacío de nuestra inacción. La completa ausencia de respuesta, el nihilismo que le aconsejan y del que sólo puede devenir Su desaparición.

No hacer nada es seguir el guión de quienes no quieren alguien ahí, ni Rey ni presidente de República de hombres y mujeres libres, que haga algo tan sencillo y trascendente como velar por la libertad y la prosperidad de los ciudadanos, de los españoles. No hacer nada por ahora es no poder hacerlo ya nunca porque cada día que pasa Su figura se desvanece. Y esperar el caos sobre el que alzarse como salvador sería, además de una canallada, una apuesta demasiado arriesgada como para que pudiera salir bien a nadie que no sean los que sólo pueden prosperar flotando sobre la sumisión y la pobreza de los demás.

Ahora es el momento, Majestad. Un paso al frente y muchos, monárquicos y republicanos que anteponemos la libertad y la prosperidad a cualquier ideología, le seguiremos. O deje pasar el momento lo más rápidamente posible para que quienes sí queremos hacer algo por los españoles, por nuestro presente y nuestro futuro, no perdamos la ocasión que es ahora, cuando aún no han consolidado el poder para someternos.

Dos o tres declaraciones, su presencia comprometida en un par de actos públicos. Un discurso vestido de civil, de pueblo, de primer español que da un paso adelante.

Hágalo por todos nosotros, Usted incluido. Porque el tiempo no espera a nadie y dentro de muy poco escuchará el ruido de unos primeros pasos que deberían seguir a los suyos pero que no van a dejar de darse porque quien tiene la máxima responsabilidad entre el pueblo español (esa es su única y gran razón de ser) esté pendiente de cuándo le dicen que es el momento conveniente para cumplir con el deber.

Un paso al frente, Majestad, y detrás iremos nosotros. O iremos sin Usted.

*Presidente Nacional de Nosotros – Partido de la Regeneración Social