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Un perrito iba a convertirse en parte del menú de un restaurante chino, pero su cara le salvó la vida

El pequeño perrito Mork estaba destinado a una muerte cruel. Siendo un simple cachorro, viajaba junto a otros compañeros caninos en un camión repleto de perros que iban a ser usados para ser servidos como comida en un restaurante de China, donde el consumo de carne de perro es aún legal.

HarbinSHS, una ONG dedicada a salvar la vida de perros destinados a ser comidos en la República Popular China, logró interceptar el camión en el que viajaba Mork y salvarle la vida.

El perrito Mork estaba muy enfermo cuando lo rescataron

Cuando fue rescatado del camión en el que lo transportaban, el pequeño perrito Mork apenas pesaba 5 kilos y tenía serios problemas intestinales. El animal fue trasladado a un centro veterinario donde tuvo que ser ingresado durante varios días para poder salvar su vida. Después, fue trasladado a Los Ángeles, en los Estados Unidos, donde fue adoptado por Nikki Carvey, un rescatador de perros estadounidense.

Como él mismo explicó al Huffington Post, fue su cara lo que le hizo fijarse en el pequeño Mork: «Me mandaron una foto de Mork y dije: ‘Estoy enamorado de ese perro. Lo adoptaré’».

Ante la belleza singular de Mork, Carvey decidió crearle una cuenta en Instagram donde compartir fotografías del perrito.

El animal se ha convertido en toda una sensación de las redes sociales, donde muchos lo comparan con Baby Yoda, el personaje de la serie de Star Wars, The Mandalorian.

Desde su llegada a los Estados Unidos, el pequeño Mork ha ganado 400 gramos de peso y su salud ha mejorado mucho: «Tiene una dieta especial con lentejas y varios suplementos. Tiene muchísimos problemas de peso y tiene que ser alimentado cuatro veces cada día».
El comercio de carne de perrito en China, un drama que continúa

El comercio de carne de perro en China sigue siendo una gran preocupación para los colectivos ecologistas y animalistas en el país y también a nivel mundial: «Aunque estos perros no son criados por su carne, no hay una industira de adopción de perros adultos en China, así que hay muchas granjas o centros comerciales donde los perros viven en condiciones horripilantes. Si no consiguen venderlos como mascotas, los venden como carne para los restaurantes», explica Carvey.

Afortunadamente, no será el caso de Mork, que podrá vivir una vida feliz y evitará acabar siendo servido en el plato de un restaurante.