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Una historia realmente nueva / Osoro se hace el loco / Por qué contamos nuestras vidas. | La Gaceta

¿Por qué se descompuso con tanta facilidad un franquismo que tantos desafíos había afrontado victoriosamente? https://www.youtube.com/watch?v=cU815eYcapY

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Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

En suma, podría decirse que su Nueva historia de España y la de la Reconquista, son versiones tradicionales, contra las salidas del 98 y hoy dominantes, según usted mismo.

–Me sorprende esa interpretación que he oído o leído  a otros. La interpretación tradicionalista habla de una «España eterna» y católica», dos conceptos contradictorios, el primero pagano.  La cuestión parte de una doble pregunta muy simple: ¿cuáles son los rasgos culturales, religiosos y políticos que caracterizan a la España actual? ¿Cuándo empezaron esos rasgos y cómo se desarrollaron? Empezar la historia de España (y, por cierto, de Europa) por la II Guerra Púnica no es nada tradicional ni tiene nada que ver con los enfoques contrarios hoy dominantes. Definir una nación como una comunidad cultural con un estado propio, fenómeno que atribuyo a Leovigildo y Recaredo,  tampoco se parece a los galimatías habituales sobre el concepto de nación y la importancia o menosprecio con que las historiografías de un tipo u otro tratan a los visigodos. No son los godos, son Leovigildo y Recaredo. Señalar la importancia política del reino de Toledo desde Leovigildo  para la configuración de España y la Reconquista, tampoco es común en las historiografías, exceptuando a García Moreno y algún otro. La concepción de Al Ándalus como un poder despótico basado en un ejército de extranjeros y él mismo, por eso mismo, ajeno a la propia población conversa al islam, tampoco es muy frecuente, aunque algunos, por ejemplo Serafín Fanjul, vayan en esa dirección. Podríamos extendernos. Estos son conceptos de base que, según creo, clarifican una historia habitualmente desenfocada en un sentido u otro.

Pero en el concepto mismo de la Reconquista, usted sigue la historiografía tradicional.

–Hasta cierto punto es cierto, porque la Reconquista existió, efectivamente, y negarla es estúpido. No somos islámicos  ni culturalmente parte del Magreb, ni nos expresamos en árabe, ni hablamos de Al Ándalus, sino de España. Y la palabra reconquista, surja cuando surja,  define bien el proceso que  ha permitido que llegáramos a ser lo que somos. En este sentido, la historiografía tradicional reconoce la verdad evidente, mientras que la contraria  tiene que forzar y desnaturalizar la evidencia para contarnos cuentos extraños, como los de Américo Castro u otros peores.  Pero la concepción misma de la Reconquista es en mis libros muy diferente de la tradicional. Para empezar, no es una empresa primariamente religiosa, sino política. Si fuera religiosa, sería una empresa euro-occidental, pero fue netamente española. Con intervención exterior, desde luego, sea franca o borgoñona o papal, ocasionalmente inglesa;  pero esa intervención perturbó o desnaturalizó parcialmente su carácter hispano, es decir, reconquistador.

No obstante,  aquel proceso nunca logró recuperar la España visigótica, sino que conformó un buen número de reinos poco amigos entre ellos.

–Las circunstancias impusieron fuertes tendencias disgregadoras, y a decir verdad, parece muy razonable que ellas se impusieran disgregando políticamente la península al modo de los Balcanes. Esto es lo que una persona realista habría pensado que ocurriría. Pero solo ocurrió en el caso de Portugal. Porque, evidentemente, junto a las tensiones disgregadoras existían otras integradoras,  inspiradas en la historia anterior a la invasión musulmana, y que terminaron prevaleciendo, con la excepción dicha. Hay una historia tradicionalista que apenas tiene en cuenta estas cosas. Por cierto que los actuales separatismos no dejan de tener una de sus tres raíces en la exaltación romántica de la llamada Edad Media, cuando España estaba dividida  en cinco reinos hostiles entre sí. Quieren volver a aquella «maravilla».

Pero en definitiva, muchos dicen que la empresa se debió a la imposición de Castilla, cosa que resienten otros antiguos reinos.

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 Es otra distorsión habitual, en un sentido u otro. También es demasiado castellanista la versión tradicionalista corriente, aunque existan otros tradicionalismos separatistas. Ortega,  Sánchez Albornoz y otros muchos coinciden en destacar el papel de Castilla. Pero los orígenes y carácter político de la Reconquista no se deben a Castilla, sino a Asturias-León. Castilla nace precisamente en disidencia con ellos. La que suele considerarse primera declaración de derechos europea y las primeras Cortes o parlamentos, no son castellanos, sino leoneses. La “invención” del sepulcro de Santiago, de tan crucial proyección religiosa, política y cultural, parte de Galicia. Solo a partir de cierto momento, ya bastante avanzado, Castilla asume los valores  de León y se convierte en el principal motor del proceso, aunque obsérvese que si Castilla recobró Toledo, hecho de tan enorme valor simbólico, fue al mismo tiempo impulsora de una influencia borgoñona-papal bastante perturbadora. Castilla llegó a configurarse como la gran impulsora de la Reconquista ya tardíamente, debido a su posición central, a su impulso demográfico y económico, a un feudalismo con mayor libertad (porque fue esencialmente feudalismo) y a que, junto con ello asumió con mayor empuje la influencia italiana, que al revés que la francesa no tuvo ningún coste importante para España. No fue una imposición sobre los demás, sino un desarrollo derivado de los factores dichos. Así el castellano se convirtió en el español de comunicación y finalmente común a todas las regiones. Fue un proceso bastante tardío. Quiero decir que ni fue tan importante como se le ha atribuido ni fue realmente impositivo sobre los demás.

Obviamente, las regiones de origen aragonés pueden no estar muy de acuerdo.

Bueno, hay andaluces que quieren sentirse andalusíes, y en una red social tuve algún debate con un leonés muy resentido con Castilla, y conozco gallegos para quienes todo lo que va más allá del Padornelo es tierra enemiga. Son pintoresquismos, intelectualmente nulos, aunque puede llegar a ser peligrosos. Lo que usted dice sobre Aragón, es decir, Cataluña y últimamente Valencia y Baleares, es más que pintoresco, porque  dispone de una gran financiación, ya desde los gobiernos centrales y de sus partidos. Históricamente, y es importante tenerlo en cuenta, la Reconquista definió pronto dos España, la cantábrica, independiente, y la pirenaica, creada por los francos y sometida por un tiempo a ellos. Para los francos, la idea de Reconquista carecía de importancia. Aquellos condados, origen de Aragón y de Cataluña, estaban por así decir incómodos con la dominación franca, de ahí una tensión paralizante que  les volvía renuentes y en cierto modo menos reconquistadores que los propios francos, pues estos aspiraban a llevar la marca hasta el Ebro (tantos siglos después, Napoleón quería llevar hasta allí la frontera francesa). El feudalismo era también allí mucho más férreo.  Por ello la España pirenaica se incorporó bastante más tarde a la Reconquista, y aun en el siglo XIII tuvo tentaciones de desentenderse de ella y dedicar sus energías a extenderse por el sur transpirenaico, recordando en cierto modo a la Narbona visigótica. En todo caso, esa tentación no prevaleció.  La Reconquista marcó una orientación de gran aliento y a largo plazo, pero sería sumamente irreal creer que se mantuvo firme y clara en todo momento. Tanto la España cantábrica como la pirenaica oscilarían a menudo entre tentaciones u orientaciones contradictorias. No obstante fue una la que prevaleció. Y esa es la historia real, que tantos botarates lamentan y quieren sustituir por sus ilusiones arbitrarias.

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Píldoras contra el mareo

**Dice el arzobispo Osoro, el de Peace with no borders, que la  profanación de la tumba de quien salvó a la Iglesia del exterminio solo compete al gobierno y a la familia, no a la Iglesia. Una vez más, la estupidez y la canallería.

–Hagamos circular al máximo la denuncia de la canallada de Osoro y compañía. Si no tienen vergüenza, al menos que se vean en la picota. .

 –Dicen algunos que al Doctor la profanación de la tumba de Franco solo le interesa electoralmente. Al revés, carece de importancia electoral. La tiene, e inmensa, política, histórica y simbólica. Por eso la Iglesia, y la monarquía se hacen los locos.

–La profanación de la tumba de Franco se hace en nombre de la ley de memoria histórica. Una ley que ha demostrado la profunda degradación antidemocrática y antiespañola de los actuales partidos y gobiernos. Y de la universidad.

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¿Por qué hablamos de nosotros mismos?

Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Moa, Pío]https://www.amazon.es/Adi%C3%B3s-tiempo-Recuerdos-sueltos-relatos-ebook/dp/B075L82G5B

«…Permítame que insista sobre sus memorias o fragmentos de memorias. Y por qué las llama «Adiós a un tiempo». Usted nos cuenta cosas de su vida, nos explica por ejemplo cómo se hizo marxista y por qué lo abandonó, cómo era la vida en Vigo cuando usted era niño, aventuras de cuando estaba en el Grapo o se salió de ahí,  recuerdos de algunos de sus camaradas, en fin, andanzas diversas, y las cuenta  para los demás y yo pregunto:  ¿por qué? ¿Considera que ellas son ejemplares para los demás, que los demás podemos  aprender algo, que deberíamos admirarle?  No piense que se lo digo por fastidiarle, porque la misma pregunta se puede hacer a todos los que hacen lo mismo.  Pero cada uno contará su vida, o cosas de su vida, por una razón u otra o con una intención u otra. Usted dice que todo el mundo cuenta su vida por lo menos a los familiares y a los amigos y que casi siempre la disfraza. Ha hablado de los novios. Los novios se cuentan sus vidas para conocerse porque quieren vivir juntos, es un motivo claro. Los políticos para justificarse, se entiende bien la cosa, otros por puro exhibicionismo,  por narcisismo como usted mismo admite, algunos artistas o gentes del mundillo del corazón, pues lo hacen por ganar unos dinerillos a costa de la tontería de sus fans. Qué sé yo. Entiendo que habrá quien lo cuente para desahogarse de una crisis personal o algo de eso, pero entonces ¿lo publicaría?  Hay mil razones para escribir una autobiografía. Usted no la ha escrito para sí mismo eso va  de suyo. La ha publicado. ¿Entonces qué? ¿Entiende lo que quiero decir?…»  Julio González.

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La ley de memoria histórica debe ser desafiada y derogada. La triple M debe ser derrotada. Esta tarea compromete a cuantos respeten la verdad y la libertad.  El programa “Una hora con la Historia” quiere ser una palanca para derribar esa ley, y necesita que sus oyentes lo difundan y apoyen económicamente. Necesitamos 300 personas que ordenen a su banco ingresar diez euros al mes en esta cuenta.  Únase usted a la resistencia:

BBVA “tiempo de ideas”, ES09 0182 1364 3302 0154 3346