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Valverde: «Este partido tiene mucha miga»

Bajo la tesis de que todos los partidos de Bilbao son complicados, un axioma que Ernesto Valverde comparte, hay visitas más difíciles que otras en función del momento por el que atraviesa el Athletic. La cita de este domingo «tiene mucha miga», entiende el entrenador azulgrana. Por los síntomas de recuperación anímica del cuadro roijblanco y los signos de cansanio que muestran sus chicos.

Valverde entiende que el Athletic que ha renacido con Gaizka Garitano es muy parecido al que se hundía con Eduardo Berizzo en cuanto a estilo y juego. Pero entre ambos hay una diferencia sustancial. Al actual le sonríen los resultados y ha podido abandonar la cola de la tabla; el que dirigió el técnico argentino se vio atenazado por «el punto de angustia e inestabilidad«.

«El Athletic está muchas veces en dificultades y en base a su espíritu sale adelante. En cuanto enganche un par de buenos resultados, aspirará a estar arriba porque tiene una gran mentalidad», destacó Valverde, viejo conocedor de la casa por haber sido jugador y dos veces entrenador. «Habrá una gran presión ambiental. La gente apretará mucho y el Athletic nos apretará mucho en la salida del balón», prevé el entrenador del Barça, a quien el preocupa también la respuesta del Barça.

Las bajas del Barça

Acude el equipo con la baja de Jordi Alba, el único lateral izquierdo de la plantilla. Y, como tal, además del altísimo rendimiento que ofrece, indispensable. «Cubriremos la baja con algún central [Vermaelen o Lenglet], con algún defensa diestro [Semedo o Sergi Roberto ]o con algún chico del filial [Miranda]», dijo, restando relevancia a la ausencia del sancionado.

Pero tan sensible para el Barça será esa falta como la de Arthur. También hay recambios para ocupar ese hueco, por supuesto, pero el Barça pierde al futbolista que le «da el control del juego». Y no solo para un partido, sino para los seis próximos como mínimo. Valverde intentó minimizarla igualmente, disimulando su preocupación, nombrando los recambios previstos (Aleñá o Arturo Vidal) y recordando que el brasileño estuvo lesionado cuatro partidos a principios de diciembre. El Barça ganó los cuatro.  

A todo ello, habría que añadir, además, el delicado estado físico de Leo Messi, que solo pudo jugar la última media hora de la Copa ante el Madrid porque no estaba recuperado del golpe que sufrió ante el Valencia el último fin de semana.