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Virus, responsabilidad e igualdad

Estar en el podio es el orgullo de cualquier deportista. Sin embargo, cuando el tercer puesto lo ocupa España por la cantidad de casos de coronavirus ya no resulta tan estimulante. Dado que esto depende de la cantidad de test que se hacen a la población tampoco estamos seguros de que esto dure y los puestos en este ranking de países apestados pueden variar vertiginosamente en los próximos días. Estados Unidos tiene todas las papeletas para destronarnos

La enfermedad no hace distingos entre los ciudadanos a los que afecta aunque es verdad que pone en riesgo a unos más que a otros. Son los colectivos vulnerables, personas mayores con múltiples patologías, sanitarios y otros servicios públicos, etc., los que pueden afectarse gravemente o morir.

Pero al respecto de los países y sus líderes la peligrosidad de contraer la enfermedad se debe más a la irresponsabilidad de sus políticos que a la propia capacidad infectante del virus y aquí, tanto políticos de derechas como de izquierdas, han acertado y metido la pata por igual.

La negligencia y retraso en aplicar las medidas sanitarias de confinación y aislamiento propuestas por la OMS en países gobernados por la derecha, Estados Unidos, Brasil, México o Reino Unido, es similar a los gobernados por la izquierda: Francia, España, China o Portugal. Sin embargo, Corea del Sur, con un gobierno liberal, ha conseguido aplanar la curva de contagios, y Argentina, con un gobierno populista de izquierdas, parecen adelantar sus medidas de contención ante la catástrofe aún con apenas 100 casos, si bien es cierto que han podido beneficiarse de la experiencia de los que lo han pasado antes

Volviendo a nuestro país, y para hacernos una idea, la OMS declaró la “alerta sanitaria internacional” el 30 de enero, la elevó a “amenaza muy grave” el 11 de febrero, a “muy alta” el 28 de febrero – luego de detectarse el primer caso en África – y el día 11 de marzo, oficialmente, la declaró Pandemia. España aún tardó 3 días más, hasta el 14 de marzo, en emitir el real decreto 463/2020 de Estado de Alarma en el que sus medidas radicales no eran lo extremas que debieron ser. Tarde e insuficiente. Por eso, la tasa de crecimiento de la enfermedad, casos nuevos, ingreso en UCI y muertes, va en el podio de lo peor.

En el interín las esposas del Presidente y Vicepresidente del gobierno dieron positivo en conronavirus, lo cual, a la hora de la verdad, debió significar el aislamiento de sus contactos directos, o sea, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, a menos que no durmieran con sus esposas los días previos ¡Ejem!

Fernando Simón justificó la presencia física de ambos en el consejo de Ministros como una excepción razonable, una afirmación manchada de oportunismo político que lo descalifica, a partir de entonces, para su función a pesar de ser un experto epidemiólogo.

No puedo estar más disgustado. Que nuestros máximos irresponsables de Gobierno se hayan saltado a la torera las mismas normas que pretenden cumplamos todos los españoles dan, con su actitud, el mal ejemplo que todos los ciudadanos no deberían tener. Sólo por eso, no deberían estar al frente de esta crisis, si tuvieran algo de dignidad deberían dimitir, también Fernando Simón por justificar lo injustificable. Y también el Ministro de Sanidad, Salvador Illa: no es lógico que el máximo responsable de dirigir la Salud Pública en tiempos de crisis ni siquiera sea médico, debería delegar todas sus funciones en un Sanitario con experiencia en gestión de catástrofes.

Así y todo, con el “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago” de nuestros gobernantes, el cumplimiento de las medidas ordenadas se lleva a cabo por la exclusiva responsabilidad de los ciudadanos, que han entendido la situación aplicando el sentido común del que carecen los primeros.

La última irresponsable, por ahora, la Delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, María Victoria Rosell Aguilar, ha escrito en Twitter algo increíble. Parece mentira que todo lo que tenga que decir sobre el coronavirus es que “según un estudio de la revista científica Lancet sobre el impacto de género en el COVID 2019, el riesgo en hombres se asocia a factores biológicos y en las mujeres a roles de género y la feminización de las tareas de cuidado”. Ella sigue con su cantinela ideológica de género femenino que nada pinta en la epidemia.

Conclusión: entre ignorantes y negligentes anda el juego. Pedirles responsabilidad a nuestros políticos es predicar en el desierto. De todas maneras, la crisis del COVID 19 se pasará pero más por la capacidad y solidaridad de un pueblo que entiende el sacrifico al que se enfrenta y las consecuencias positivas del mismo, aunque pagando con vidas humanas la irresponsabilidad y la desidia de sus gobernantes. Aquí y ahora, la única igualdad es el miedo a contagiarse.