Inicio Actualidad ‘Viudas’: un atraco con mujeres empoderadas

‘Viudas’: un atraco con mujeres empoderadas

Steve McQueen no le gusta hablar demasiado del éxito, el reconocimiento y los premios, incluido el Oscar, que alcanzó gracias a ‘12 años de esclavitud’ (2013). A lo largo de su carrera ha demostrado ser un director incómodo que ha intentado poner el dedo en la llaga alrededor de muchas cuestiones que continúan siendo un tabú dentro de nuestra sociedad. La brutalidad policial, la lucha ideológica y armada, la adicción al sexo, el racismo y la violencia han sido algunos de los temas que ha abordado en sus películas desde el punto de vista más visceral y físico.

Ahora regresa con su cuarto largometraje, ‘Viudas’, un apasionante ‘thriller’ criminal en el que demuestra que es un director comprometido con su tiempo y con las reivindicaciones feministas que han sacudido el último año a raíz del #MeToo.

En la película, un grupo de mujeres de clases sociales diferentes se unen después de la pérdida de sus maridos para demostrar que juntas son capaces de hacer cualquier cosa, como organizar un laborioso plan para robarle el dinero a unos gánsteres locales que pretenden hacerse con el poder de una zona marginal de Chicago. Un potentísimo dispositivo que subvierte las reglas del ‘thriller’ de robos y atracos convencional al situar a las mujeres como las protagonistas poderosas de la función.

“Estas cuatro mujeres no tienen nada que ver entre sí”, cuenta a EL PERIÓDICO el cineasta durante su reciente visita promocional a Madrid. “Pero al final descubren que son muy parecidas y que luchan para ser independientes, porque están hartas de los hombres y de que las humillen. Así que serán ellas las que tomen el control empoderándose. Juntas serán más poderosas”.

La película está basada en una serie de televisión británica del mismo título escrita por Lynda LaPlante a la que McQueen se enganchó a principios de los 80 cuando era un adolescente. “Me gustó porque podía sentirme identificado con esas mujeres, porque eran juzgadas por su apariencia y por su sexo y se mofaban de ellas por eso. Yo las veía como a unas heroínas y me identificaba más con ellas que con Sean Connery en ‘007’”.

El director ha trasladado la acción de las calles de Londres a las de Chicago para hablar de la corrupción sistémica que se encuentra enraizada en cada uno de los poderes fácticos, desde los partidos políticos hasta la Iglesia. Pero en realidad, McQueen no quería hacer una crítica específica a la Norteamérica de Trump. “Es cierto que, para mí, Chicago es Gotham City. Pero lo que quería mostrar era de qué forma lo local se convierte en universal. Pasa en Londres, en Milán, en Moscú y en Madrid”. En ese sentido, no quería que su película fuera una crítica, sino un reflejo de la realidad. “Trata de personas normales que, como tú y como yo, buscan su camino entre un montón de mierda”.

Steve McQueen, que comenzó su carrera en el mundo del arte y formó parte de la creación visual y experimental de la escena británica a principios de los 90, comenzó a fijar su atención en la imagen y su poder para plantear preguntas de naturaleza corrosiva. De ahí surgió su ópera prima, ‘Hunger’ (2008) y después ‘Shame’ (2011), ambas protagonizadas por Michael Fassbender. Es la primera vez que utiliza un reparto principalmente femenino en el que aparecen los nombres de Viola Davis, Michelle Rodríguez, Elizabeth Debicki (una auténtica revelación) y Cynthia Erivo. Los personajes masculinos, en esta ocasión, son secundarios y en su mayoría nocivos.