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Vox: mucho ruido y pocas nueces

Chris Coleman.- Es importante, en estos momentos en los que ya son muchos los españoles que, saben de la existencia del partido político que preside Santiago Abascal, contarles que Santiago Abascal y su reducido grupo de notables, a los que mejor es llamar oligarcas y caciques, no fundaron VOX, pese a que ellos se pavoneen de ser quienes pusieron en marcha el partido…
¡NO! VOX fue fundado por otras personas que, salvo excepciones, por decencia se acabaron yendo y, obviamente ya no están en VOX.

VOX FUE CREADO POR ALEJO VIDAL CUADRAS, IGNACIO CAMUÑAS Y OTROS, ENTRE LOS CUALES NO ESTABA SANTIAGO ABASCAL:

Transcurrido el tiempo, llegaron Abascal y compañía, (“lloriqueando”, según cuentan algunos que vivieron aquellos momentos) y le propusieron a Alejo Vidal Cuadras integrar a DENAES (Fundación para la Defensa de la Nación Española que, entonces presidía Santiago Abascal) en VOX, pero, siempre y cuando le dieran un buen sueldo a él y a Iván Espinosa de los Monteros (esposo de Rocío Monasterio) y pasaran a formar parte, de forma automática e inmediata, del Comité Ejecutivo Nacional de VOX.

Alejo Vidal Cuadras, ingenuo e incauto él, accedió a la petición de Santiago Abascal y sus secuaces… y como el partido ya disponía de suficiente dinero, tras lograr que los iraníes opositores al régimen de los AYATOLAS engordaran las cuentas del nuevo partido Vox, hasta los 2000000 €, le otorgó a Abascal un sueldo de 5000 € mensuales, y no solo pasó a ser miembro del Comité Ejecutivo Nacional, nada menos que como “Secretario de Organización Nacional”; también lo hizo su amigo Iván Espinosa de los Monteros,… a partir de entonces, quienes fundaron VOX y sus más íntimos colaboradores pasaron a llamar al dúo Abascal-Espinosa como “los hermanos Zipi y Zape”.

Zipi y Zape es una historieta humorística creada y desarrollada por el autor español José Escobar a partir de 1948, la más popular de las suyas, y una de las más populares en España y en los países del habla hispana y traducido a multitud de idiomas… solo por detrás de «Mortadelo y Filemón»)
Fue a partir de ahí cuando el “patriota” Abascal organizo su golpe de Estado en Vox. Lo hizo de la siguiente manera:

Como era el secretario de Organización nombró a sicarios y secuaces de su “fundación” DENAES, COORDINADORES de cada provincia en las que VOX tenía implantación, y en las elecciones al Parlamento Europeo del año 2014 les dio orden de no hacer ninguna propaganda de VOX (en aquellas elecciones europeas, Alejo Vidal Cuadras iba de “cabeza de lista”).

Santiago Abascal e Iván Espinosa prohibieron a los militantes y simpatizantes de las provincias que habían logrado controlar que hicieran campaña para intentar llevar a los potenciales votantes de VOX a los Colegios Electorales, el día de las elecciones. A quienes se negaron a acatar semejante y demencia “orden” y desobedecieron a Abascal y compañía, fueron “llamados al orden” por parte de Enrique Cabanas (uno de los principales matones de Abascal) y los suspendieron de militancia. Por supuesto, sin expediente disciplinario previo, y sin dar ocasión a los expulsados de defenderse, de ninguna manera (Éste es el modus operandi que utilizan de forma sistemática y con muchísima frecuencia, los oligarcas y caciques de Santiago Abascal, para deshacerse de los “militantes y afiliados incómodos y díscolos”).

Santiago Abascal mordió la mano de quién le estaba dando de comer, y prohibió a los coordinadores provinciales de DENAES qué moviesen un solo dedo en beneficio o a favor de Alejo Vidal Cuadras que, era quien iba como número uno por la lista de VOX al Parlamento Europeo. Abascal acabó saliéndose con la suya y logró su objetivo. A Alejo Vidal Cuadras sólamente le faltaron 1.500 votos para conseguir un escaño en el Parlamento Europeo.

Santiago Abascal y sus secuaces presionaron al equipo de Vidal Cuadras para que convocara un congreso extraordinario y abandonara la presidencia de VOX.

Alejo Vidal Cuadras permitió que se convocara el congreso del partido, Abascal se presentó como candidato a presidir VOX. Y, tal como era de esperar, los secuaces de Abascal y Espinosa de los Monteros hicieron todo lo que estuvo a su alcance, mediante coacciones, recurriendo al mobbing, a toda clase de fraude, incluido el “pucherazo”, para hacerse con la presidencia de VOX.

Fueron muchos los españoles decentes que, ignorantes de todo lo que se viene narrando, se fueron sumando a VOX; pero, también fueron legión los que acabaron llegando a la conclusión de que Vox es un partido oligárquico, caciquil, una estafa piramidal, un engañabobos, que practica una retórica vacía para encandilar, engatusar a quienes en España se sienten huérfanos, no representados, defraudados, profundamente vulnerables, por sentir que nadie defiende lo que ellos consideran irrenunciable: el derecho a la vida, la defensa del matrimonio y de la institución familiar, nuestra forma de vida (eso que se llama “civilización occidental, judeocristiana), la unidad de la nación española, etc.

Desgraciadamente, Vox es un grupo de gente sin escrúpulos, que lo único que pretende es seguir haciendo lo que siempre han hecho desde la adolescencia: vivir, parasitar a costa de nuestros impuestos.

Es por ello que, pese a la retórica “patriótica”, incendiaria, a la que sus dirigentes recurren, nunca pasan más allá de entrar en disputas, peleas, con miembros de Podemos, empezando por su jefe, Pablo Iglesias; enfrentamientos que causan enorme placer y regocijo entre sus seguidores; aquellos que justifican su adhesión a Abascal y compañía diciendo “apoyo a VOX porque son los únicos que se atreven a decir lo que nadie se atreve en España”.

VOX entró en el circo de la política como un elefante en una ferretería cuestionando el “estado de las autonomías”, hablando de recuperar el estado unitario, la unidad de España frente al separatismo; reclamando que se re-centralizaran las competencias que hace años transfirió el sobrevalorado José María Aznar, a los gobiernos regionales. ¿Quién se acuerda ya de ello? Abascal y compañía lo han guardado, bajo llave, en el baúl de los recuerdos, y para colmo de incoherencia, se presentan a las elecciones “autonómicas”, logran entrar en los parlamentos regionales y apoyan a gobiernos del PP y Ciudadanos, a cambio de nada.

VOX entró en el circo de la política como un elefante en una ferretería afirmando que es el partido de los “valores” que pretende “regenerar España” y entre otras muchas cuestiones, decían Abascal y compañía, iban a emprender una guerra contra la corrupción, iban a proponer que se eliminaran los diversos aforamientos que, “blindan” a los políticos, jueces, fiscales… También hablaban de proponer una ley de responsabilidad de los cargos electos y funcionarios; y de eliminar los cargos de confianza y sustituirlos por empleados públicos, y de eliminar los coches oficiales… y una larga lista de “buenas intenciones”. Claro que, como dice el refrán: “el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”. ¡¡¡Ah!!!!, y para remate del tomate, Abascal y sus oligarcas y caciques eliminaron todo lo existente, hasta su llegada, de democracia interna y participación de los afiliados en la toma de decisiones… modificaron los estatutos (el 23 de febrero, de 2019), y dese entonces todas las decisiones las toman –tal cual hacen esos que dicen practicar el “centralismo democrático”- en pequeño comité, los notables del partido, o sea, Abascal, Espinosa de los Monteros y Ortega Smith. Todo ello muy democrático.

VOX entró en el circo de la política como un elefante en una ferretería afirmando que, iban a realizar proyectos de ley, en el Congreso de los Diputados, y allí donde lograran representación, para reformar el Derecho de Familia, para que se generalizara la custodia compartid de los menores tras el divorcio (que ahora es absolutamente excepcional), para eliminar las leyes “de género”, empezando por la derogación de la ley de 28 de diciembre de 2004, de “violencia de género”, mediante la cual, hace ya más de tres lustros, en España se privó a los varones del derecho a la presunción de inocencia y a un juicio justo, con todas las garantías legales… hablaron también, de eliminar los “tribunales de excepción” en los que solamente se juzga a los hombres y se les condena, generalmente con la versión de la mujer denunciante, como única prueba. También todo esto lo acabaron guardando en el baúl de los recuerdos.

VOX entró en el circo de la política como un elefante en una ferretería diciendo que son el partido que defiende la vida, desde la concepción hasta la muerte natural; y que harían lo posible para intentar que se derogara la ley del aborto, aprobada en la legislatura en la que el presidente del gobierno era un tal José Luis Rodríguez Zapatero. De ello también se han olvidado ¿Padecen Abascal y compañía de Alzheimer selectivo? Y si hablamos de la eutanasia ¿Qué piensan hacer para movilizar a la población contra la canallada que pretende aprobar el gobierno frente-populista?
VOX entró en el circo de la política como un elefante en una ferretería: afirmando que, ellos eran los defensores de la propiedad privada, de la economía de libre mercado, etc. ¿Qué han hecho en ese sentido? Lo mismo que con las otras promesas que hicieron para regalarles los oídos a sus potenciales votantes: nada de nada; también fue a parar al baúl de los recuerdos.

VOX entró en el circo de la política como un elefante en una ferretería afirmando, también, que ellos iban a ser los adalides, los defensores de la caza, la pesca, la tauromaquia y de todo aquello que guarda relación con nuestra forma de vida, de nuestras costumbres, de las señas de identidad de España… Igual caminos siguió todo ello: el baúl de los recuerdos.

Y, así podríamos seguir, hasta escribir una narración como la novela de Michael Andreas Helmuth Ende, “La historia interminable”. Todo fue a parar el baúl de los recuerdos. Y mientras se enzarzan en discusiones, en diálogos de besugos, en debates estériles con Pedro Sánchez y Pablo Iglesias (especialmente con el segundo), se limitan a ser la muleta en la que se apoyan gobiernos tales como los de Andalucía, Murcia y Madrid, y hacen lo mismo en los ayuntamientos donde Ciudadanos y PP no cuentan con mayoría suficientes de concejales para gobernar.

Lo penúltimo ha sido presentar –cuando los españoles estaban aún en arresto domiciliario, y casi de forma clandestina- una proposición de ley para reformar la milicia, para reformar la carrera militar e impedir que, los soldados profesionales que no proceden de las academias de oficiales y suboficiales, no sean expulsados del ejército al cumplir los 45 años. Ni qué decir tiene que de esto apenas se han enterado más allá de algunos soldados profesionales y sus amigos y familiares. Como era de prever, el gobiernos social-comunista ya ha comunicado al Congreso de los Diputados que impedirá que la reforma legislativa de la actual ley de la carrera militar, que propone VOX, no salga adelante (con el pretexto de que no hay presupuesto para asumir los gastos que tal reforma originaría). Así actúan los oligarcas y caciques de VOX, haciendo “brindis al sol”. Como decía mi abuelo: son como el que se le ocurrió asar la manteca. ¿A quién se le ocurre, aparte de a VOX, hacer una propuesta legislativa, o una reforma de alguna ya existente, sin haber buscado apoyos y aliados para que la misma salga adelante?

Lo mismo acabará ocurriendo con la supuesta “moción de censura” que, Santiago Abascal dijo que su partido presentaría en el mes de septiembre, para desalojar a Pedro Sánchez y a su gobierno criminal. Los días pasan y nos vamos haciendo viejos; y Abascal sigue sin presentarla. Pero, en caso de que acabe presentándola ¿Para qué, con qué intención, si no cuenta con un candidato alternativo para sustituir a Pedro Sánchez, si tampoco cuenta con un programa de gobierno… y menos aún con apoyos del resto de los grupos políticos con representación en el Congreso de los Diputados?

Ante estas preguntas, Abascal y sus seguidores afirman que se darán por satisfechos si logran, con luz y taquígrafos, o sea, ante las cámaras de televisión, desenmascarar a Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y sus secuaces, al mismo tiempo que obligan a “retratarse” a quienes ellos llaman la “derecha cobarde”  ¡De verdad que hay que ser incautos para pensar que quienes controlan los medios de comunicación les van a dar la oportunidad de tales cosas! Eso, en el supuesto de que la “mesa” del Congreso de los Diputados que, está mayoritariamente integrada por socialistas, comunistas, separatistas y pro-etarras no aplacen sine die la moción de censura; eso en el caso de que Abascal y compañía acaben presentando la moción de censura en el registro del Congreso de los Diputados.

Como decía el título: VOX: MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES.