Xavi Martínez: “Me acorralaron y me pegaron un tortazo, pero podía haber sido mucho peor”

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Xavi Martínez, uno de los miembros del jurado profesional de Objetivo Eurovisión, fue agredido el sábado justo al acabar el programa para elegir al candidato español como representante del famoso festival europeo de la canción. Después de verse por TVE, en directo y en horario de máxima audiencia, los gritos, los abucheos y las amenazas por parte del público asistente hubo un acto de violencia que no recogieron las cámaras. Fue la agresión que recibió Martínez cuando se disponía a abandonar el plató.

“Todo sucedió muy rápido. Yo me iba cuando cuatro o cinco tipos que estaban en la grada me vieron salir y me siguieron. Me los encontré de frente y me acorralaron. Me empezaron a gritar y amenazar de muerte y, sin tiempo para reaccionar, me voló un tortazo en la cara. Yo quedé en shock. Menos mal que gente del equipo del programa reaccionó inmediatamente. Se metieron por medio y me llevaron a la zona de los técnicos. Porque tal y como estaban esos violentos podía haber sido mucho peor”, relata el locutor de Los 40.

Como se pudo ver por televisión, Martínez había estado recibiendo insultos y amenazas cuando le tocó comentar sus votaciones. La tensión se veía en su rostro, pero también en la de los otros dos miembros del jurado, Javier Cárdenas y Virginia Díaz, y en la del presentador de la gala, Jaime Cantizano.

Solo más acabar las votaciones, Martínez quiso hablar con Mirela pero un hombre le dijo que ni se acercase a ella porque era un “sinvergüenza”. La situación estaba descontrolada, pero nunca nadie pensó que llegaría a esos límites. “Si me llegó a ir más alejado del plató, hubiese sido bastante peor. Esos tipos eran vehemencia pura. Estaban fuera de cualquier razón”, comenta el agredido, que dio su voto decisivo a Manel Navarro, como también hizo Virginia Díaz, mientras Cárdenas se lo otorgó a Mirela. “El equipo no daba crédito. Cantizano, Toñi Prieto, que es directora de la gala, los técnicos… Suerte que solo recibí un primer golpe. Un grupo de personas me acompañaron a salir por la puerta de atrás. Porque esos tipos me estaban esperando en la puerta de salida”.

El locutor dice que él ni nadie del jurado hicieron las normas. El empate, tras la votación del público, llevó a que ellos tomaran la decisión. Y fue coherente con su opinión y con lo que había votado previamente. “Me hubiese vendido”, sostiene. “Yo creo que la canción de Mirela era la menos adecuada pero es solo mi opinión y, entre todas las propuestas, pensaba que la de Manel era la mejor. Nada más”. Y se defiende de las acusaciones de quienes dicen que había una conspiración orquestada por él. “Había un prejuicio muy grande hacia mí. Me habían acusado de que apoyaba a Manel porque yo había hablado de él en el programa de Los 40 antes de que fuera nominado para esta gala. La gente lo ha interpretado como un favoritismo, cosa que no es verdad. Pero aún así puedo entenderlo pero no la violencia. Jamás”.

El agredido lamenta que estos violentos consiguieron “dinamitar” un programa entero. “Nunca pensé a llegar pensar que los límites del ser humano llegasen a esto”, confiesa y reconoce que se fue a casa “hundido”. “Es imposible que vuelva a participar en algo de Eurovisión. Me voy a desvincular del mundo de Eurovisión. Creo que está descontrolado, hay un fanatismo tremendo, violencia… Tengo mucho cariño por personas que viven Eurovisión de otra manera, pero hay otras que no me gustan. No debo estar en ese terreno”, asegura.