Inicio Argentina Crece el miedo en Ringuelet: hay vecinos armados y otros lo piensan

Crece el miedo en Ringuelet: hay vecinos armados y otros lo piensan

Más de 20 vecinos de Ringuelet, convocados por el temor y la desesperación, se reunieron en la tarde de ayer en la esquina de 8 y 517, ante una seguidilla de violentos asaltos en viviendas, principalmente habitadas por adultos mayores.

Durante el encuentro, que se desarrolló desde las 16 y por espacio de una hora y media, los frentistas expusieron ante este diario que “en la comisaría sexta, que nos corresponde por jurisdicción, denunciamos quiénes son los delincuentes, dónde viven y hasta se aportaron videos”.

“Nos responden siempre lo mismo, que esperan una orden del fiscal para hacer los allanamientos”, acotaron contrariados.

Una de las varias víctimas de la inseguridad en ese sector de la Ciudad, sin identificarse por temor a una eventual represalia, intervino para revelar ante EL DIA que “ya la pasé muy mal por un asalto en mi casa y, como la Policía no frena a estos tipos, ya tengo un revólver para defenderme por si se quieren meter de nuevo. Inclusive, voy a practicar tiro”.

Cabe destacar que esta idea, extrema, límite, estaría más difundida de lo que muchos creen.

“ME ATARON Y ME AMORDAZARON”

La gota que rebasó el vaso por la situación planteada, lo constituyó el asalto padecido por una jubilada, a primera hora de la mañana del jueves, en su domicilio de 517 entre 7 y 8.

Se trata de Marta Godoy, cuya edad pidió mantener en reserva, y sobre el angustiante episodio contó que “fue a las 6 menos cuarto de la mañana, cuando me levanté de la cama para ir al baño y me encontré con dos ladrones encapuchados y vestidos con ropa negra. Luego una vecina me contó que un cómplice los esperó en la esquina”.

Hizo saber enseguida que “me ataron las manos con cordones de zapatillas y me amordazaron con un corpiño. Me revolvieron todo y me robaron 160.000 pesos, una netbook, un anillo de oro y el auto, que después apareció abandonado en 508 y 5”.

La señora admitió haber sentido “mucho miedo”, porque los delincuentes “me dijeron al principio que les diera dólares o me mataban”.

Asimismo, precisó que los autores del atraco “se quedaron en casa 45 minutos”. Algo que fue interminables para ella.

También mencionó que “en ningún momento mostraron armas” y puntualizó que “entraron a mi vivienda tras barretear la puerta de entrada”.

TORTURAS PSICOLÓGICAS

Otra vecina, amparándose en el anonimato, semblanteó detalladamente a los integrantes de esta banda, que tiene en jaque a un amplio radio de Ringuelet.

“Tienen entre 30 y 32 años, viven a pocas cuadras de acá, actúan encapuchados y con ropa negra. Por lo general se mueven de a tres, aunque suelen entrar dos en las viviendas”, consignó.

Al mismo tiempo, resaltó que “en algunos casos, golpearon o ataron a las víctimas, casi siempre personas jubiladas o mujeres que viven solas. Y suelen amenazar con amputaciones y otras locuras”.

Asimismo, se indicó que la banda, como modus operandi, “te da vuelta la casa durante los asaltos y hasta arranca las puertas de los placares”.

“Hasta te dicen que son profesionales y en sus movimientos, al menos, así lo demuestran”, añadieron con preocupación.

Otra de las personas damnificadas por el grupo de ladrones es el jubilado Carlos Núñez (84), quien mencionó que “a mí me robaron ya tres veces, contando los asaltos en mi casa y el teléfono celular que me sustrajeron en la calle”.

A su vez, un joven acercó el dato de otro de los asaltos: “A un vecino mío, antes de Navidad, le entraron en su casa de 519 entre 8 y 9 luego de romper una ventana”.

“No solo le robaron, sino que lo ataron y lo golpearon. La pasó muy mal, quedó bastante asustado”, agregó.

Durante la extensa charla con los vecinos, éstos fueron consultados sobre el imaginario mapa de la inseguridad que los desvela. Fue entonces que delimitaron el campo de acción de la banda: “Andan desde calle 4 hasta 11 y desde 515 hasta 526”.

El agobio que sienten muchos de los habitantes del barrio, los empujó inclusive a adoptar una drástica decisión. “Hay quienes ya decidieron mudarse”, reveló una vecina que participó activamente de la reunión.

Una joven madre, en tanto, citó que “en 518 y 11 hay una garita de seguridad, pero pocas veces hay un custodia y, cuando está, ni handy tiene”.

Cabe agregar que mientras transcurría la reunión, una vecina informó que “la Policía detuvo recién a dos `chorros´ en 5 y 518. Andaban por los techos en 6 y 519”.