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Creen que Sabag Montiel, el atacante de Cristina, no actuó solo: detienen a la novia

La jueza federal María Eugenia Capuchetti impuso el secreto de sumario en la causa por el atentado contra la vicepresidenta Cristina Kirchner, en la cual ahora se sospecha de que el acusado, Fernando André Sabag Montiel, pudo haber estado acompañado en el ataque.

Anoche, la Policía Federal Argentina detuvo a su pareja. Se trata de Brenda Elizabeth Uliarte quien fue detenida en la estación Palermo del Tren San Martín, por agentes del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA), confirmaron fuentes de la investigación. Se determinó que la noche del jueves pasado, estuvo en el lugar del hecho, en Recoleta. Fue después de escuchar sus comunicaciones telefónicas.

Interrogantes

Mientras, trascendieron dudas que aparecen en la investigación, como que pasó con el celular que se habría quedado sin memoria por un reseteo después que se lo sacaron al hasta ahora único detenido o el tema de la pistola que quedó muy cerca del rostro de la expresidenta y que no tendría las huellas del atacante, aunque este peritaje aún no ha sido confirmado oficialmente.

En el medio, siguen los cuestionamientos sobre los efectivos policiales de la Federal que debían custodiar a Cristina Kirchner: ¿por qué no había una primera y segunda línea de vigilancia sobre la vicepresidenta? ¿por que fueron los militantes quienes atraparon al atacante y no los hombres encargados de la seguridad de la también presidenta del Senado? Además, trascendió que pasaron 6 minutos después del ataque para entrar a la Vicepresidenta a su departamaento.

análisis de las cámaras

Los portavoces señalaron que se sospecha que el hasta ahora único acusado por el intento de magnicidio no habría actuado solo, en base a los primeros resultados de los análisis de cámaras de seguridad, teoría que es uno de los motivos por los cuales se impuso el secreto de sumario. En ese contexto, los investigadores analizan si Sabag Montiel llegó acompañado al lugar de los hechos.

Esta es una de las hipótesis que se manejaron en base al análisis de las filmaciones registradas por cámaras de seguridad en la zona del barrio de Recoleta donde está el edificio en el que vive Fernández de Kirchner. La reconstrucción se hacía de manera “secuencial” para recomponer los pasos del imputado antes de acercarse a la Vicepresidenta.

Mientras, declaró un hombre identificado como Mario Bongarelli, quien dijo ser “conocido” del acusado, y aseguró bajo juramento creerlo “capaz de cometer el hecho”, informaron las fuentes. El testigo entregó de manera voluntaria su teléfono celular para que sea peritado, en presencia del fiscal Carlos Rívolo y del defensor oficial de detenido, Juan Hermida. Antes de declarar, Bongarelli dio una nota en televisión donde se presentó como “amigo” de Sabag Montiel.

La magistrada recibió además durante la jornada en los tribunales federales de Retiro declaración a los peritos informáticos que explicaron las razones por las cuales el celular de Sabag Montiel hizo un “reseteo” y volvió a “estado de fábrica”, informaron fuentes judiciales.

Idas y vueltas por el teléfono

La magistrada tomó declaración a los peritos informáticos de la Policía Federal y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), quienes explicaron lo que hicieron con el celular del acusado, su tarjeta SIM y el chip. En el caso de estos dos últimos se extrajo el contenido que “se encuentra bajo análisis”.

En relación al reseteo del celular a estado de fábrica, los peritos detallaron los motivos por los cuales pudo ocurrir y no descartaron que pudiera haberse activado de manera remota o bien por algún error al intentar acceder al dispositivo. En su caso, no se logró la extracción de información.

Por otra parte, terminó el peritaje sobre la computadora laptop HP que se secuestró en el domicilio del acusado y se ordenó analizar el material obtenido.

El celular que portaba Sabag Montiel sufrió un reseteo en los momentos en que la Justicia intentaba extraer información, por lo que esa prueba fundamental para la investigación corre riesgo de perderse, aseguran.

El hecho generó criticas del oficialismo y la oposición, que reclamaron “respuestas” a la Justicia en medio de versiones encontradas entre el juzgado a cargo de la causa y las fuerzas de seguridad, fundamentalmente la PSA.

Para explicar ese evento técnico declararon desde las 9 los dos técnicos de la PSA a los que les apareció la leyenda que daba cuenta de un posible formateo del teléfono y luego lo hicieron los policías federales que manipularon el aparato.

El reseteo fue detectado cuando el equipo llegó a manos de la PSA el viernes por la noche, en el marco de la causa por el atentado sufrido por la Vicepresidenta el jueves último.

Esa fuerza recibió el dispositivo de manos de la custodia personal de Capuchetti: estaba encendido, dentro de un sobre abierto y no está confirmado que hubiera sido acompañado por algún tipo de documentación.

Un supuesto amigo del acusado declaró que lo cree “capaz” de que haya cometido el hecho

La PSA recibió el celular en su sede de Ezeiza horas después de que el aparato hubiera sido manipulado por técnicos de la Policía Federal, la primera fuerza en intentar extraer información en presencia de secretarios del juzgado, la fiscalía y la defensa oficial, según aseguraron en desde el juzgado.

El teléfono viajó desde los tribunales federales de Comodoro Py hasta la sede de la PSA en el auto de la custodia personal de la magistrada, en el mismo sobre en el que había llegado horas antes al juzgado y que, por supuesto, ya había sido formalmente abierto.

Durante una parte del trayecto que une el barrio de Retiro con Ezeiza también estuvo en el auto un secretario del juzgado que se bajó en el camino. A pesar del inconveniente, desde el juzgado aseguran contar con toda la prueba documental que da cuenta de la cadena de custodia del dispositivo electrónico, algo que otras fuentes del caso ponen en duda.

El teléfono había sido secuestrado cuando detuvieron a Sabag Montiel la noche del jueves, tras el ataque a Fernández de Kirchner cuando llegaba a su domicilio de Recoleta: el agresor lo llevaba en el bolsillo de su campera.

En este contexto, el juzgado evaluaba solicitar a Estados Unidos colaboración tecnológica para avanzar con el peritaje del celular.

Las medidas de prueba apuntan, entre otras cosas, a saber si la acción fue planificada o, cuanto menos, comentada previamente por el agresor con su entorno.

“Si realmente pasó esto, parece que nos está cargando el Poder Judicial. Una causa que es conmoción mundial y pasan estas cosas”, sostuvo el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla.

El jefe del bloque de diputados de la UCR, Mario Negri, dijo en Twitter que su partido reclamó en la sesión del Congreso que “se llegue a la verdad y las últimas consecuencias”, pero alertó que “la pérdida de información del teléfono del agresor de Cristina, que está en poder de las fuerzas de seguridad federales, es una pésima noticia”.

Finalmente, Elisa Carrió calificó el ataque a la vicepresidenta de “hecho delictivo” y cuestionó duramente el accionar de los custodios: “El sistema de defensa falló absolutamente”.

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