“La Mona” el ex juvenil del Lobo, acusado de homicidio: todas sus “locuras” en el paso por el Club

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Un ex juvenil de Gimnasia apodado Chucky por su entorno de Pehuajó, está acusado de participar en un crimen en su misma ciudad natal.

El futbolista categoría 2002, que ya no formaba parte de las filas albiazules desde hacía casi dos meses por problemas de indisciplina, se encuentra detenido por el homicidio de un joven de 25 años llamado Carlos Pavón.

Junto a otros dos amigos (uno menor de edad y otro mayor), Chucky participó de una pelea con el primo de la víctima, Axel. A fin de interceder para rescatarlo de este grupo de agresores, Carlos recibió un piedrazo en la cabeza por parte de uno de los acusados. Ya en el suelo, la víctima recibió varias patadas de parte de Chucky y de sus amigos. Más tarde, Pavón falleció en el hospital de Pehuajó.

Gracias a las cámaras de seguridad se pudo identificar a los tres agresores, quienes ya fueron detenidos. Los tres, hoy se encuentran acusados del delito por homicidio agravado por alevosía en calidad de coautores. 

En este caso, el mayor de edad podría recibir cadena de perpetua, mientras que los menores podrían recibir hasta 15 años de cárcel.

Según se supo, Chucky ya registraba algunos antecedentes por peleas, daños y resistencia a la autoridad.

“INTENTAMOS TODO PERO NO PUDIMOS CORREGIRLO”

Una fuente dirigencial de Gimnasia abocada al fútbol juvenil confió que “tenía problemas de indisciplina” y más allá de que fue tratado con psicólogos de la institución no se pudieron corregir sus actitudes. En este sentido y para priorizar el aspecto grupo, el Club decidió separarlo del plantel de Séptima.

Nosotros nos enteramos de casualidad por una persona que es de Pehuajó y nos preguntó si todavía el jugador estaba con nosotros. No sabemos cómo se llegó a dar esta situación y tampoco logramos tener demasiada información“.

A la hora de referirse a cómo era la “Mona”, porque así se lo conocía en Gimnasia, lo definió como “incontrolable adentro y afuera de la cancha” y aseguró que “era un jugador con futuro, tenía muchas condiciones porque podía jugar de cualquier cosa pero tenía otras cuestiones que lo limitaban. Quería jugar solo, se iba a contra un córner y tiraba dos caños en una misma jugada”

Asimismo, contó que en una fecha AFA disputada en Colón, fue protagonista de un episodio tras el cual se decidió darle asistencia psicológica. “En un partido que estábamos jugando en Colón lesionó a dos defensores. Lesionó al primero, se hizo el cambio y cuando entró el otro le rompió la nariz cuando saltaron a cabecear y se terminó yendo expulsado. Lo mandamos a pedir disculpas pero no lo entendía, nos decía que ‘eran cosas del juego’. Tras esto lo hicimos tratar por psicólogos”.

Más adelante, el dirigente contó que “con nosotros jugó hasta la cuarta fecha del torneo y decidimos mandarlo a Pehuajó porque en la pensión no podía convivir con sus compañeros. Había dejado la escuela, la directora nos llamaba siempre por problemas de conducta y eso fue el detonante para que volviera con su familia para estudiar. Desde nuestro lado hicimos todo lo posible por intentar corregir la situación, pero no pudimos”.

Aunque desde el Lobo también está la autocrítica: “Seguramente en algo debemos haber fallado”, aseguró el directivo y agregó que “hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance pero también hay otros 250 chicos que también necesitan estar bien y tener nuestra atención. Nosotros hablábamos con él, te decía todo que sí, y a los dos minutos hacía completamente lo contrario. No pudimos”.

Sobre lo que sabía respecto a la situación familiar, dijo que “vivía una vida complicada en Pehuajó, son once hermanos y él en su pueblo jugaba al fútbol con gente grande, donde se mataban a patadas por plata”.

Por su parte, otro alto dirigente consultado por este medio, aseguró que “como jugador era un fenómeno, de los Top 3 que tenemos en la Juveniles él era uno de ellos”.