La pasó mal Boca, pero se volvió con el pasaje a semi

4

Con la ventaja de dos goles conseguida en la Bombonera, mayor todavía considerando que no recibió goles, Boca completó anoche, de visitante, la serie de cuartos de final ante Cruzeiro, en un Mineirao con clima por demás hostil para el conjunto argentino que empezó el juego con una serie de sorpresas en lo tiene que ver con la formación.

Mucho más que el pasaje a semifinales de la Copa Libertadores se jugó el conjunto dirigido por Guillermo Barros Schelotto en Belo Horizonte, y entre las curiosidades del Mellizo se destacaron: Julio Buffarini como lateral por derecha; Lucas Olaza marcando sobre el otro carril; una línea media combativa, con Nahitan Nández, Wilmar Barrios y Pablo Pérez; y Mauro Zárate como “falso nueve”.

Ausente por lesión Darío Benedetto, y Ramón (“Wanchope”) Ábila en el banco de los suplentes, con resto físico para jugar media hora, el Mellizo debió elegir entre Carlos Tevez o Zárate como delanteros centrales, y apelando a una figura que “jugó” en la Copa del Mundo organizada por Rusia, el entrenador boquense optó por el ex Vélez para comenzar la noche.

Por el sector derecho de la defensa no coordinaron su juego Buffarini, Nández y Barrios, razón por la cual Cruzeiro encontró por ahí el mejor camino para desarrollar sus ataques, los cuales de todas formas no llegaron a fondo. Igual, la amenaza fue constante, básicamente con remates desde afuera del área, para acorralar a un conjunto argentino que recién pudo salir con velocidad casi sobre la media hora.

El árbitro le había mostrado la tarjeta amarilla al arquero Agustín Rossi, por demorar el juego, y la primera llegada a fondo de la escuadra boquense fue consecuencia de una réplica en la que Zárate abrió para Sebastián Villa, el colombiano que frenó en el área tratando de generar una falta de Egidio.

Zárate exigió con un tiro libre de lejos, Lucas Silva contestó con un pelotazo que Rossi levantó en el ángulo superior derecho y el tramo final del primer tiempo se completó lejos de los arcos, predominando Cruzeiro sobre un Boca que no terminaba de conformar una fuerza compacta. Y antes del descanso, en tiempo de descuento, apareció la segunda polémica de la noche, más intensa que la anterior de Villa.

Esta vez, Pablo Pérez salió a la izquierda, y cometió una falta que pudo evitar, causando un tiro libre al que todos fueron a buscar, incluyendo Dedé, el marcador central que fue expulsado tras lesionar a Esteban Andrada en el partido de ida, y que a pesar del reclamo boquense fue habilitado por la Conmebol. Despejó Rossi, la pelota fue a poder del argentino Hernán Barcos, que convirtió.

Pero el festejo se interrumpió cuando el uruguayo Andrés Cunha volvió todo para atrás, y por causa de una jugada peligrosa del propio Dedé marcó falta en ataque y el primer tiempo finalizadó igualado sin anotaciones. Reclamos al por mayor, bajando de las tribunas primero, trasladándose a los jugadores después, ni bien se dio por finalizada la etapa inicial.

Dedé volvió a ser protagonista central a poco de comenzada la segunda parte, después de otro centro cruzado delante del arco visitante. El fuerte marcador brasileño embistió al arquero, en jugada como la que causó la lesión de Andrada, y de nuevo amonestado.

En la siguiente, un penal a Barcos quedó en la nada porque uno de los asistentes marcó posición adelantada en jugada anterior, y la sostenida búsqueda de Cruzeiro tuvo su premio a los 12 minutos, cuando tras un córner servido desde la izquierda, el recién ingresado Sassá empujó al gol.

El gol terminó de calentar el Morumbí, y Cruzeiro apretó más a un Boca que pasó a soportar el dominio más con el esfuerzo individual que con un esquema de juego definido. Agotado, Pablo Pérez debió retirarse y con el ingreso de Fernando Gago intentó frenar un partido que se le caía por todos lados.

El final terminó siendo un sufrimiento para Boca, porque si bien Cruzeiro se quedó con uno menos por la expulsión de Dedé, que le entró muy fuerte a Cristian Pavón, el segundo estuvo a punto de llegar. Cuando más lo sufría, salió de contra y logró el empate de la salvación. A semifinales, donde se cruzará con Palmeiras, de Brasil.