Inicio Argentina Lejos, muy lejos del índice: productos básicos que duplican la inflación

Lejos, muy lejos del índice: productos básicos que duplican la inflación

“¿Qué no subió?”, devuelve la pregunta un almacenero con conocimiento del espectro de precios del rubro en toda la Provincia. En días en que la difusión de la inflación de mayo acentúa la preocupación por el deterioro del poder de compra de las familias, avisa que hay, al menos, un puñado de productos de consumo básico que subieron mucho más: dos y hasta cuatro veces en ese mismo periodo. En análisis que se realiza en comercios y cámaras a nivel local y regional indica en ese ranking de mayores incrementos a los lácteos, hamburguesas, galletitas y fideos, aceites, el café, y productos de limpieza y perfumería.

La situación que se retrata en comercios barriales indica, según los comerciantes consultados, un fenómeno dentro de otro, como es el de los aumentos de la canasta por sobre el índice general -en el que se miden centenares de productos de uso cotidiano en la economía-. También, un proceso de aceleración de esos mismos aumentos con efectos en la bolsa de los mandados y también en el rendimiento de los propios comercios.

En números concretos, desde la Federación de Almaceneros de la Provincia se detalló que mientras el Indec detectó un 5,1 por ciento de inflación para el mes pasado, en las estanterías de los almacenes se vieron cosas mucho peor: el café tuvo un aumento del 10 y 19 por ciento en las empresas líderes, los lácteos un 10%, las hamburguesas un 10%, galletitas y fideos un 13%, y en el segmento de limpieza y perfumería estuvo arriba del 10%.

El cuadro de mayo siguió, según se indicó: en la semana que pasó, las listas de las gaseosas llegaron con un 10% arriba y la cerveza con el 17%.

Ricardo Cuevas, almacenero de la Región y titular de la cámara que nuclea al sector en Berisso, recorre proveedores casi a diario. El mes pasado dejó el siguiente listado de productos de la canasta básica con aumentos más acentuados: “Las subas más significativas estuvieron en el aceite, la yerba, lácteos, gaseosas, galletitas. Todo ronda, lo mínimo un 10%”, indicó.

Entre las particularidades del proceso inflacionario, en la entidad regional encuentran que una de las líderes del sector de lácteos subió un 6,5% la lista en productos básicos como la leche, pero los más elaborados y con agregados, como los postres y yogures, que se facturan a través de una firma distinta, llegaron al 13%.

La máquina de remarcar volvió a pasar en estos días y también por fuera de los básicos para la mesa. “Los alimentos para mascotas subieron un 15 por ciento. También las pilas”, avisó sobre el final de la semana el dirigente berissense.

Por su parte, Ezequiel, propietario de un súper de Villa Elvira, contó que el mes pasado aumento todo. El azúcar subió mucho porque no traían de las fábricas. También la harina y el pan, y las bebidas”.

“Nada se salvó”, analizó Savore sobre el mes pasado y avanzó sobre el proceso interanual de aumento de precios. “Cada aumento que venía –el año pasado- era del 4 o 5 por ciento. Pregnaban nuestra rentabilidad más allá de que cargamos un 20 o 25 por ciento en algunos productos. Aunque tenemos un costo operativo del 17 por ciento entre empleados y servicios e impuestos, pero no era tan agresivo como hoy, que viene la empresa y te dice 12, 15, 17 por ciento de aumento. Entonces, es tremendo cuando uno debe cambiar el cartel porque el precio es agresivo. Uno tiene que poner a cara frente al cliente, que está con mucha bronca”, indicó el dirigente de la Federación de Almaceneros de la Provincia.

EL BILLETE DE MIL

En este contexto, también detectan las dificultades de la clientela para sostener la mesa familiar: “La conducta de compra de las familias se ve del 1 al 15 y luego del 16 al 30. Del 1 al 15 ¿por qué no darse un gusto con una galletita o un fiambre?”. Todo cambia en la segunda quincena del mes, según Savore. “Desde el 16 se ve que la gente ya está acotando, tratando de estirar el billete de mil pesos que hoy no alcanza para comprar cuatro o cinco productos. La realidad es después del 15 buscan entre las empresas pyme dónde comprar el producto para poder llegar a la mesa familiar”, señaló Savore.

La situación que se describe desde los almacenes también afecta del otro lado del mostrador, al momento de cubrir la inversión para la reposición del stock. “Si cada vez que se vende y al reponer no se paga al mismo precio, daña la rentabilidad. Me ha pasado que un azúcar que vendía a 115 pesos la pagué 129. No solo perdí la rentabilidad, si no la pagué más cara.

Suba hasta LA MÁQUINA DE control

Cuevas agregó sobre el escenario en esos comercios chicos que “según la última normativa de AFIP debemos tener controladores fiscales de última generación o el sistema que se vende que es para facturación, que es el que exige la AFIP. Un comercio chico esperó hasta último momento para renovar porque hace tres años ya había comprado uno. A principios de marzo –esa máquina- valía 72 mil pesos. Ahora, a fines de abril, salía 120 mil porque sabían que la AFIP no daba más prórrogas. Eso también forma parte de las presiones de los comercios de barrio habilitados”.

La presión golpea sobre la legalidad, según analiza Cuevas, en un escenario donde la competencia desleal parece sacar ventaja. “Si uno recorre Berisso verá la cantidad de comercios y verdulerías sin habilitación”, dijo.

En los almacenes ven daños al poder de compra y a la sustentabilidad del negocio

Allí, no pegan -según Cuevas- aspectos como el costo comercial de la luz y el pago de impuestos que, en un caso, parece no volver con un servicio básico: “Por ley, a un comercio que se habilitó, desde hace dos años, tiene que sacar el monotributo. Tiene que pagar la obra social. Esos monotributistas, que son muchísimos en Argentina, a pesar de haber elegido una obra social que está en la Superintendencia de Salud, se presenta a los 8 ó 9 meses y los sacan rajando”.

Con todo, en la entidad almaceneros se advierte una caída en la actividad: “En la Confederación Nacional de Almaceneros, desde San Luis, alguien decía que lo que falta son las ventas. Hoy, los mayoristas están sin colegas, están vacíos. No están reponiendo (los almacenes). Está claro que la venta se está deteniendo día a día”.

A las nubes

• El café subió entre un 10% y un 19% en mayo, llegando a multiplicar por cinco la inflación en alimentos y bebidas, que fue del 4.4%.• Según datos de la Federación de Almaceneros bonaerense, los lácteos subieron el 10%, las hamburguesas el 10%, galletitas y fideos el 13%, y en el segmento de limpieza y perfumería estuvo arriba del 10%.• Ya en este mes, sigue la “ola”: en los últimos días se registraron subas del 10% en gaseosas y 17% en cervezas.• Sobre el final de esta semana, también llegaron a los alimentos para mascotas, con un 15%.• Los aumentos constantes también complican la posibilidad de reponer stock, sostienen desde los almacenes.

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