Inicio Argentina Rebrote del Covid en Europa: miradas platenses sobre la crisis sanitaria

Rebrote del Covid en Europa: miradas platenses sobre la crisis sanitaria

Los casos de coronavirus ya venían en alza en Italia desde hace alrededor de quince días, empujando a su vez un aumento de la preocupación en las calles e instalando la inquietud, sobre todo, de cara al invierno y a las fiestas de fin de año. Los cuidados y el seguimiento de los protocolos se acentuaron, aún entre los más jóvenes y, pese a eso, ya se preveía para dentro de un mes un panorama de terapias colmadas en la península. Pero la aparición de la nueva variante del virus, Ómicron, potencialmente más transmisible, sobre el final de esta semana, vino a complicar el escenario de ese y otros países europeos.

Así le contaba ayer a este diario Pamela Francescato, periodista platense radicada desde hace 15 años en Italia, quien agregaba que con la aparición de los primeros casos de la nueva variante en Europa, “en el norte de Italia, en las regiones que limitan con Austria, (país que está muy complicado con este rebrote), ya se decidió que se vuelva a usar barbijo al aire libre y se pusieron topes horarios, mientras en todo el país se implementaron restricciones a los vuelos a varios países de África”.

Leandro Varela, un docente platense que por estos días está en París, también nota la preocupación por la cuestión sanitaria en la capital de una Francia que ayer volvió a endurecer medidas relacionadas al uso del barbijo y al testeo de las personas que arriban al país desde zonas críticas. Varela cuenta que cuando ayer quiso entrar en el museo del Louvre le pidieron un pasaporte sanitario: “no alcanza con el esquema de vacunación firmado en tu país de origen”, indicó, al tiempo que reconoció que “hay una creciente preocupación por lo que pasa en los países del Este de Europa, donde el coronavirus está aumentando más. Se ve a la gente respetuosa de los protocolos y cuidados”.

Para Federico Vulcano, un especialista en marketing digital que vive en Palencia, España, “en el país se ven dos realidades: una, la de las grandes ciudades, más relajadas en los cuidados, y otra en las localidades más chicas, donde se observa una mayor atención a los protocolos. Pero ahora empezó el frío y es un factor que creemos que en este escenario puede llegar a repercutir negativamente, aunque con una amplia proporción de la población vacunada esperamos que no haya tantos casos graves ni tantas muertes como en las primeras olas”, sostuvo.

El último jueves, Europa superó la barrera de 1,5 millones de muertos por coronavirus desde el inicio de la pandemia en el marco de una cuarta ola que ahora amenaza con verse agravada por la aparición de una nueva cepa reportada por primera vez en Sudáfrica, la Ómicron, a la que se considera más transmisible que las anteriores mientras se trata de establecer si afecta la efectividad de las vacunas existentes.

La rápida expansión de la nueva cepa hizo que pasara rápidamente de ser reportada en cuatro países (Sudáfrica, Hong Kong, Israel y Bélgica) el último viernes a que otras tres naciones (el Reino Unido, Alemania e Italia) confirmaran casos de la nueva variante ayer, mientras en los Países Bajos se analizaban 61 casos sospechosos, todos en viajeros (ver página 4).

Si bien por ahora sólo se trata de casos “importados”, las confirmaciones motivaron una serie de consecuencias en cadena, que abarcaron desde el cierre de las rutas aéreas desde el Reino Unido y la Unión Europea hacia varias naciones del sur de África (medida que tomaron también otros países del mundo, como Estados Unidos, Canadá o Brasil), a la caída mundial del precio del petróleo.

Además, países como Reino Unido y Francia endurecieron la normativa relacionada al uso de mascarillas y otros como España, Bélgica y los antes mencionados hicieron lo propio con los controles para viajeros llegados del sur de África.

La aparición de Ómicron no hizo más que agravar un cuadro que en Europa ya era grave, con un rebrote considerable de casos en varios países, entre ellos Rusia, Ucrania, Eslovaquia, Austria, Alemania y Portugal, que se contaban al final de esta semana entre los que registraban situaciones más preocupantes.

Según la Organización Mundial de la Salud, Europa superó el millón y medio de fallecidos desde el inicio de la pandemia el último jueves por la mañana. La última semana la región -que, hay que consignar, según el esquema de la OMS incluye 52 países, entre ellos varios de Asia central- registraba una media de 4210 muertes diarias por coronavirus.

En Alemania, por caso, también la última semana se superó la barrera de los 100.000 fallecidos y se registró un record de infecciones diarias el miércoles, al superar las 75.000.

Además de las muertes, los contagios también suben en Europa y se ubicaron en una media de 369.915 nuevos casos la semana pasada, un aumento del 14% respecto a la semana anterior.

Los contagios se ubicaron en una media de 369.915 la semana pasada, 14% más que la anterior

Según estimaciones de la OMS difundidas en los últimos días, desde el organismo se teme que el resurgimiento de la pandemia en ese continente provoque 700.000 muertos adicionales de aquí a marzo si la tendencia actual se mantiene.

Algunos expertos apuntan que la nueva ola de fallecimientos y hospitalizaciones en el continente se relaciona principalmente con los no vacunados, sobre todo jóvenes que son reticentes a vacunarse por sentirse más inmunes por la edad, por individualismo o por desconfianza hacia las autoridades, según se desprende de varios sondeos de opinión.

Si bien en la región considerada casi el 82% de la población mayor de 18 años está totalmente inmunizada (con dos o tres dosis, según el caso), son grandes las diferencias entre países: así, mientras en Irlanda ese indicador alcanza al 93%, en Bulgaria sólo representa el 29,5%.

El promedio de vacunados también cae significativamente cuando se analiza el segmento de entre 18 y 24 años, que sólo alcanza al 68% con pauta completa de vacunación, mientras un 26% no recibió ni siquiera una sola dosis.

Al mismo tiempo el nivel de vacunación también es bajo entre niños y adolescentes: ningún país europeo vacunó a la población pediátrica y 16 comenzaron con la de adolescentes, pero con baja adherencia.

La falta de vacunación es uno de los factores a los que aluden los especialistas para explicar el rebrote, pero no el único. Otros son el frío, el abandono de los cuidados, el tiempo que paso de las segundas dosis y la escasa inoculación de refuerzos.

Rebrote y nivel de vacunación

Para la patóloga recibida en la UNLP Marta Cohen, que vive y trabaja en el Reino Unido, el impacto de esta cuarta ola en Europa, vinculada hasta ahora a la variante Delta se relaciona mucho con el nivel de vacunación.

Así, Cohen distingue las diferencias conque repercute el rebrote en países con altos niveles de vacunación, como el Reino Unido y otros con bajos niveles de inmunización, como Austria, Alemania, Eslovaquia o Ucrania.

“Hoy en el Reino Unido más del 80% de la población mayor de 12 años tiene al menos dos dosis de la vacuna y entre ellos hay un 28% con terceras dosis. Las dos dosis de la vacuna y el refuerzo hacen la diferencia entre el Reino Unido, que se mantuvo en una meseta estable de por lo menos 45.000 50.000 casos diarios durante varias semanas y Europa continental donde, por ejemplo, en Austria, un tercio de la población no está vacunada. Y hay muchos no vacunados en Alemania, Ucrania y Eslovaquia que son países que tienen muchos casos y muchos muertos también”, consignó la especialista.

Cohen destaca que este escenario puede complicarse con la llegada de la variante Ómicron, “que seguramente va a provocar un aumento del número de contagios en el mundo”.

Para Cohen, además, a partir del actual escenario europeo la Argentina puede tomar medidas para prepararse frente a una potencial nueva ola de coronavirus.

“¿Cómo prepararse?: la clave es aplicar muchas segundas dosis de las vacunas, apurar terceras dosis a las personas de más de 50 años o con comorbilidades de cualquier edad y personal de salud. Y luego ir bajando las edades de aplicación de esas terceras dosis. Por ejemplo aquí ya están vacunando a los de cuarenta años y después a los de treinta. Porque el nuevo paradigma es que la vacunación autorizada es segunda dosis completa y tercera dosis si la segunda dosis se aplicó seis meses antes. Eso es lo que se va a requerir de ahora en más”.

Para Cohen “también es muy importante que argentina haga muchos test, ya que el país siempre se caracterizó por hacer pocos. Tienen que hacer, además, análisis genómicos para identificar las variantes que se encuentran, sobre todo ahora que tenemos a Ómicron que es tanto más contagiosa porque ha evolucionado el doble en rapidez y en el salto evolutivo que la variante Delta”.

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