Alarma en El Salado por posible presencia del ELN

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Un aviso pintado en letras rojas con las iniciales del Ejército de Liberación Nacional, ELN, en una de las gradas de la nueva cancha de fútbol del corregimiento de El Salado, del municipio del Carmen de Bolívar, en el norte del departamento de Bolívar, tiene en alerta a los habitantes de la región.

“El aviso fue descubierto por la gente el lunes temprano, es decir que fue pintado en la noche del domingo. Acá somos gente de bien y por eso los campesinos están atemorizados. Ya denunciamos a las autoridades y la Sijín está haciendo las investigaciones”, le dijo a EL TIEMPO Samuel Murcia, líder del Salado.

Otra fuente en la región aseguró que no es la primera alerta por la posible presencia del grupo armado ilegal en esta región que buscaría copar el territorio que hace más de una década ocuparon grupos paramilitares y que a finales del siglo pasado copó la desaparecida guerrilla de las Farc.

“Hace un mes en el cementerio apareció un aviso igual pero escrito con tinta de hojas secas, por eso la gente no le hizo tanto caso pues pensamos que era una pilatuna de los ‘pelaos’, pero lo de es este fin de semana sí nos preocupa”, le dijo este diario Raquel Aguilar, habitante del pueblo ubicado a una hora por carretera desde el casco urbano del municipio del Carmen de Bolívar.

“ELN llegó la ley, escribieron”, agrega la líder.

Para este pueblo bolivarense cualquier señal de un grupo armado ilegal trae a la memoria los años tristes y de terror en los cuales la población vivió entre el fuego del conflicto armado.

El Salado fue escenario de una masacre cometida por paramilitares que mataron a 17 personas en el parque principal del pueblo, mientras los asesinos tocaron gaitas y tamboras.

La masacre de El Salado fue perpetrada entre el 16 y el 21 de febrero de año 2000, y es la peor matanza cometida por grupos paramilitares en los Montes de María.

En total la masacre dejó 60 muertos y el desplazamiento de toda la población que sobrevivió en el pueblo y sus alrededores.

La gente de El Salado no olvida la sevicia con la que los paramilitares asesinaron a madres, padres, hermanos, tíos, hijos y gente buena en el parque principal del pueblo, a quienes señalaron de ser auxiliadores de las Farc.

Los asesinos, que llegaron al pueblo una madrugada armados hasta los dientes, utilizaron aberrantes técnicas de tortura para someter a toda la comunidad: empalaron hombres y mujeres frente a sus hijos; cortaron y degollaron a sus víctimas, en medio de bailes, música y licor.  Decapitaron y jugaron fútbol con las cabezas de las víctimas y hubo sorteos para determinar quienes debían morir.

Un helicóptero del Ejército Nacional ingresó a la región junto a 450 paramilitares días previos a la masacre.

En los últimos años la gente del Salado retornó a su tierra para volver a empezar y construir sus sueños, por ello hoy no quieren más grupos armados en su nueva tierra de paz.
  
  John Montaño
Redactor de EL TIEMPO
​Cartagena
En Twitter: @PilotodeCometas