Inicio Colombia Barrio Jesús Nazareno de Medellín está acorralado por la delincuencia

Barrio Jesús Nazareno de Medellín está acorralado por la delincuencia

En este barrio, al que da papaya siempre le roban. No es que ahora estén robando más, siempre ha sido así”. Eso respondió Claudia Patricia Marín, comerciante hace 18 años en el barrio Jesús Nazareno, ubicado en la comuna 10 de Medellín, a la pregunta sobre la seguridad en el sector.

En el mismo sentido, otros habitantes de la zona se han quejado por el aumento de los robos y otras problemáticas sociales.

Y es que al caminar por el barrio se puede ver el gran aumento de establecimientos comerciales como talleres de carros que reparan en las vías, compraventas de vehículos, restaurantes, ferreterías, tiendas e inquilinatos y hasta la apropiación del espacio público por parte de vendedores informales.

Lo de solo y tranquilo quedó en el pasado: ahora el movimiento y el tránsito de los recién llegados es más que notorio. Pero con ellos también llegaron otras problemáticas, como el aumento de los atracos y el expendio y consumo de drogas.

En este barrio, al que da papaya siempre le roban. No es que ahora estén robando más, siempre ha sido así

Por eso y para buscar soluciones, los habitantes del barrio Jesús Nazareno recientemente se reunieron con la comisión accidental 275, a la que asistieron los ediles comunales Fernando Parra, José Gunyui y el concejal de Medellín, Héctor Preciado.

En este espacio expresaron su preocupación por el abandono de la administración municipal, la poca inversión pública y, especialmente, la inseguridad porque además de las problemáticas mencionadas, los alrededores de la parroquia, las calles y aceras están copadas por los habitantes de calle.

El barrio heredó el nombre de la imponente parroquia de estilo neogótico francés establecida en 1953 en la carrera 51D, entre las calles 61 (Moore) y 62 (Urabá), al costado oriental del barrio, sobre la avenida Juan del Corral.

A este lugar tradicionalmente se le conoce como la calle de los muertos, gracias a la llegada hace décadas de las empresas de servicios exequiales a esta zona.
Agustín Ocampo, residente del barrio hace cuatro años, coincide con las preocupaciones planteadas por la comunidad. Asegura que las horas más inseguras son en la mañana y en la noche.

“Cuando está más solo el barrio, los ladrones aprovechan para robar los estudiantes de Medicina de la Universidad de Antioquia, ubicada a unas cuadras, o al que desprevenido pase”, dijo.

Asimismo, Ocampo agregó que por el lugar pasa muy poco la policía: “Se debe aumentar el pie de fuerza, los malos siempre están pendientes de que no pasen las autoridades, para hacer lo que les da la gana”, agregó.

Pero uno de los temas que más preocupa a la comunidad son las recientes intimidaciones de las que han sido víctimas por parte de grupos que delinquen en el sector y que buscan callarlos y evitar que denuncien a las autoridades.

Cuando está más solo el barrio, los ladrones aprovechan para robar los estudiantes de Medicina de la Universidad de Antioquia, ubicada a unas cuadras, o al que desprevenido pase

Por eso, insisten en pedir la intervención de la administración municipal en seguridad y mejoras en las zonas de esparcimiento y recreación de las cuales carece la comunidad.

Por su parte, el concejal Preciado se comprometió a ayudarlos. “Me voy triste y preocupado porque la comunidad no ve la presencia de la administración municipal y además los están amedrentando para que no denuncien”, sentenció el concejal.

Asimismo, les dejó tarea a varias de las secretarías y subsecretarías de la alcaldía, para que desde sus competencias generen soluciones y respuestas pertinentes a los habitantes de esta tradicional zona de la ciudad.

Esneyder Gutiérrez
Para EL TIEMPO@Esneyderfoto