Cañasgordas, en su última fase de recuperación

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Para agosto se espera que la restauración de Cañasgordas, la Hacienda donde vivió el último Alférez Real y donde se gestó el grito de Independencia de Cali, esté concluida.

Los trabajos de recuperación de esta casona que data desde el Siglo XVII, declarada como Bien de Interés Cultural de la Nación en 1980, se iniciaron hace ocho años, a partir de una acción popular instaurada por un miembro de la Sociedad de Mejoras Públicas, Rodrigo Valencia Caicedo. El Consejo de Estado le ordenó al ministerio de Cultura, a la gobernación del Valle y a la alcaldía de Cali restaurar la Hacienda.

La directora de la Fundación Cañasgordas-Eusebio Velasco Borrero, María Elena Quiñonez, dice que las 10 hectáreas de la Hacienda, patrimonio de los caleños, se convertirán en un gran centro cultural, turístico, histórico y ambiental de la ciudad.

En todas las obras adelantadas y en las que empiezan a ejecutarse el monto de la inversión del Estado alcanza los 6.687 millones de pesos.

En esta última fase del proceso de restauración el ministerio de Cultura aportará 1.900 millones de pesos, el departamento 2.064 millones y la Alcaldía 236 millones. De la contratación se ha encargado Findeter.

En última fase los trabajos se centrarán en el trapiche que deberá ser reconstruido casi en su totalidad, la idea es que vuelva a funcionar con la fuerza del agua y que los futuros visitantes vean cómo se hacía la panela. Esta área será acondicionada para que funcione un restaurante de comida típica, pero tipo gourmet.

De la casona falta un 30 por ciento del trabajo, hay que reparar techos afectados por las goteras, restaurar las paredes con adobe y pintura y recuperar balcones, puertas y ventanas.

La última etapa de restauración, que generará alrededor de 50 empleos entre directos e indirectos, está en manos de la firma contratista Urbaniscom Ltda. de Bogotá.

Para la viabilidad de estos trabajos el Instituto para la Investigación del Patrimonio Cultural y Natural del Valle del Cauca-INCIVA se encargó de la implementación del Plan Arqueológico del Trapiche, bajo la supervisión del Instituto Colombiano de Arqueología e Historia-ICANH.

La directora de la Fundación Cañagordas dice que los recursos estaban, pero sin ese plan arqueológico no podían iniciar obras. Los arquitectos se encuentran en la Hacienda desde el pasado 10 de enero.

En la primera fase se trabajó en el reforzamiento estructural de la casona y en el 2014 se autorizaron las reparaciones locativas, ejecutadas por la alcaldía de Cali, que incluyeron la impermeabilización de cubiertas, reparación de desprendimientos, tratamiento de pisos e instalación de redes eléctricas.

Pero las intervenciones para evitar que la casona se viniera abajo por falta de mantenimiento comenzaron mucho antes, en el 2006 la Casona fue reforzada.