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El sombrío panorama de la salud mental en Pereira

Pereira ocupa los primeros lugares entre las ciudades capitales del país en dos situaciones que no son precisamente para sacar pecho: las tasas de suicidios y de consumo de sustancias psicoactivas.

Ese triste liderazgo se profundiza día a día porque en la ciudad, según las autoridades, no hay suficientes instituciones de salud para atender a personas con dolencias mentales y porque las EPS dilatan demasiado la atención a este tipo de pacientes.

El psiquiatra Luis Fernando Muñoz, asesor técnico de la Secretaría de Salud y Seguridad Social de Pereira, afirma que el panorama de la salud mental en la capital de Risaralda es “sombrío en el sentido de que todavía hay muchas dificultades básicamente por problemas de acceso oportuno a los servicios de salud mental, barreras que ponen las EPS (…) y de personal de salud mental, aún insuficiente para las necesidades de la población que tenemos”.

Muñoz también explicó que los tabúes, los estigmas que subsisten en las familias y la sociedad alrededor de la consulta al psicólogo o al psiquiatra, contribuyen a oscurecer ese panorama y a que sigan aumentando las patologías de salud mental y el consumo de estupefacientes.

Los pereiranos, según el psiquiatra, padecen predominantemente de trastornos de ansiedad y de depresión, que derivan en enfermedades mentales. Después de estas se encuentran las condiciones de ansiedad y depresión pero asociadas a duelos y trastornos de adaptación.

Para la secretaria de Salud de Pereira, Diana Castañeda Hernández, la salud mental en la ciudad es una “problemática social”, que se aborda equivocadamente y demanda un tratamiento integral que es inexistente.

En ese abordaje, según la funcionaria, las EPS deberían jugar un papel preponderante. “Las EPS deberían hacer parte de la política pública de salud mental del municipio y materializarla a través de la red de prestación de servicios, es decir, que ellas tengan contratados psiquiatras, psicólogos y que además haya oportunidad en las citas, continuidad en el tratamiento”, indicó.

Sin embargo, el psiquiatra Muñoz manifestó que las EPS “brillan por su ausencia”. La Secretaría de Salud, contó el médico, convoca a las EPS a mesas de trabajo para tratar la problemática de la salud mental en la ciudad, pero en muchos casos estas envían personas que no están capacitadas o no son las encargadas de estas áreas, o simplemente no asisten a las reuniones.

Ante esta situación la Secretaría de Salud optó por ir a las EPS para contarles la problemática. Ese acercamiento lo lidera Bibiana Restrepo, coordinadora de salud mental de la entidad.

Además de que las EPS fallan en el acceso a los servicios de salud para los pacientes con patologías mentales, la Secretaria de Salud hizo énfasis en que en Pereira solo hay dos centros médicos especializados en salud mental, uno público, el Hospital Mental de Risaralda y uno privado, Psico Salud. Otras no tienen la infraestructura suficiente para prestar un servicio oportuno.