Inicio Colombia El ‘Triángulo de las Bermudas’ antioqueño, el punto donde hay desapariciones

El ‘Triángulo de las Bermudas’ antioqueño, el punto donde hay desapariciones

A mediados de octubre la Defensoría del Pueblo alertó al país sobre el reclutamiento de 12 menores de edad en el Bajo Cauca antioqueño. Los hechos, según lo informó el mismo defensor Carlos Camargo, ocurrieron en un colegio del municipio El Bagre y los casos podrían ser muchos más.

“En uno de los corregimientos, en donde actualmente hay una disputa de dos grupos armados, la Defensoría del Pueblo conoció que 12 menores de edad fueron reclutados recientemente de un colegio por un grupo armado”, aseguró Camargo.

Lo llamamos el Triángulo de las Bermudas por todos los acontecimientos que se han agudizado durante los últimos años.

Esta alerta, que fue noticia nacional, se une a la denuncia hecha días antes desde la ONG Human Rights International sobre la desaparición forzada y presunto reclutamiento de jóvenes en lo que ellos han denominado el ‘Triángulo de las Bermudas’ del Bajo Cauca antioqueño. De acuerdo con ellos, desde el año 2020 se han presentado 33 casos por allí.

“Lo llamamos el Triángulo de las Bermudas por todos los acontecimientos que se han agudizado durante los últimos años, y en este lugar, más que todo en el corregimiento Jardín (Cáceres), los actores armados se llevan a los jóvenes” dice Carlos Arcila, miembro de la ONG y directivo de la Corporación Humanitaria Justicia al Derecho.

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Grupos como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) o Clan del Golfo, Eln, disidencias Farc y Los de Abajo o Los Caparros, asegura, han encontrado en este lugar el punto para reclutar a los jóvenes que se transportan en mulas hacia un partido de fútbol en alguna ciudad de la Costa colombiana o simplemente de aventura para conocer el mar en Tolú, Coveñas o Santa Marta.

“Sabemos que en este punto particularmente, cuando pasan, porque ahí paran mucho las mulas y muchos jóvenes transitan a través de mulas y buses, es este lugar es el que se vuelve muy atractivo para los actores armados para reclutarlos. Ahí es donde nos han informado muchos casos que coinciden, pero no es solo ahí, es en varios puntos de la vía Medellín –Costa que pasa esa situación. Es un tema duro, difícil, complicado”, dice.

Entre los que han desaparecido en este corredor vial que une a los departamentos de Antioquia y Córdoba, revelan desde Buscadoras con Fe y Esperanza, un grupo de madres que le perdieron el rastro a sus hijos allí, entre 2018 y 2022, hay identificados 11 muchachos.

Los jóvenes son: Adrián Eduardo Domínguez Vega, 16 años (17/05/18); Estiven Alirio Gómez Gómez, 18 años (26/05/19); Wilmar Román Moná, 17 años (06/08/20); Mateo Quintero Diossa, 21 años (06/08/20); Bleider Alexánder Aguirre Soto, 31 años (27/10/20); Jhony Alexánder Guanga Colorado, 22 años (12/11/20); Carlos Humberto Lopera Rico, 20 años (21/01/21); José David Valencia Ramírez, 15 años (26/02/21); Deiner José Ordoñes de Hoyos, 19 años (26/02/21); Yoiser Alejandro Jaramillo Banquet, 17 años(10/05/22); y Alejandro Rúa Sepúlveda, 21 años (11/09/22).

“El caso es que quedaron desaparecidos, la causa de la desaparición, se presume, que es por reclutamiento, pero puede haber otras acciones y usted sabe cómo actúan los grupos armados y esto ocurre”, agrega Arcila para quien su función en las estructuras cuando son llevados está definida en el cumplir funciones de campanero, logística, inteligencia y entrenarlos para el combate contra su estructura rival y la Fuerza Pública.

26 meses lejos de casa

“Mi hijo es trigueño, alto, tenía el pelo largo, digo tenía porque sé que ya no lo debe tener. Lo tenía en la cintura”, de esta manera es como Janeth Moná, integrante de Buscadoras con Fe y Esperanza recuerda a su hijo Wilmar Román Moná, desaparecido en este corredor vial en agosto de 2020.

A Román se le perdió el rastro cuando viajaba de regreso a Medellín después de haber visitado a unos amigos en la ciudad de Montería. Desapareció junto a otro joven llamado Mateo Quintero Diossa y, cuenta su progenitora, uno a uno de los jóvenes con los que viajó empezaron a llegar la capital de Antioquia y todos le decían que “el peludo viene atrás, viene atrás y resulta que todos llegaron y nunca llegó él”.

La última conversación que tuvieron fue el 3 de agosto de 2020 cuando la llamó para decirle que ya iba a viajar para Medellín. Desde el día siguiente no logró que sus mensajes fueran respondidos.

Doña Janeth nunca ha viajado al Bajo Cauca antioqueño a indagar sobre la ubicación de su hijo porque desde un principio le dijeron, cuenta ella, que allí le podría pasar algo.

“Nos da mucha tristeza que el Gobierno y las personas que puedan hacer algo con esto no hagan absolutamente nada y día tras día se están desapareciendo más jóvenes y, a nosotras, las víctimas, no nos ayuden en recuperarlos o saber qué pasó con ellos”, concluyó.

Consultada la Policía Antioquia sobre esta situación, aseguraron que este fenómeno se presentó años atrás, pero de casos recientes no tienen denuncias, como tampoco de los menores alertados por la Defensoría del Pueblo en El Bagre. Lo único confirmado es que dejaron de asistir a clases. Una presunta deserción escolar.

Moná, al igual que las madres que tienen a sus hijos desaparecidos en esta zona del departamento de Antioquia, han realizado diferentes plantones para pedir por el pronto regreso. En los próximos días se unirán a los familiares de los desaparecidos del país a las afueras de las sedes de la Fiscalía General de la Nación de cada municipio para pedir respuestas.

LAURA ROSA JIMÉNEZ VALENCIA
Redactora EL TIEMPO Medellín
En Twitter: @Laua_Rossa

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