En contexto: vulneraciones contra los indígenas en el conflicto armado

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La Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) le entregó a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) un primer informe sobre las vulneraciones que los pueblos indígenas han sufrido en el marco del conflicto armado del país. Aquí, las claves.

¿Qué se entregó?

En el documento que recibió la JEP, la Onic hizo un desglose de las vulneraciones sufridas por los pueblos indígenas en el marco de la violencia histórica que ha vivido el país.

El objetivo del informe, según la organización, es que se inicien investigaciones y se sanciones “los hechos violatorios de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario contra los pueblos indígenas de Colombia en el marco del conflicto armado”.

¿Cómo se hizo?

Lo primero que hizo la Onic fue caracterizar, de manera “organizativa, geofísica, demográfica, institucional, jurídica y de conflicto armado”, las realidades de los 102 pueblos indígenas que reconoce y representa.

La información fue recogida desde los planes de vida de cada uno de los resguardos caracterizados, ejercicio que se realizó en 26 departamentos y 702 resguardos.

“La construcción de esta información se realizó contrastando diferentes fuentes primarias y secundarias, sobre asuntos de violación de los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas asociadas al conflicto social, político y armado en todo el territorio nacional”, afirmó la Onic.

Según los datos de la Onic, 2.954 indígenas fueron víctimas de asesinatos selectivos en el marco del conflicto armado.

Las cifras

Entre 1958 y 2016 la Onic encontró que 105 indígenas fueron víctimas de acciones Bélicas, 2015 fueron víctimas de amenazas, intimidaciones o atentados, 2.954 fueron víctimas de asesinatos selectivos, se registraron 38 casos de ataques a poblaciones, mientras que fueron víctimas de atentados terroristas 10 personas.

Se registraron 639 desapariciones forzadas y 675 masacres. También hubo 540 víctimas de reclutamiento, 126 de secuestros y 164 de violencia sexual.

El Occidente del país fue la zona que más hechos violentos registró, con el 62%. Le siguió el Norte, con el 18%; la Amazonia, con el 10%; el Centro-Oriente, con el 6%; y la Orinoquia, con el 4%.

Los grupos armados no identificados, con el 30%, fueron los que más acciones protagonizaron contra los pueblos indígenas. Los paramilitares estuvieron detrás del 28% de las acciones; la guerrilla, del 26% de los hechos; y los agentes del Estado, del 16%.

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