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La verdadera historia del joven agredido en Medellín

La historia de Dairon Córdoba, el joven afro agredido en Medellin, tras ser acusado de un robo, dio un giro inesperado. En videos que empezaron a circular este jueves en redes sociales se puede ver al joven sustrayendo una bebida de un refrigerador en un minimercado, minutos antes de ser atacado por varias personas en el barrio Campo Valdés, el pasado 8 de marzo.

Inicialmente, el joven agredido indicó que estaba huyendo de unos ladrones, que a su vez lo culparon a él de estar robando, lo que desató las agresiones de personas de la comunidad que estaban alrededor. El hecho fue denunciado en redes sociales, despertó la indignación de los ciudadanos y fue calificado como un acto de intolerancia y racismo.

Sin embargo, tras conocerse los videos de las cámaras de seguridad del minimercado, Córdoba aceptó que cometió un error. “Pido perdón a todas las personas que me apoyaron, a las comunidades afro, a la Policía y todos en general. Espero que con esto no comiencen a estigmatizar a las poblaciones negras ni a las indígenas”, expresó el joven en un video.

EL TIEMPO conoció la versión de los propietarios del negocio ubicado en el barrio donde sucedieron los hechos. Pablo López, quien labora allí, explicó que al negocio familiar llegó Córdoba en una motocicleta. Se bajó, entró y se dirigió a uno de los refrigeradores en busca de algunas bebidas.

Uno de los trabajadores del lugar se percató de que el joven se guardó una botella en el bolsillo de la sudadera. Por ello, cuando se acercó a pagar otra bebida, por un valor de 2.000 pesos, le preguntaron qué tenía oculto. Posteriormente, le levantaron la camiseta y encontraron la botella de una bebida alcohólica en el bolsillo, la cual cuesta 7.000 pesos en el lugar. 

Los hombres le dijeron al joven que no se podía ir del lugar sin que revisaran las cámaras de seguridad. “Yo en el momento le pasé a mi hermano un bate que tenemos guardado para defensa. Era para que no se escapara, entonces él cogió el billete con el que iba a pagar y salió corriendo. Mi hermano lo persiguió hasta la esquina gritando que él era un ladrón, pero él se escapó. Mi hermano se devolvió y ya no supimos nada más”, contó 

Fue este lunes 11 de marzo cuando los dos hermanos se dieron cuenta de que el hecho había trascendido a los medios de comunicación y que la historia no correspondía con la realidad. Por ello, acudieron este 13 de marzo ante la Policía para contar la verdad y mostrar los videos de las cámaras de la seguridad. 

Pido perdón a todas las personas que me apoyaron, a las comunidades afro, a la Policía y todos en general. Espero que con esto no comiencen a estigmatizar a las poblaciones negras ni a las indígenas

El giro que dio la historia generó diversidad de reacciones entre quienes habían defendido a Córdoba. Daniela Maturana, concejal de Medellín y quien hizo pública la denuncia, manifestó tener sentimientos encontrados.

“Un poco de tristeza y decepción. No justifico ni los hurtos ni las mentiras y mucho menos las agresiones físicas. Tuve la oportunidad de madrugar a hablar con Dairon una vez me llegaron las nuevas versiones de los hechos para que me contara toda la verdad. Él reconoció su error, ofreció disculpas no solo conmigo, sino con todo el país que salió a defenderlo”, contó la concejal.

La versión que el joven le dio a la concejal fue que él tenía una cerveza que sí iba a pagar y se metió otra en el bolsillo que al parecer no iba a pagar. “Cuando se da cuenta de que lo pillan él devuelve todos los productos y toma el billete con el que iba a pagar. Cuando él ve que cogen un bate se asustó y salió corriendo y ahí pasó todo lo que se ve en el video inicial”, relató la corporada.

Esto no puede justificar la agresión: concejal

Para ella, lo acontecido es un mal ejemplo desde todo punto de vista, desde el que dio Dairon al tomar cosas que no le pertenecían, hasta lo hecho por la comunidad que decidió impartir justicia con sus propias manos.

Sin embargo, Maturana aseguró que el policía que atendió el hecho se comunicó con ella e indicó que sí hubo xenofobia y discriminación por parte de la comunidad, que en todos sus improperios siempre utilizó la palabra negro seguida de un insulto.

“Yo creo que no dimensionó las consecuencias de lo que hizo y no pensó que fuera a escalar tanto. Por eso, considero, que no quería denunciar ni hablar con los medios de comunicación. Lo de la rueda de prensa fue una sorpresa para mí. Pero creo en las segundas oportunidades y valoro que haya tomado la decisión de pedirle perdón al país”, confesó la concejal.De igual forma, resaltó que pese al hecho, lo que aconteció reabrió el debate sobre el racismo y la discriminación en la ciudad e hizo reflexionar a la ciudadanía.

Creo que no podemos echar todo a la basura y por el contrario seguir con los programas, porque sí hay discriminación en Medellín y así nos lo han hecho saber

“Es una lástima porque se había logrado un cambio. Era una oportunidad muy bonita de manifestarnos y de ver qué ha pasado con la Ley 1482 del 2011, que es la ley antidiscriminación. Pero creo que no podemos echar todo a la basura y por el contrario seguir con los programas, porque sí hay discriminación en Medellín y así nos lo han hecho saber”, aseguró Maturana.

Indicó la cabildante, que después de que se dio a conocer este caso, comenzó a recibir más denuncias de diferentes personas buscando asesoría y acompañamiento para dar a conocer sus casos. “Yo como concejal transmito denuncias públicas y son las autoridades competentes las que esclarezcan los hechos. Pero creo que las campañas contra la discriminación tienen que ser más fuertes y tener mejores rutas de atención contra esta población”, puntualizó Maturana.

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