Por ola de crímenes, refuerzan medidas de seguridad en Santa Marta

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Tras el asesinato este fin de semana de un hombre que, mientras llevaba a su hijo menor de edad en brazos, se opuso en robo en Santa Marta, y de otros crímenes que han sido cometidos en la ciudad en las últimas semanas, autoridades de la capital del Magdalena prenden alarmas. 

De hecho,  en las últimas semanas se han vuelto más recurrentes las quejas de los samarios que a diario denuncian atracos en las calles y en los servicios de transporte público como buses y taxis, incluso en algunos sectores los residentes se han tomado la justicia por sus propias manos al tratar de linchar a los delincuentes que son atrapados.

El pasado viernes, Carlos Hincapié, esposo de la exsecretaria de Salud Distrital, Blanca Rosa Fernández, fue herido a tiros tras oponerse a un atraco, luego de ser intimidado por dos sujetos en motocicleta cuando sacaba su vehículo del garaje en el barrio El Porvenir.

Al día siguiente, Luis Miguel Vergara Alfonso, quien había llegado hace pocos días de Bogotá para asistir a la misa por el fallecimiento de su suegro, fue asesinado por robarle su teléfono celular cerca de la iglesia del barrio Bavaria.

Vergara fue intimidado por un delincuente en motocicleta que le exigió la entrega del teléfono y al oponer resistencia le disparó. Al atracador no le importó que la víctima tuviera en brazos a su hijo, de un año y cuatro meses. Luego de una persecusión e intercambio de disparos fue capturado por la Policía en el barrio María Eugenia. 

Es preocupante lo que está ocurriendo en Santa Marta, una ciudad que se había identificado por tener una tranquilidad en este aspecto y que hoy se ve convulsionada

El Concejo de Santa Marta citó para el próximo 12 de abril al comandante de la Policía Metropolitana, la secretaria de Seguridad y Convivencia del Distrito, el director seccional de Fiscalía y el director de Migración Colombia para que respondan por la inseguridad que se vive en la ciudad.

“Es preocupante lo que está ocurriendo en Santa Marta, una ciudad que se había identificado por tener una tranquilidad en este aspecto y que hoy se ve convulsionada por los últimos eventos que han ocurrido”, dijo el concejal Juan Carlos Palacios.

El presidente del Comité Intergremial del Magdalena, César Riascos, calificó la situación en Santa Marta como crítica. “Preocupa la alta presencia de los venezolanos en la ciudad, que sin duda ha contribuido al incremento de la inseguridad porque si bien hay gente buena y con necesidades, también hay muchos que se han venido a delinquir a nuestro país”, expresó Riascos, quien no oculta su malestar y preocupación por el momento que se vive en la capital del Magdalena, que se ha caracterizado por ser una ciudad tranquila y segura, en especial para los visitantes y turistas.

Hurtos en aumento

Los hurtos a personas y de motocicletas, según las estadísticas de la Policía Metropolitana de Santa Marta, son los delitos de alto impacto que más han aumentado en la ciudad.

Entre el primero de enero y el 3 de abril de este año iban 715 casos de hurto a personas frente a 638 en el mismo lapso del año pasado, es decir, que hubo un incremento del 12 por ciento. Los sectores donde más se comete esta modalidad de hurto son el centro histórico y los barrios Jardín y Boulevard del Río.

Igualmente, en el primer trimestre del año se cometieron 96 hurtos de motocicletas frente a 89 en el mismo periodo de 2017. Esta modalidad tuvo un incremento del ocho por ciento.

La secretaria de Seguridad y Convivencia del Distrito, Priscila Zúñiga, cree que el aumento de estas modalidades de hurto se debe a la reincidencia de los delincuentes porque los jueces los dejan en libertad pese a tener antecedentes y haber sido capturados en varias oportunidades por el mismo delito. “El delincuente sabe que no tiene ningún tipo de pena o castigo, entonces comete los hurtos”, dijo.

La migración ilegal de venezolanos a la ciudad también estaría relacionada con el incremento de los atracos.

Grupo especial

Para desarticular las bandas delincuenciales, la Policía, en conjunto con el Ejército y el CTI de la Fiscalía, está realizando operativos de registro y control de motocicletas y todo tipo de vehículos, verificación de antecedentes e incautación de armas de fuego y blancas en los barrios donde más se cometen delitos y residen delincuentes. Igualmente, allanamientos y demoliciones de los inmuebles donde se expenden drogas.

Otra medida para contrarrestar la criminalidad es la prohibición del transporte de parrillero hombre en motocicleta, que fue decretada por la Alcaldía desde noviembre de 2013 y ha sido renovada año a año. Para garantizar su cumplimiento, la Policía instaló puestos de control en distintos puntos críticos de la ciudad.

En los últimos dos meses nos hemos dado cuenta que delinquen en motocicleta, pero ahora utilizan dos motocicletas precisamente para no llamar la atención, sin embargo, se siguen cometiendo delitos con parrillero hombre y hay que seguir reforzando esta medida”, expresó Zúñiga.

Toman medidas

El pasado lunes se realizó una reunión entre el comandante de la Regional 8 de la Policía, general Hernán Bustamante; el comandante de la Policía Metropolitana, coronel Gustavo Berdugo; y el alcalde Rafael Martínez, en la que se acordaron acciones para hacerle frente a la inseguridad como reforzar la vigilancia comunitaria por cuadrantes, incrementar el pie de fuerza de la Policía Metropolitana a partir del mes de junio, cuando se gradúen nuevos agentes, y realizar reuniones con la comunidad en los barrios críticos.

Además, el alcalde propuso el pago de recompensas a cambio de la entrega de armas y de información de las personas que las comercializan. Este pago no sería en dinero, sino con la entrega de mercados. Igualmente establecer un mecanismo tecnológico para apoyar al Inpec en el monitoreo de los brazaletes de los delincuentes que tienen el beneficio de casa por cárcel. “Vamos a hacer una reunión con el Inpec y el Ministerio de Justicia para sacar adelante este proceso”, dijo Zúñiga.

La Policía Metropolitana instaló el martes un comando situacional, con presencia de uniformados de todas las especialidades, en el barrio 20 de Julio, en el norte de Santa Marta, con el fin de tener un acercamiento con la comunidad y mejorar la percepción de inseguridad en el sector, donde los residentes denuncian el consumo y venta de sustancias alucinógenas y la comisión de delitos como hurtos y lesiones personales.

El comandante de la Policía Metropolitana, coronel Gustavo Berdugo, dijo que el comando situacional se mantendrá el tiempo que sea necesario hasta que se recupere la tranquilidad en este sector considerado estratégico para los delincuentes por ser un corredor que comunica con los barrios Pescaíto y San Jorge.

En el barrio Manzanares, donde se reunieron con la comunidad, también se establecieron compromisos por parte de la Policía de aumentar los patrullajes y acciones de registro y control de personas y vehículos y de la comunidad de denunciar a los delincuentes.

Zúñiga hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie formalmente ante la Fiscalía los delitos y a no tomar la justicia por sus manos.

Es muy importante que la gente llame al cuadrante, al comandante de la Policía, al Alcalde, a la Secretaría de Seguridad para articular una reacción más rápida y atiendan el suceso. Si la gente ataca al delincuente eso hace que la captura no se pueda legalizar y ahí sí queda libre”, dijo la secretaria de Seguridad y Convivencia del Distrito, quien tiene la misión de regresarle a los samarios la tranquilidad que se les perdió.

PAOLA BENJUMEA BRITO
Redactora de EL TIEMPO
SANTA MARTA