Inicio Colombia Ramsés Vargas no aceptó cargos por desfalco a la Uniautónoma

Ramsés Vargas no aceptó cargos por desfalco a la Uniautónoma

La lista de abusos y exigencias de Ramsés Vargas Lamadrid como rector de la Universidad Autónoma del Caribe, parecieran no tener fin.

Por lo menos así lo revela la Fiscalía en las audiencias de imputación de cargos, que cumplió su segundo días, contra Vargas, por el supuesto desfalco de 16 mil millones de pesos a la institución.

La mañana de este jueves, la fiscal del caso, Faizuli Montes, le imputó cargos a Vargas por: concierto para delinquir agravado con fines de enriquecimiento ilícito, en concurso heterogéneo sucesivo con los delitos de corrupción privada, administración desleal, enriquecimiento ilícito, falsedad en documento privado, omisión de agente retenedor o recaudador y amenaza de testigos. El exrector no aceptó los cargos.

De acuerdo con los argumentos del ente acusador, el exrector habría desviado los 16 mil millones de pesos que por concepto de matrículas que pagaron en efectivo los estudiantes. Por este caso hay otras nueve personas detenidas, entre directivos y trabajadores de la institución.

Desde la rectoría se promovía, según ha trascendido, descuentos de hasta el 40 por ciento en el valor de la matricula a quienes pagaran en efectivo. Este dinero nunca entró a las arcas de la universidad, sino llegó a manos directa de Vargas. El dinero, aseguran empleados, era acopiado y sacado del edificio administrativo en bolsas negras.

La fiscalía aseguró, en la audiencia que se cumplió hasta el mediodía de hoy, que el exrector recibió bonificaciones en moneda extranjera, becas para estudiar en el exterior, permisos para no dirigir la universidad y poder viajar semanalmente. Estos viajes eran a Miami y recibía pagos por gastos de representación por cada viaje.

Vargas gozaba de un costoso equipo de seguridad que lo acompañaba hasta los salones de clases y actividades académicas, lo que generaba todo tipo de comentarios y malestares, especialmente entre la comunidad académica, que nunca vio con buenos ojos la forma como se pavoneaba con hombres que portaban armas automáticas de largo alcance y chalecos antibalas, como si estuviera en una zona de guerra. Él argumentaba que era por motivos de seguridad. Este esquema, que pagaba la universidad, también se extendió a su esposa.

La Fiscalía pidió aplazar la audiencia para el próximo martes, que se cumple en una de las salas de la Unidad de Paz de Barranquilla.