Ratifican sentencia a constructores del edificio Space

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La Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín confirmó, en segunda instancia, la sentencia condenatoria proferida el pasado 22 de enero en contra de Pablo Villegas (representante legal de la constructora Lérida CDO) , María Cecilia Posada Grisales (directora de la obra) y de Jesús Aristizábal Ochoa (ingeniero calculista), por el desplome del edificio Space de Medellín.

Por el colapso del edificio perdió la vida Juan Esteban Cantor, un joven de 23 años que residía en el edificio. Por esa víctima fatal, a las personas mencionadas se les sindicó por homicidio culposo.

Después resolver el recurso de apelación presentado por la defensa, la Corporación Judicial dejó claro que sí se trató de un homicidio culposo. El tribunal argumentó que los procesados violaron normas existentes relacionadas con la construcción, la calidad de los materiales y la sismo resistencia. Estas fallas, en esa lógica, determinaron el desplome del edificio.

Respecto de la causa de la faala de la torre, señaló que se encontraba probado que el defectoque ocasinó el derrumbe fue un error ostensible en el cálculo estructural

El Tribunal confirmó la decisión del Juzgado Primero Penal del Circuito de Medellín, que en octubre de 2017 había declarado culpables a las personas antes mencionados por el homicidio culposo de Juan Esteban Cantor.

Villegas, al ser el representante legal de la obra, deberá cumplir 51 meses de cárcel; Aristizábal, el ingeniero, fue también sentenciado a 51 meses de cárcel; Posada, la directora de la obra, recibirá, por su parte, 49 meses de cárcel.

El juez, además, impuso también prohibiciones para el ejercicio de la profesión. Para Posada Grisales, de 54 meses; para Villegas Mesa, 73 meses; y para Aristizábal Ochoa, de 75 meses.

El fallo acogió las pruebas de la Fiscalía General de la Nación, según las cuales hubo más 6.000 errores en las obras del edificio. Dentro de estas pruebas se determinó que hubo fallas, incluso, en la utilización y mezcla de los materiales.

Además, se reveló que el proyecto no consideró las normas de sismoresistencia expedidas entre 1998 y 2002. Esto quiere decir que, de haberse presentado un sismo, el edificio se habría desplomado.

En total fueron 12 las víctimas fatales por la caída del edificio. Las familias de las otras 11 víctimas fueron indemnizadas por la constructora y la Fiscalía precluyó las investigaciones por esos homicidios.

MEDELLÍN