Inicio Colombia Supersalud suspendió 500 contratos en el Hospital de Montería

Supersalud suspendió 500 contratos en el Hospital de Montería

De tajo, la Superintendencia Nacional de Salud ordenó suspender al menos 500 contratos de prestación de servicios, que, de manera express, fueron autorizados y legalizados por la exdirectora del Hospital San Jerónimo de Montería, Isaura Margarita Hernández a comienzos de este año.

Así lo dio a conocer Fabio Aristizábal Ángel, superintendente Nacional de Salud, tras señalar que existen serias irregularidades en la firma y ejecución de los mismos, lo que estaría causando un detrimento al centro asistencial.

Se refiere el Superintendente a la cascada de contratos irregulares denunciados por la Contraloría General y que, según el funcionario, fueron firmados durante un solo día y hoy se están normalizando y ajustando, como lo contempla la ley.

Según Supersalud, Isaura Hernández los habría autorizado el pasado primero de enero. Entre las anomalías por ese procedimiento de la entonces gerente del hospital San Jerónimo se encuentran que no era día laboral; al tiempo que a partir de esa fecha debía salir de vacaciones y no lo hizo sino que continuó laborando pese a haber sido nombrado su reemplazo temporal.

De igual forma, se indicó que los contratos firmados el primero de enero no contaban con la firma de los contratistas beneficiados ni tenían los soportes necesarios como la disponibilidad presupuestal, la póliza de cumplimiento, el número consecutivo, entre otras.

Por ello, el ente regulador tomó la decisión de suspenderlos y el anuncio lo hizo desde las oficinas del hospital monteriano y en el marco de la instalación de la mesa de seguimiento administrativo y financiero luego de la intervención forzosa a que fue sometido el centro asistencial tras los hallazgos fiscales hechos por la Contraloría.

“En la mesa de seguimiento pudimos reflejar unos hallazgos que requieren esfuerzos de todos, Córdoba no se merece el destino de los recursos de la salud, ya es hora de cambiar esas prácticas”, dijo Aristizabal.

El descalabro financiero, las precarias condiciones sanitarias y la mala prestación del servicio llevaron a la Superintendencia Nacional de Salud a intervenir, por segunda vez, al hospital San Jerónimo de Montería. En 2015 el ente regulador de la salud en Colombia había tomado el control del centro asistencial sin que se evidenciaran cambios positivos.

“Hoy instalamos la mesa de seguimiento del Hospital San Jerónimo de Montería, y en lo que encontramos vemos que ya se está cambiando la cara de este“, anotó el superintendente.

El pasado 5 de febrero, de manera sorpresiva y acompañados de un piquete de policías, los agentes interventores de la Supersalud llegaron a la sede del hospital ordenando sellar varias de las oficinas para tomar el control del lugar.

Según el superintendente Fabio Aristizábal Ángel, se busca con esta medida reactivar y mejorar todos los servicios que debe ofrecer este centro asistencial, considerado el más importante para la atención en salud de los cordobeses y habitantes de Urabá y el Bajo Cauca Antioqueño.

Muchas son las razones en detalle que obligaron a la Supersalud a retomar el manejo del hospital. El incremento de los pasivos que, a corte de junio de 2018 creció en un 19 por ciento en comparación con el año 2017, repuntando la cifra de deudas en $55.978 millones.

De igual forma, no existe un plan de acción y austero del gasto para la compra de medicamentos y equipos médicos, lo que contribuye al debilitamiento de las finanzas.

Así mismo, no existe un manejo adecuado de las instalaciones, especialmente en las áreas médicas en materia sanitaria, poniendo en riesgo el deterioro de la salud de los enfermos.

Las cuentas del desequilibrio financiero son el producto del desfile de gerentes, quienes han tenido líos jurídicos por los malos manejos de los recursos.

En julio de 2015 salió como gerente el médico Nelson Morales, por la crisis administra y la elevada cartera que volvió inviable al centro hospitalario, entonces la Supersalud nombra a su primer agente interventor, Juan Carlos Guardo, pero en diciembre de ese mismo año este fue remplazado por Luz Patricia Sánchez, y en agosto de 2016 asumió Inés Loaiza Guerra, hasta el 12 de noviembre, cuando la Gobernación –tras haber finalizado la intervención– nombró a la médico Isaura Hernández, suspendida por la Procuraduría el 3 de febrero pasado y un día después renunció de manera definitiva.

GUDILFREDO AVENDAÑO MÉNDEZ
Para EL TIEMPO
Montería