Así fue la cita más ‘hot’ en First Dates

Si hace unas semanas hablábamos del primer revolcón en la historia de First Dates y que protagonizaron Francisco y Jorge, esta vez nos referimos al momento más erótico en una cita. Los protagonistas son Sonia y Benja. Ambos llegaron al restaurante de Cuatro con ganas de encontrar el amor. Y, ¿lo encontraron? Vaya si lo hicieron. Pero además, con una atracción física tan fuerte que el encuentro desembocó en uno de los momentos más hot en televisión.

La primera en abrir la veda de la pasión fue Sonia que no dudó en dejar ojiplático a Carlos Sobera al afirmar con rotundidad que ella buscaba “el culo perfecto”. La cara del maestro de ceremonias era todo un poema. Por no decir, la de Benja. A partir de ahí, ambos dieron rienda suelta a sus instintos.

'First Dates': Sonia le toca el trasero a Benja
‘First Dates’: Sonia le toca el trasero a Benja (Mediaset)

De madre tailandesa y padre española, Sonia no duda en confesar que tanto las mujeres como los hombres se paran a mirarla. Pero aunque liga mucho, ha ido a First dates para buscar a un hombre especial. Eso sí, uno de sus requisitos indispensables es que tenga un “culo perfecto”.

En ese instante, Sobera no sabía donde meterse. Dicha petición le dejó completamente descolocado, aunque la cita todavía iba a dar mucho más de sí. Entonces, apareció Benja de 27 años, un joven tan cariñoso como exigente que ha tenido que escuchar la exigencia de su partener. Sin dilación, Sonia lleva sus manos al trasero de Benja y ahí comienza la aventura romántica.

'First Dates': Sonia le da a probar una almeja a Benja
‘First Dates’: Sonia le da a probar una almeja a Benja (Mediaset)

Ya en la cena, ambos hablan de sus gustos y aficiones y encuentran en común el mundo del techno. El feeling se empezaba a gestar. Aunque algo tuvo que ver uno de los platos del restaurante: las almejas. Sonia se había decantado por ellas y Benja se decidió a probarlas. El manjar le estaba gustando tanto que se regodeo: “Chupa, chupa, que se ha quedado”, le animaba la tailandesa.

Después, en la zona del reservado ambos dieron rienda suelta a la pasión y se besaron apasionadamente. La culpa: la bola de los deseos que les pedía ‘un beso de película’. Ya al final, Sonia y Benja confirmaron lo que se veía venir: habría un segundo encuentro.

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