Así fue la Navidad de los ‘triunfitos’ fuera de la Academia

Todo un regalo. Así recibieron los concursantes de Operación Triunfo la gran noticia. Tinet Rubira, director de Gestmusic, les notificaba que tras varias semanas dentro de la Academia tenían permiso para salir y marcharse a sus casas para disfrutar de la Nochebuena en familia. Eso sí, el 25, día de Navidad, tenían que estar de regreso para analizar la gala especial protagonizada por los integrantes de la primera y la nueva edición de OT 2017 .

Sin embargo, hubo dos triunfitos que se tomaron la noticia como un jarro de agua fría. Amaia y Alfred no querían separarse en unas fechas tan especiales y terminaron por dar el abrazo más tierno e interminable dentro de la Academia. No obstante y al igual que les ocurrió al resto de sus compañeros, una vez en sus casas, la alegría de ver a sus familias les hizo olvidar la tristeza. Así pasaron los jóvenes artistas estos momentos.

Cuando Rubira les comunicó que “la noticia que os voy a contar ahora es que vais a pasar la Nochebuena en vuestras casas. Pero va a ser un viaje de muy pocas horas”, las caras de la primera pareja de OT 2017 eran un poema. Ese abrazo de más de dos minutos conmovió a sus seguidores. Solo eran veinticuatro horas separados pero se les hacía un mundo.

Esta reacción distaba mucho de cómo lo vivían el resto de participantes. De hecho, su única preocupación era: ¿dónde voy a cenar? Era la segunda vez que se rompía el aislamiento, aunque en esta ocasión se trataba de volver a sus casas, con su familia y amigos, e incluso, tener a mano televisión y teléfono móvil. Entre las primeras imágenes y vídeos, destacan las publicadas en redes sociales por la hermana de Amaia, el reencuentro de Aitana con sus amigos o el mensaje navideño (y ya más animado) de Alfred desde su casa.

Pero no solo hubo reencuentros con familia y amigos, algunos fans se toparon con algunos de los concursantes de Operación Triunfo en el aeropuerto y no pudieron evitar sacarse una foto con ellos. Los viajes de Miriam y Cepeda fueron un ejemplo de ello. Agoney posando con un grupo de amigos, familia y fans a su llegada a las Islas Afortunadas. Y por supuesto Roi, el Sapoconcho de OT.

Eso sí, durante estas 24 horas más cortas de la historia, los participantes se repartieron el tiempo de diversas maneras. Aitana dedicó parte de su tiempo a leer las cartas de sus fans y por supuesto, a cantar frente al piano para su familia. Lo mismo que Alfred que también se arrancó tocando la guitarra. Mientras que Roi no podía parar de mirar los comentarios de todos sus fans desde su móvil.

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