¿Cómo es el estado de forma financiero de las principales cadenas de radio españolas?

¿Cual es el estado de forma de las principales emisoras de radio españolas? Ahora que durante el mes de julio los equipos de fútbol vuelven a los entrenamientos para iniciar la pretemporada que les permita ponerse a punto, las radios afrontan un pequeño respiro en el que es momento de analizar su comportamiento económico durante el primer semestre del año.

El contexto, no lo olvidemos, es de crisis y el modelo de negocio de los medios de comunicación tradicionales sigue en entredicho. Los ingresos siguen dependiendo de una publicidad cuyos niveles no acaban de remontar.

Buen ejemplo de ello es Prisa Radio. La compañía sigue gozando de una buena salud en cuanto a audiencia gracias al indiscutible liderato que EGM tras EGM alcanza la SER pero sus ingresos por publicidad, según se desprende de la cuenta de los resultados, han sido preocupantes en estos primeros seis meses del presente año, llegando a caer por encima del 11%.

Su sección radiofónica ha sufrido las turbulencias provocadas por la inestabilidad en Latinoamérica, el área principal de Prisa Radio en el mundo. La compañía aduce a que los ingresos en moneda local han disminuido, con caídas del 9,1% en Colombia y del 1,7% en Chile “reflejo de las dificultades macroeconómicas y específicas del sector publicitario que atraviesan ambos países”.

   LOGOTIPOS DE ALGUNAS DE LAS PRINCIPALES CADENAS DE RADIO

El resultado es una disminución del EBITDA ajustado en el área de la Radio en 6,9 millones de euros hasta los 22,7.

COPE, por su parte, ha sacado pecho por unos resultados positivos a nivel individual a pesar de la contracción del mercado.

La llegada de Carlos Herrera ha provocado un crecimiento tanto de oyentes como de ingresos y la emisora episcopal ha vivido un primer semestre de 2016 de alegrías, ya que la facturación por publicidad aumentó hasta junio en un 19,3% lo que supuso una recaudación de 52,4 millones de euros.

De hecho, la situación ha provocado que en los últimos tiempos se haya visto al presidente del grupo, Fernando Giménez Barriocanal, un hombre de habitual perfil discreto en sus intervenciones públicas, mucho más optimista y desatado que nunca.

A principios del mes de julio de 2016, en una entrevista concedía a El Economista, destacaba sin rubor que “hemos diseñado un presupuesto para 2016 ambicioso, con un aumento importante de las ventas, que a día de hoy se va cumpliendo y que nos va a permitir tener unos resultados claramente positivos y con importantes beneficios”.

Barriocanal confirmaba en dicha publicación económica que el aumento de la facturación por publicidad había crecido respecto al año anterior “con un incremento muy superior al del resto del mercado”.

Un optimismo que trasladó posteriormente al curso ‘Prensa y Poder’ celebrado en Aranda de Duero (Burgos) y organizado por Periodista Digital, donde fue uno de los ponentes principales y llegó a asegurar que en el año 2010, cuando tomó las riendas de la COPE, “estábamos cercanos a la venta”.

Sin embargo, otras fuentes consultadas por este medio argumentan que tampoco es oro todo lo que reluce y que quizás la positividad de Barriocanal era desmesurada.

La cuenta de gastos, opinan, se ha disparado desde la llegada del mencionado Herrera, como anteriormente lo hicieran el equipo de deportes comandado por Paco González y compañía, y eso obliga a la empresa a seguir buscando ajustes en otras franjas para equilibrar gastos e ingresos.

A este medio han llegado noticias de fuentes muy bien informadas de que la cadena episcopal planea, de cara a las próxima temporada, una fuerte reestructuración de su franja matinal que afectará de manera muy importante a la programación local, que será algo prácticamente testimonial.

Una vez finalice el programa Carlos Herrera, cogerá el testigo -posiblemente- José Luis Pérez hasta las 15:00 horas en una espacio que solo haría dos desconexiones locales de 10 minutos, , previsiblemente a las 12:50 y a las 13:20.

En Atresmedia Radio han tenido que afrontar momentos difíciles tras la fuga de Herrera, que provocó un retroceso en sus ingresos respecto a los seis primeros meses del año anterior.

Según los resultados hechos públicos por la compañía, su división radiofónica pasó de ingresar 48 millones de euros a los 41,6 netos actuales, lo que significa una caída de 13,4%.

Fuentes internas aseguran que apenas supone contratiempo alguno para las cuentas totales de Atresmedia Radio que presentan, dicen, una excelente solidez heredada.

Como prueba señalan al resultado bruto de explotación, que creció un 7,3% hasta los 13 millones de euros en un proceso de renovación de la parrilla, que pasa por consolidar las apuestas de Carlos Alsina, Juan Ramón Lucas y David del Cura que de momento han estabilizado la audiencia y a la espera de que el fichaje mediático del año, José Ramón de la Morena, consiga un repunte tanto de oyentes como de beneficios una vez se ponga al frente de las noches de la cadena.

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