Doble Tentación: Pascual expulsado y Flavia y Abraham destapan su pasión

¡El amor flota en el aire! Bueno, igual es un poco exagerado, contando que en Doble tentación las cosas pueden cambiar en cosa de medio minuto. Tras la intensa conversación entre Flavia y Tony, parece que la relación con Abraham ya tiene vía libre. Flavia acude a los brazos de su rubio amante y se prometen amor casi eterno. Tal es la compenetración de los nuevos amantes que Abraham se ofrece a abandonar la casa si Flavia quiere hacerlo. No está muy por la labor. ¿Dónde estarán mejor que entre parejas y jotes?

Para que vayan despertándose, la organización ha decidido organizar una competición de natación sincronizada. Ahí es nada. Repartidos en cuatro grupos, los concursantes tienen que imitar una coreografía acuática y luchar por la recompensa. Todos, todos, no. Flavia y Abraham prefieren hacerse arrumacos mientras los otros nadan. El drama empieza cuando Oriana se opone a mojarse las extensiones porque tiene miedo a quedarse calva. ¿Pero de qué estarán hechas? ¿De papel? Como siempre, termina saliéndose con la suya.

La prueba es terrible. Entre los que no saben nadar, los que no pueden sumergirse sin taparse la nariz y Oriana correteando por fuera de la piscina para no mojarse, eso no es natación sincronizada ni es nada. El destino, eso sí, hace que gane el grupo de Oriana. ¡Menuda broma! Aunque peor es lo de Luis. El argentino está aburrido de que la casa comente el tamaño de su miembro -por poco dotado, se entiende-. Lo que no sabe, o hace como que no sabe, es que fue Oriana la que lanzó el rumor contándoselo a Tony. ¡Si es que en Doble Tentación no se puede decir nada!

Elisa y Sebastián cada día están más juntos. En cuanto pueden, se entierran debajo del edredón y comienzan los cariñitos. Francisca y Rocío les pillan haciendo manitas y corren a quitarles la manta delante de todo el mundo. Por suerte -o no-, todavía estaban vestidos. “¿Este es el precio que había que pagar para ganar el reality?”, le preguntan a la pobre italiana. Elisa ha llegado pisando fuerte y puede acabar haciendo mucho ruido. Y, claro, nada quiere perder su ración de cámaras.

“¿Este es el precio que había que pagar para ganar el reality?”

¡Llega la prueba definitiva! Los equipos se enfrentan a la expulsión. Abraham es elegido el favorito del público y salva a los azules. Los verdes consiguen hacerse con la victoria y dejan a los rojos en la cuerda floja. ¡Drama! El sobre custodiado establece que sea la mujer de la pareja la que decida y esta vez le ha tocado a Melina. Debe elegir entre Rubén y Pascual. Y, claro, por mucho que le duela a Romina, Pascual se convierte en el expulsado… Le echaremos de menos.

Romina no puede soportar la marcha de Pascual. Álex intenta consolarla pero no hay manera. Y Melina, claro, se siente fatal por haber tenido que elegirle -a Romina tampoco le parece que esté tan afectada-. Pero no son las únicas que están viviendo un auténtico infierno. Lisandra no se habla con Ignacio, tras toda su historia juntos, y aprovecha un momento íntimo con Flavia para contárselo. Esta tampoco lo tiene mejor. Tony no la soporta y tiene miedo por ver cómo afectará a su relación con Abraham.

Lo que parecía una jornada tristona pero tranquila estaba a punto de cambiar. Sin muchas ganas, los concursantes tienen que enfrentarse a una clase de zumba -para bailecitos están…-. Angie está lesionada y no puede participar, así que el resto, organizados en parejas, comienzan a hacer los ejercicios. Oriana no está de muy buen humor y no quiere que Álex la toque. Lo de esta chica no tiene remedio. De repente, Rocío y Angie comienzan a gritarse e insultarse en mitad de la clase. “¡Plánchate la cara!”, le grita la lesionada desde su rincón. ¿Pero qué demonios ha pasado?

Angie está fuera de sí. Lisandra le ha pedido a Felipe que le ayude con los ejercicios y ha sido demasiado para ella. En pleno ataque de rabia, arremete contra Felipe, le acusa de ser un mentiroso y asegura que no quiere saber nada más de él. ¡Pero bueno! Oriana y Luis tratan de calmar los ánimos, pero no hay forma. Felipe se vuelve a la casa y, al pasar cerca de Abraham, le escucha haciendo bocecitas y le tira un vaso de agua. De nuevo, pelea. Menos mal que el resto de concursantes les apartan y todo queda en un susto.

Felipe y Abraham, una nueva pelea

La situación es tan insostenible que la organización decide organizarles una sesión de terapia en grupo. Las parejas deben sincerarse delante de todos y contar como está exactamente su relación. Sebastián da un giro radical y asegura que quiere estar con Francisca y no con Elisa. Tony, por su parte, pone a Flavia en la palestra acusándola de mentirosa. Oriana aprovecha la ocasión y también ataca a la ex de su ex. Abraham no puede soportar que hablen de su nuevo amor y se encara a Tony. Al final, el remedio ha sido peor que la enfermedad… ¡Qué ganas de un nuevo episodio de Doble tentación! ¡Los jotes también son personas!

Pascual llora tras ser expulsado de Doble Tentación. Pascual llora tras ser expulsado de Doble Tentación. (DT)
Loading...