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La experiencia de Miguel Ángel Muñoz con un burro: «Estuve a punto de perder un dedo en el rodaje»

Burrolandia es una protectora de animales sin ánimo de lucro. Allí burros, caballos, cabras, gallinas o pavos reales son algunos de los animales que conviven. El objetivo de este centro visitable, situado en Tres Cantos (Madrid), es evitar la extinción del burro. Dilfenio Romero, es uno de los cuidadores de los burros y tiene muy clara su función: «Esta es una protectora que montamos hace 25 años y estamos rescatando burros por la zona. Los burros están en peligro de extinción. Hoy en día no tienen ninguna utilidad. Antes trabajaban mucho en las carreteras y demás sitios, pero ahora ya no tienen ninguna función».

El actor Miguel Ángel Muñoz, aprovechando la promoción de su película ‘En otro lugar‘ que se estrenará en cines el próximo 27 de mayo, ha acompañado al equipo de Mundo Brasero a cuidar a unos burros, los cuales les han dificultado un poco su trabajo. El personaje de Miguel Ángel en el film dirigido por Jesús del Cerro hereda dos vacas y una burra. Esa es la razón por la que Pedro (Miguel Ángel Muñoz) viaja hasta Cantabria con la intención de vender los animales. Pero las situaciones que les esperan cambiarán sus planes.

El rodaje de ‘En otro lugar’

Rodar con animales no es tarea fácil. Así lo ha explicado Miguel Ángel: «¡Qué fuerza tienen los burros en la boca! Estuve a punto de perder un dedo en el rodaje. Para que se me acercara la burra, le daba zanahoria. Se me acabó la zanahoria y saqué unos picos. Cuando le puse la mano, me enganchó, fui a tirar y descubrí que es lo peor que se puede hacer».

Pero no todo han sido anécdotas, Romero tenía una tarea preparada: «Tengo una sorpresa para vosotros. Ahora hay que lavar dos burritos y preparaos bien, porque hace falta darle bien a la mano. Hay jabón, cepillo y de todo».

Dicho y hecho, Miguel Ángel no ha tenido suerte con el burro que le ha tocado, como se puede ver en el vídeo de la parte superior: un tanto rebelde, sin mirarle a la cara y huyendo cuando menos se lo esperaba. A pesar de no tener mucha suerte con este asno, el actor deja claque que a él le «encantan los animales. Pero es verdad que no soy muy de campo«. Miguel Ángel, además, aprovecha para explicar que hay muchas veces que al trabajar con compañeros de profesión hay veces que no te entiendes, «entonces tienes que hacer un doble esfuerzo. Venga, vamos a entender qué quiere mi compañero, qué quiero yo y a ver si nos ponemos de acuerdo».

Tras presentar programas de cocina y ganar otro, ahora ha llegado el turno de dar de comer a unos cuantos burros. Para el también bailarín esta actividad no se le ha dado demasiado bien: burros peleándose por su comida, cabezazos, mordiscos y un sinfín de anécdotas que Muñoz nunca olvidará. Desde luego, una promoción entre burros nunca pensó que podría ser tan complicada.

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