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‘Merlí: Sapere Aude’: Ya lo dijo Merlí, que las cosas sean de una manera no quiere decir que no puedan cambiar

Que las cosas sean de una manera, no quiere decir que no se puedan cambiar. Ya lo dijo Merlí a sus alumnos y se ve que muchos han tomaron nota. El 5 de diciembre llega ‘Merlí: Sapere Aude‘ y desde que se anunció esta nueva ficción se ha insistido mucho en que no se trata de la cuarta temporada de ‘Merlí‘. Y no lo es. Este spin-off de Pol Rubio comienza tan solo tres semanas después de la anterior, pero para el espectador han pasado prácticamente dos años, lo que ha ayudado a olvidar detalles de ‘Merlí’ y comenzar a ver esta como una completamente nueva en la que ya conocemos ciertos personajes, pero en un ambiente diferente y rodeados de personas por descubrir. Por tanto, que ‘Merlí’ nos encantara tal y como era no quiere decir que la serie pudiera derivar a ‘Merlí: Sapere Aude’, una historia tan genial o más que la anterior.

Es cierto que ‘Merlí’ cautivó a medio mundo por su sencillez y cerró de una manera que dificultaba su regreso. Cuando se anunció que habría un spin-off, hubo un sentimiento generalizado lleno de contradicciones. Por un lado, de alegría para seguir conociendo esta historia; por otro lado, de miedo ante la posibilidad de que rompieran lo que para muchos fue un producto extraordinario. Además, en la serie original ya hubo un epílogo de 7 años después, por lo que sabemos hechos del futuro que podían hacer menos interesante el nuevo proyecto.

María Pujalte y Carlos Cuevas son María y Pol en 'Merlí: Sapere Aude'

María Pujalte y Carlos Cuevas son María y Pol en ‘Merlí: Sapere Aude’

Sin embargo, viendo que detrás seguía el mismo creador (Héctor Lozano), la misma productora (Veranda) y con la llegada de Movistar, sabíamos que algo malo no iban a hacer. Y si a esto le sumamos el entusiasmo que ha estado mostrando el equipo en entrevistas, en redes sociales o hablando con los fans, ha llegado incluso a generarse un hype que no va a decepcionar. ¿Se puede ver una sin haber visto la otra? Sí. Pero es cierto que quien ya viese la serie de origen cuenta con un componente romántico y nostálgico que harán que se vea de una manera especial este spin-off / secuela / precuela.

Un universo que se ha hecho grande

La serie ha crecido en todos los sentidos. Evidentemente no se podía reabrir este universo para hacer algo menor y han conseguido no solo estar a la altura sino superarse. ‘Merlí: Sapere Aude’ es más adulta, pues hemos dejado el instituto para introducirnos en la universidad y los alumnos ya no son adolescentes; es más vistosa, pues se nota que cuenta con un mayor presupuesto al entrar Movistar y podemos ver más exteriores de Barcelona, más calidad técnica, más figuración para llenar aulas con más de 100 alumnos…; es más libre, pues aunque en TV3 tampoco tenían mucha censura, se nota que ahora hay más desnudos y un tipo de contenido que antes no vimos; y es más internacional, pues gracias a que ‘Merlí’ fuera un éxito mundial y que ahora haya más de 20 países esperando el estreno del spin-off, ha sido homenajeado introduciendo nuevos personajes latinos, norteamericanos y europeos, y alterna el catalán con el castellano (y un poco de inglés y francés).

Sí, ha crecido, pero mantiene la misma esencia, sigue dándole la misma importancia a los temas que ya trataba ‘Merlí’, y es que ‘Sapere Aude’ sigue ahondando en las reflexiones, en la muerte, en el sexo, en las relaciones humanas y, todo esto, decorado de música clásica que carga de emoción cada escena. Se sigue metiendo el dedo en la llaga, y al mismo tiempo que se entretiene al espectador también se le estimula haciéndole pensar sobre temas comunes y abriendo debates morales que traspasen la pantalla. También está cargada de crítica social en muchos ámbitos en general y, en particular, al sistema educativo.

Tampoco se olvida de que estamos en la misma ciudad, por lo que algunos personajes de los que ya conocemos de ‘Merlí’ seguirán apareciendo y otros, lamentablemente, solo serán mencionados. Merlí siempre va a estar presente, siendo nombrado en muchas de las escenas, pero habrá otros alumnos del instituto Àngel Gimerà de los que escucharemos su nombre y nos provocará una sonrisa nostálgica. ¿Conseguiremos ver en apariciones especiales a antiguos personajes? Habrá que esperar.

Pol sigue siendo el mismo aunque ha madurado

Nadie tenía duda de que Pol era uno de los personajes más interesantes (por no decir el más) de ‘Merlí’ y que en caso de producirse un spin-off sería con él. Era quien más matices tenía, el más peculiar y el que más enganchaba al espectador, por lo que es a quien más ganas tiene el público de seguir conociendo. También el actor Carlos Cuevas ha crecido interpretativamente, por lo que puede cargar de mayor número de registros a este carismático personaje. Pol ha madurado y ha crecido, pero sigue siendo perfectamente identificable. Ahora sabe escuchar mejor, tiene mejor relación más sana con su padre, sonríe más y es más feliz consigo mismo. Eso sí, seguirá con sus contradicciones, con su punto chulito y siendo el Pol Rubio que conocimos hace unos años.

Carlos Cuevas es Pol en 'Merlí: Sapere Aude'

Carlos Cuevas es Pol en ‘Merlí: Sapere Aude’

Pol era un chico que no quería ponerse etiquetas, que no quería elegir porque básicamente le gustaba todo. Sin embargo, es obvio que es una persona bisexual, algo que irá asimilando en esta nueva etapa, en esta serie que será la primera que cuente con un protagonista masculino bisexual. Ahora va a ser más libre todavía. En la primera escena de ‘Merlí: Sapere Aude’ vemos a Pol en la ducha, desnudo, masturbándose. Esto es una declaración de intenciones, pues deja claro que en esta nueva etapa, que es más íntima y con una mayor libertad sexual, el protagonista va a descubrir su cuerpo.

Revolución sexual para calentar diciembre

‘Merlí: Sapere aude’ está cargada de sexo. Si bien esta serie siempre ha querido romper tabúes, con el sexo no hace una excepción. Se habla del sexo con uno mismo, el sexo heterosexual, el homosexual, el bisexual, entre personas mayores, entre personas con discapacidad… Se trata con plena naturalidad e incluso se habla en las aulas de por qué sigue siendo un tema del que avergüenza hablar.

Es cierto que en esta serie se ven desnudos explícitos, no se andan con lo típico que casualmente haya algo en otro plano que tape o que alguien lleve la toalla a ras del tema. Si hay libertad sexual, hay libertad plena. Es mucho más abierta en este sentido que otras series como ‘Instinto‘, que se vanagloriaba de eso. En ‘Merlí: Sapere Aude’ va a haber sexo, pero siempre justificado para ver una evolución del personaje, o un descubrimiento o una exploración. Eso no quiere decir que este sexo no lleve el morbo implícito y que al espectador le vaya a alegrar la vista. Especialmente, el cuarto capítulo que hará «trempar» a más de una persona.

María Bolaño y Rai, las novedades más interesantes

El personaje de María Bolaño es de lo mejor que se ha incorporado a este universo. María Pujalte da vida a esta catedrática que va a recordarnos en muchos aspectos a Merlí. Es políticamente incorrecta, rebelde, contradictoria, no sigue las normas y le encanta que la gente se tome unos minutos para reflexionar. Es un personaje sólido al que conforme más conozcas no sabrás si darle un abrazo o una patada en el culo. Porque María es un personaje muy rico, lleno de problemas personales y familiares que harán más complicado su día a día.

Pol encontrará en ella a una nueva mentora, alguien que ocupa el vacío que ha dejado Merlí. María encontrará en él un alumno con talento y con algo especial para triunfar en el mundo de la filosofía. Juntos, tendrán las conversaciones más interesantes de toda la serie siendo dos seres tan cautivadores y llenos de cuestiones. Crearán una relación que aunque nos recordará a la que ya formaban Pol y Merlí, esta de ahora será más adulta. Merlí tenía una actitud paternal frente a los alumnos, algo que María no tiene. Ahora ambos son adultos, y sin perder el trato que Pol tiene a una catedrática, se admiran por igual.

Carlos Cuevas y Pablo Capuz son Pol y Rai en 'Merlí: Sapere Aude'

Carlos Cuevas y Pablo Capuz son Pol y Rai en ‘Merlí: Sapere Aude’

En clase, Pol tendrá un grupo de estudio en el que estará acompañado por cuatro alumnos (y, rápidamente, amigos). Ahí están Oti (Claudia Vega), Biel (Pere Vallribera), Minerva (Azul Fernández) y Rai (Pablo Capuz). Es este último el más interesante de todos estos; es del que más conocemos, del que más mundo se muestra más allá de la universidad y el que más incógnitas crea al espectador por distintas actitudes. Los otros tres, aunque tienen sus momentos en los que ganan algo de protagonismo, se mantienen en un segundo plano pero siempre aportando a este gran grupo que forman los cinco.

Brunol sigue aunque los roles han cambiado

Al anunciarse que Pol tendría un spin-off fueron muchos los que deseaban que el personaje de Bruno continuara en este universo y finalmente respiraron tranquilos cuando se confirmó que David Solans sí que estaría. De este modo, el fandom de Brunol podría ver cómo evolucionó esta pareja desde aquel trío con Tania hasta el flashforward de 7 años después en el que les veíamos juntos.

No solo Pol ha cambiado en todo este tiempo sino que Bruno también ha madurado desde el fallecimiento de su padre. Por cierto, ahora Bruno vive con su abuela, la Calduch (Anna Maria Barbany), que seguirá regalando momentazos a los espectadores gracias a su espontaneidad. Pero volviendo a su nieto, ya no va de niño bueno, ya no se calla nada y si quiere algo va a saco hasta conseguirlo.

David Solans y Carlos Cuevas son Bruno y Pol en 'Merlí: Sapere Aude'

David Solans y Carlos Cuevas son Bruno y Pol en ‘Merlí: Sapere Aude’

Ellos dos son amigos, pero sin olvidar todo lo que han vivido anteriormente. Partimos con un Bruno cada vez está más enamorado de Pol, pero en cambio, él está interesado por otra persona. Es aquí donde se observa un cambio de rol entre ellos dos, pues ahora vemos a Bruno con las ideas muy claras de lo que quiere y a Pol sufriendo por amor, ya que de quien está prendado no solo no le corresponde, sino que tampoco le gustan los chicos y además ya han entrado en la friends zone.

Puntos flojos sin importancia

Sin lugar a dudas ‘Merlí: Sapere aude’ es una serie excelente y que el espectador va a disfrutar plenamente. Sin embargo, y por buscar algún punto negativo, es verdad que muchas tramas no sorprenden tanto como cabría esperar. Dicho esto, el espectador tampoco va a exigir grandes giros, pues es una serie completamente de personajes, donde lo que queremos ver es su día a día a través de unas secuencias que nos dejan con ganas de aplaudir a la pantalla. Y hablando de estas escenas que son para enmarcar, también se va a echar de menos que las clases de María Bolaño no sean un poco más largas, porque de verdad que dejan con ganas de más.

Lo que nos queda… que esperemos que sea mucho

‘Merlí: Sapere Aude’ plantea muchas dudas: algunas se resuelven, otras llegarán más adelante y otros solo se plantean para que el espectador también reflexione. Lo que está claro es que esta serie no se puede quedar en una temporada única, porque aún tiene mucho recorrido por delante y no solo para una segunda temporada sino para incluso una tercera. Ya que han reabierto el melón, que no se quede en una sola rodaja. Esta ha sido una temporada cargada de emociones y de tramas que seducen al espectador a través de los 8 capítulos dirigidos por Menna Fité, pero que deja con la sensación de que tan solo es una introducción de lo que está por llegar.

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