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Narciso ‘Chicho’ Ibáñez Serrador, Goya de Honor 2019

La Junta Directiva de la Academia de Cine ha acordado reconocer la trayectoria de Narciso ‘Chicho’ Ibáñez Serrador con el Goya de Honor de 2019, por ser “un creador de pesadillas único y original, abrir el camino a toda una generación de cineastas españoles, que siempre han reconocido su influencia, y por su contribución al fantástico, el suspense y el terror“, en palabras de la propia Junta.

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Narciso “Chicho” Ibáñez Serrador durante el Festival Nocturna de Cine Fantástico

Cineasta, realizador de televisión, guionista, director teatral y actor, la carrera de Chicho está repleta de éxitos y de producciones que forman ya del panorama cultural patrio, como “¿Quién puede matar a un niño?” (1976) y “La residencia” (1969), dos filmes de terror que lo catapultaron como maestro del género.

Sus influencias se pueden apreciar en otros directores del género, como Juan Antonio Bayona, Alejandro Amenábar, Álex de la Iglesia y Paco Plaza. De hecho, junto a estos dos últimos y Jaume Balagueró, Mateo Gil y Enrique Urbizu produjo en 2006 ‘Películas para no dormir‘, una serie de seis tv movies de terror, en la que Ibáñez Serrador dirigió ‘La culpa’. Un claro guiño a sus ‘Historias para no dormir‘ (1966).

No obstante, ‘Chicho’ también tiene un marcado carácter cómico, algo que se puede apreciar en sus producciones y que tanto hemos podido ver en Álex de la Iglesia y su “El día de la Bestia“. El humor no sólo se quedó en sus series y películas, también se plasmó en la televisión, con el mítico programa ‘Un, dos, tres…responda otra vez‘.

Una pequeña biografía

Nacido en Montevideo (Uruguay) en 1935, Narciso Ibáñez Serrador es el único hijo de la pareja de actores Narciso Ibáñez Menta y Pepita Serrador, por lo que el mundo de la farándula corría por sus venas. Desde pequeño recorrió los bastidores de la mano de sus padres, pero una enfermedad en su infancia la mantuvo postrado durante largo tiempo, por lo que se convirtió en un lector voraz, algo que, sin duda, contribuyó a su gran imaginación.

Llegó a España en 1963, donde introdujo todo lo que había aprendido en América. Revolucionó el panorama televisivo de por aquel entonces con series para la televisión series como ‘Mañana puede ser verdad’, ‘La historia de Saint Michel’ e ‘Historias para no dormir’, todas ellas marcadas con su sello personal y que, más tarde, llevó y ha seguido llevando al cine.