Un comensal confiesa estudiar teología para ‘curar’ su homosexualidad

No hay día que First Dates no sorprenda por sus personajes tan pintorescos. En la última entrega, de hecho, el programa que presenta Carlos Sobera no dejó indiferente a nadie. Esta vez por la historia de Rubén que además de declararse abiertamente gay, ha confesado que había estudiado teología para ver si encontraba una “solución al problema”. Es decir, buscaba una “cura” a su homosexualidad porque todo el mundo le veía como un “enfermo”.

Ante tales afirmaciones sobre su vida, su cita le ha mostrado todo su apoyo. Apoyo que, por cierto, también ha encontrado en las redes sociales pidiendo que diese el nombre de la localidad donde reside al no entender por qué había tanta homofobia. Una vez más, el dating show se mostraba solidario con el tema LGTBI.

La cita entre Rubén entre Lluis no podía ir mejor. Tal fue así que las confesiones personales no tardaron en surgir. Algunas de ellas de lo más espontáneas. El primero en soltarse fue el valenciano, ex teólogo y actualmente vendedor, que decidió explica a su partener su pasado.

Le dijo que había estudiado teología aunque no ejercía como tal, algo que llamó la atención de Lluís. “eso de que un gay estudie teología es raro”, le decía. Pero aunque un tanto extraño tampoco le pareció mal: “guay porque aunque se sea gay, se puede estar interesado en la religión”.

Su entorno le “trataba como un enfermo y una persona mala”

Detrás de esta confesión había una triste realidad: la no aceptación de su homosexualidad, el querer ‘curarse’ de su ‘enfermedad’ porque las personas de su alrededor así le veían. “Yo tenía más o menos la duda de que era gay pero yo no quería...Me metí en el tema más que nada para ver si buscaba una solución al problema”, aseguraba.

Esta decisión de ‘curarse’ se debió a que su entorno le “trataba como un enfermo y una persona mala”. Venía de una familia muy conservadora y esto nunca fue fácil para aceptarse. Al contrario que Lluis que había salido del armario con siete años y cuya vida, nunca fue tan difícil como la de su cita. Aparte del apoyo de su compañero de mesa, las redes se llenaron de bonitos mensajes dejando claro que la homosexualidad no es una enfermedad y no te hace ser mala persona.

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