Alcorques vacíos: 7.000 «trampas» en el suelo de Madrid

La tala de árboles en Madrid, repetida durante los últimos años, ha generado un problema asociado por la falta de reposición de los ejemplares: la sucesión de alcorques vacíos, sin distinción de barrios o distritos. El último informe del Ayuntamiento cifraba en 7.000 esta suerte de «trampas» en el suelo de la capital, sin subsanar en la inmensa mayoría de los casos pese al Plan Extraordinario del Arbolado que desarrolla el área de Medio Ambiente. «Es un peligro que nadie corrige desde hace años», denuncian los vecinos.

Esta problemática se ha multiplicado, en parte, por las últimas talas ejecutadas por el Consistorio. Como publicó ABC, el equipo de Gobierno de Manuela Carmena ha eliminado, entre el 1 de septiembre y el 18 de noviembre de este año, un total de 5.026 árboles en los 21 distritos de la capital, con una intensidad dispar según la zona. En Ciudad Lineal, por ejemplo, se han llegado a cortar hasta 674 ejemplares; mientras que en otros puntos, como Puente de Vallecas o Chamberí, se ha pasado la motosierra 515 y 418, respectivamente.

Desde el área de Medio Ambiente, que dirige Inés Sabanés, aseguran que el Ayuntamiento replantará más de 10.000 árboles a través del plan del arbolado, si bien aún no se reconoce. Fuentes municipales explicaron a este periódico que la reposición depende de las provisiones en los viveros y que ya se ha empezado en calles como el Paseo de Virgen del Puerto, la avenida de los Andes, Alcalá y López de Haro.

Sin embargo, la repetición de hasta cuatro y cinco alcorques vacíos en una misma línea ha colmado la paciencia de algunos vecinos en otros barrios: «Es un peligro para todos; para la gente mayor, para los ciegos, los niños…», explica Jesús, residente en el centro. En la glorieta de San Bernardo, dos grandes socavones dan paso a la calle homónima desde hace más de dos meses. Lo cierto es que esta imagen es algo habitual en muchas zonas de la capital, como el Paseo de Recoletos o Parque de San Juan Bautista, en el distrito de Ciudad Lineal. «Son verdaderas trampas», resume otro vecino.

Los planes del Consistorio tampoco reponen los 20.000 ejemplares que la oposición denuncia que llegarán a talarse. El edil del PP Fernando Martínez Vidal declaró que esta política es un «escándalo». «Llama la atención que precisamente sea Inés Sabanés, miembro de Equo, un partido que se llama ecologista, la responsable de esta tala masiva», añadió.

El Consistorio trabaja en la retirada de los más de 4.000 tocones de los alcorques para su retirada

Muchos de estos alcorques son ahora poco más que un depósito de porquería y hojas. En el perfil de Atención al Ciudadano en Twitter las quejas se suceden desde hace semanas; junto a las denuncias sobre basuras alrededor de los contenedores y las calles alfombradas de hojas –las más habituales– se han ganado un hueco los árboles ausentes. Según el último informe de Medio Ambiente, publicado el pasado mes de septiembre, en la capital hay en torno a 7.000 alcorques vacíos. Desde el área aseguraron entonces que la cifra se había rebajado en 2.000 durante el último año y medio y que seguiría la misma tendencia en los meses siguientes.

Desde el Ayuntamiento explicaron a este periódico que, dentro del Plan Extraordinario del Arbolado, en este momento se trabaja en unos 4.000 tocones. La base de los árboles cortados también es identificado como un peligro por el riesgo inminente de tropiezos. «Es algo que ocurre desde hace años y que sigue sin solucionarse», lamenta Belén, una vecina de Arturo Soria.

Análisis y retirada

El equipo de Gobierno, a pesar de la situación actual, asegura que el plan puesto en marcha subsanará el problema. El criterio a seguir para la poda de los ejemplares en esta última acometida ha sido exactamente el mismo que tuvo en cuenta Ana Botella para eliminar, en abril de 2015, hasta trescientos árboles en el eje Prado-Recoletos: el sanemamiento de los ejemplares enfermos. Con el fin de corregir situaciones de riesgo y evitar daños, se ha desarrollado un programa de saneamiento, estructurado en tres líneas de trabajo: el estudio y diagnosis, la retirada de las unidades deficientes y con riesgo de fractura, y la plantación progresiva de nuevos ejemplares.

La selección, apuntan desde el área, se ha hecho acorde a la gravedad. En este espectro se enmarcan aquellos que sufren pudriciones, exudaciones o descortezados, así como los que presenten un grado de inclinación mayor a 20 grados. En segundo término, se han incluido las especies especialmente propensas a la fractura por su tamaño y edad, entre las que destacan los olmos, chopos, séforas y acacias. Por último, se ha tenido en cuenta la ubicación, con atención a las zonas con presencia de niños, como parques o colegios.

El Plan de Plantaciones, apenas iniciado, abordará la plantación de los 10.000 nuevos árboles en función de las reservas botánicas de los proveedores. Desde Medio Ambiente aseguran que si no se ha empezado ya la corrección de estas «trampas» es porque no es época de plantaciones. Fuentes municipales confirmaron que este periodo será hasta abril de 2017, «siempre que no exista impedimento para su viabilidad».

La elección de estos ejemplares está condicionada a la adecuación de las especies al entorno de la ciudad, con un tamaño más acomodado a los espacios para favorecer su crecimiento y no acelerar la poda y, por consiguiente, la pudrición de los árboles, como recomiendan los expertos.

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