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Científico del gobierno suizo dice que encontraremos vida fuera del sistema solar en 25 años

Las próximas generaciones de nuestra especie podrían nacer y crecer con una certeza absoluta sobre la vida en otros planetas y nuestro lugar en el universo.

Interpretación artística de vida extraterrestre en un exoplaneta rocoso similar al nuestro.

Sasha Quanz, astrofísico del instituto federal de tecnología de Suiza ETH Zúrich, hizo esta declaración en una reciente inauguración del nuevo Centro para el Origen y Prevalencia de la Vida de la universidad.

Hablando en una conferencia de prensa el 2 de septiembre, el científico detalló los proyectos tecnológicos que ahora están en proceso y que pueden permitir a los investigadores responder finalmente a la pregunta de si estamos solos en el universo.

Hay muchos más exoplanetas esperando a ser descubiertos dado que los astrónomos creen que cada una de las más de 100 mil millones de estrellas en la galaxia de la Vía Láctea tiene al menos un planeta compañero. Eso genera una enorme cantidad de exoplanetas, muchos de los cuales, agregó Quanz, son como la Tierra y están a la distancia correcta de sus estrellas anfitrionas para permitir las condiciones para la vida, como la presencia de agua líquida.

«Lo que no sabemos es si estos planetas terrestres tienen atmósferas y de qué están hechas estas atmósferas», comentó. «Necesitamos investigar las atmósferas de estos planetas. Necesitamos un enfoque de observación que nos permita tomar fotografías de estos planetas».

La sesión informativa tuvo lugar solo un día después de que el equipo del Telescopio Espacial James Webb publicara su primera imagen directa de un exoplaneta que orbita alrededor de una estrella distante: el gigante gaseoso masivo HIP 65426 b, un planeta 12 veces el tamaño de Júpiter que orbita a 100 unidades astronómicas de su estrella anfitriona.

Esta imagen muestra el exoplaneta HIP 65426 b en diferentes bandas de luz infrarroja, visto desde el telescopio espacial James Webb. Crédito: NASA/ESA/CSA, A. Carter (UCSC), equipo ERS 1386, y A. Pagan (STScI).

El telescopio espacial James Webb, que no se construyó para estudiar exoplanetas sino para buscar las estrellas más antiguas del universo, ya ha logrado una serie de avances en la investigación de exoplanetas, incluida la detección de dióxido de carbono y agua en las atmósferas de varios de ellos. Quanz, sin embargo, advierte que Webb, aunque es el observatorio más poderoso jamás puesto en el espacio, no es lo suficientemente poderoso como para poder ver los planetas mucho más pequeños, similares a la Tierra, que orbitan más cerca de sus estrellas a distancias donde puede existir agua líquida.

«El sistema HIP 65426 es muy especial», dijo. «Es un planeta gigante gaseoso que orbita muy lejos de la estrella. Esto es lo que puede hacer Webb en términos de tomar fotografías de planetas. No podremos llegar a los planetas pequeños. Webb no es lo suficientemente poderoso para hacer eso».

Sin embargo, ya se están construyendo nuevos instrumentos con el único propósito de llenar este vacío en las capacidades del James Webb. Quanz y su equipo lideran el desarrollo del generador de imágenes y espectrógrafo ELT de infrarrojo medio (METIS), el primer instrumento de este tipo que formará parte del Extremely Large Telescope (ELT). El ELT, que actualmente está siendo construido por el Observatorio Europeo Austral en Chile, una vez completado a fines de esta década, contará con un espejo de 40 metros (130 pies) de ancho, lo que lo convertirá en el telescopio óptico más grande del mundo.

Prof. Dr. Sascha Patrick Quanz.

«El objetivo principal del instrumento es tomar la primera fotografía de un planeta terrestre, potencialmente similar a la Tierra, alrededor de una de las estrellas más cercanas», explicó Quanz. «Pero nuestra visión a largo plazo es hacer eso no solo para unas pocas estrellas sino para docenas de estrellas, e investigar las atmósferas de docenas de exoplanetas terrestres».

El astrofísico admite que es posible que el instrumento METIS aún no sea el que detecte las señales de vida en un planeta fuera del sistema solar. Un telescopio terrestre, como el ELT, tiene que lidiar con la interferencia de la atmósfera terrestre, que distorsiona las mediciones de la química de las atmósferas que envuelven los mundos distantes. Y dado que Webb no está a la altura de la tarea, se necesitará una misión completamente nueva para responder a la gran pregunta. Esa misión, dijo Quanz, ya se está discutiendo bajo los auspicios de la Agencia Espacial Europea (ESA). Llamada LIFE (por Large Interferometer for Exoplanets), la misión, concebida en 2017, se encuentra actualmente en su fase inicial de estudio y aún no ha sido aprobada ni financiada oficialmente.

Así será el Extremely Large Telescope (ELT).

«La misión se considera candidata para una futura gran misión dentro del programa científico de la ESA», señaló.

El telescopio espacial observaría una gran cantidad de exoplanetas prometedores en busca de rastros de moléculas en las atmósferas de estos planetas distantes que podrían haber sido creados por organismos vivos.

El nuevo centro en ETH Zúrich espera sentar las bases para esta futura misión y mejorar nuestra comprensión de la química de la vida y cómo afecta las atmósferas y los entornos planetarios.

Hay potencialmente cientos de millones de exoplanetas en la Vía Láctea y es probable que muchos de ellos tengan condiciones adecuadas para la vida. Crédito: ESA/Hubble, N. Bartmann.

«Necesitamos obtener una comprensión más profunda sobre los bloques de construcción plausibles de la vida, las vías y los plazos de las reacciones químicas y las condiciones externas para ayudarnos a priorizar las estrellas y los planetas objetivo», dijo. «Necesitamos verificar hasta qué punto los rastros de vida son verdaderos bioindicadores, porque tal vez haya otros procesos que podrían conducir a la creación de los gases en estas atmósferas».

Quantz agregó que, si bien es ambicioso, el plazo de 25 años que se fijó para encontrar vida fuera del sistema solar no es «poco realista».

«No hay garantía de éxito. Pero vamos a aprender otras cosas en el camino», concluyó.

Fuente: Space.com. Edición: MP.

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