¿Cuánto costaría realmente ir a Marte?

En plena carrera por llevar turistas al espacio, aunque ni siquiera han comenzado los primeros vuelos, el ansia por llegar más lejos va en aumento. En concreto a Marte. Sin embargo, viajar hasta el planeta rojo supone el desarrollo de una tecnología de gran complejidad, que lleva aparejada un coste mucho mayor a los 22.000 millones de dólares que se invirtieron en 1965 –equivale a más de 100.000 millones de euros si se actualiza su valor a 2017- para llevar a la Luna la nave Apolo.

En concreto, realizar una misión tripulada hasta Marte multiplica la complejidad y puede provocar unos costes incluso superiores, señala Pascal Lee, director del Mars Institute, organización internacional destinada a la investigación y financiada por la NASA, y que estos días celebra la cumbre Humans to Mars en Washington, con invitados como el célebre astronauta Buzz Aldrin, segunda persona en pisar la Luna.

El presupuesto que se destina a la NASA es el 0,3% del PIB estadounidense

El programa lunar del Apolo tuvo un coste de 22.000 millones, el 4% del PIB estadounidense durante los años sesenta. No obstante, como reconoce Lee en una entrevista con Time, el presupuesto actual de la NASA es de 17.500 millones al año, apenas el 0,3% del PIB. Esto es más de diez veces menos de lo que era en la década de 1960.

Lee apunta que lo que se destinó para llegar a la Luna fue el equivalente al gasto en defensa en un año de la época. Ahora se gastan 400.000 millones de dólares al año en defensa. Afirma que por esa lógica éste sería el coste de ir a Marte: 400.000 millones de dólares, 367.160 millones de euros.

Desarrollar un nuevo traje espacial sería uno de los principales costes

Eso sí, Lee cree que aunque se tuviese el dinero hay mucho camino por recorrer antes de idear planes para habitar el planeta: “Marte es un ambiente increíblemente letal. Hay varias cosas que pueden matarte y resultaría en una muerte horrible si estás desprotegido, por lo que aún es pronto para hablar de niños creciendo allí”, explica.

Hay varios desafíos. El primero, diseñar un nuevo traje espacial que compense que en Marte la gravedad es un tercio de la de la Tierra. Sería bastante pesado: “Es más fácil decirlo que hacerlo”, señala Lee.

Otro coste importante sería el de desarrollar tecnología que pueda excavar bajo la superficie del planeta rojo para encontrar hielo o agua, así como desarrollar medios de transporte y sistemas informáticos que permitan a los astronautas explorar.

Loading...