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Dos supertierras son descubiertas en el sistema planetario compacto más cercano al Sol

Un equipo internacional liderado por la Universidad de Gotinga ha encontrado dos supertierras y un posible tercer planeta en torno a la estrella vecina GJ 887, a unos 10,7 años luz.

Encontrar los planetas más cercanos a la Tierra es importante no solo en términos de la exploración, sino también porque estos mundos son los primeros que se podrán caracterizar en las próximas décadas. Imagen: interpretación artística del sistema planetario de GJ 887.

Se trata de una estrella enana roja, el tipo de estrellas más común en la Vía Láctea, que presenta una masa equivalente a la mitad de la del Sol y una temperatura aproximada de unos 3.400 grados, unos 2.100 grados más fría que el Sol.

Los planetas, denominados GJ 887b y GJ 887c, presentan respectivamente una masa mínima de unas cuatro y siete veces la terrestre, y ambos giran alrededor de su estrella a una distancia menor que la zona de habitabilidad, con órbitas de 9,3 y 21,8 días. Sin embargo, el segundo planeta orbita muy cerca del borde interno de dicha zona.

El equipo autor del hallazgo, encabezado por Sandra Jeffers de la Universidad de Gotinga (Alemania) y que cuenta también con la participación del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), además ha detectado la existencia de un posible tercer exoplaneta. Este último mundo tendría un periodo orbital de unos 50 días, lo que podría ubicarlo en la región alrededor de su estrella donde la existencia del agua en la superficie es posible.

GJ887 se convierte así en uno de los sistemas multiplanetarios más cercanos conocidos, solo por detrás de los de Próxima Centauri y Wolf 359, situados a 4,2 y 7,9 años luz de distancia y con dos planetas detectados en cada uno de ellos. Si bien, GJ 887 constituye el más compacto, según el comunicado emitido por la universidad alemana.

Anfitriona tranquila

Sandra Jeffers, líder del equipo autor del hallazgo.

Las estrellas enanas rojas muestran, no obstante, una característica que podría dificultar la presencia de vida en los planetas que las rodean: se trata de estrellas que muestran una actividad superficial mucho mayor que las de tipo solar, con fulguraciones magnéticas relativamente frecuentes.

En este sentido, GJ 887 puede resultar especialmente interesante, ya que, a diferencia de Próxima Centauri y de Wolf 359, que presentan gran actividad magnética en sus superficies, parece tratarse de una estrella muy tranquila.

GJ 887 ha sido observada durante tres meses con el espectrógrafo HARPS, unos de los instrumentos cazaplanetas más precisos, y se han empleado datos de archivo de varios espectrógrafos que abarcan más de 20 años, además de observaciones fotométricas desde tierra y desde el espacio.

«Con todos estos datos no hemos detectado fulguraciones. Incluso la detección fotométrica de actividad magnética superficial es muy débil, lo que hace de este sistema planetario un candidato muy interesante para investigar la existencia de planetas rocosos susceptibles de albergar vida», indica Eloy Rodríguez, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAACSIC) que ha participado en el hallazgo.

A la alta estabilidad de GJ 887 se suman su proximidad y su alto brillo aparente, ya que se trata de la enana roja más masiva del entorno solar y, por tanto, la de mayor radio.

Esto hace que sus planetas constituyan candidatos ideales para investigar la posible presencia de atmósferas y moléculas concretas con instrumentación de nueva generación, como el telescopio espacial James Webb, cuyo lanzamiento está previsto para marzo de 2021.

Los planetas se han hallado en el marco de la colaboración internacional RedDots gracias a la técnica Doppler, que permite detectar el pequeño movimiento que los planetas producen en su estrella al girar en torno a ella. Para ello, los astrónomos se valieron del espectrógrafo HARPS de uno los telescopios del Observatorio Europeo Austral (ESO) en La Silla (Chile).

Fuente: Universidad de Gotinga. Edición: EP.