El éxito invasor del pez mosquito se debe a su variabilidad genética

Los peces gambusia se introdujeron en Europa a principios del siglo XX para controlar a los mosquitos trasmisores de enfermedades. / David Morgan

Cuando se introduce una especie en un hábitat distinto al suyo puede causar estragos en los ecosistemas autóctonos si consigue aclimatarse y expandirse. Las invasiones biológicas son una de las principales amenazas globales para la biodiversidad y, por eso, son estudiadas con detenimiento.

El pez gambusia se trajo a España de Estados Unidos para controlar de forma natural a los mosquitos transmisores de enfermedades como la malaria

El pez gambusia (Gambusia holbrooki), también conocido como pez mosquito, se trajo de Estados Unidos a España en la década de 1920 para controlar de forma natural a los mosquitos transmisores de enfermedades como la malaria.

Sin embargo, este animal ha tenido un enorme impacto ecológico en la fauna local, pasando a ser una de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés).

Para comprender los cambios evolutivos que ha sufrido esta especie en su adaptación a las aguas europeas, un grupo de investigadores españoles, liderados por Manel Vera y José Luis García-Martín de la Universidad de Gerona, ha comparado los genomas de los peces en ambos ecosistemas.

“Este es el primer estudio genómico que demuestra el papel de la deriva genética y la selección en procesos invasivos en peces de agua dulce”, asegura a Sinc Vera, profesor del departamento de Biología.

El estudio, publicado en la revista Molecular Ecology, confirmó que las poblaciones españolas de gambusia sufren una significativa reducción de los niveles de diversidad genética. Esto se debe a que, cuando se introdujo la especie, se hizo con pocos ejemplares.

Pero los expertos detectaron que sí había variabilidad (variación de material genético en la especies) en los genes asociados con la supervivencia de los individuos. “Cuando la variabilidad en estos genes es importante para la supervivencia de los ejemplares, retenerla resulta especialmente importante en los procesos invasivos”, comenta el investigador principal del trabajo. “Es evidente, que lo primero que deben hacer los individuos que llegan a un nuevo ambiente es sobrevivir”, añade Vera.

Efectos en los ecosistemas colonizados

Durante la invasión, la conservación del polimorfismo genético de los peces gambusia favorece su supervivencia y tiene repercusiones en los hábitats por los que se expande.

“Estos peces son un auténtico peligro para las especies autóctonas”, sentencia Vera

“Habitualmente, se espera que una especie introducida se amolde peor que las que ocupan el lugar de manera natural porque tienen adaptaciones locales a dicho ambiente”, señala Manel Vera a Sinc  “El problema viene cuando la especie introducida es mejor que la autóctona”, reconoce.

Desde que llegasen a las aguas españolas, estos peces han mostrado una rápida adaptación, extendiéndose por los cursos bajos de los ríos y las marismas de la península ibérica y otros países europeos. “Estos peces son un auténtico peligro para las especies autóctonas”, sentencia Vera.

El pez mosquito desplaza al resto de animales, compite por el mismo alimento e, incluso, los depreda. “Como las especies autóctonas están muy bien adaptadas a sus ambientes, las variantes que les hacen buenas para ese hábitat pueden ser inútiles en los espacios a los que son desplazadas”, concluye. Algunos de los peces autóctonos que se ven amenazados por el pez mosquito son el samaruc (Valencia hispánica) o el fartet (Aphanius Iberus).

Referencia bibliográfica:

Manuel Vera, David Díez del Molino y José Luis García Marín. “Genomic survey provides insights into the evolutionary changes that occurred during European expansion of the invasive mosquitofish (Gambusia holbrooki)”, Molecular Ecology (2016) 25, pp. 1089–1105. Doi: 10.1111/mec.13545

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