El Papa despide el 2016 pidiendo mayor esfuerzo en la inserción laboral «real» de los jóvenes

En su última homilía del año, el Papa Francisco ha pedido un esfuerzo mayor por la inserción laboral de los jóvenes, así como «renunciar a protagonismos vacíos o a luchas interminables por figurar», que causan daño a las personas y a la sociedad.

Durante el «Te Deum» en la basílica de San Pedro, Francisco ha recordado que el nacimiento de Jesús en una mísera gruta invita a asumir «una lógica que no se centra en el privilegio, en las concesiones ni en los amiguismos. Se trata de la lógica del encuentro, de la cercanía y la proximidad».

Al final de un año muy movido, el Santo Padre ha invitado a «dar gracias por todos los signos de la generosidad divina en nuestra vida y en nuestra historia, que se ha manifestado de mil maneras en el testimonio de tantos rostros que anónimamente han sabido arriesgar», en algunos casos hasta el heroísmo.

Al mismo tiempo, el Papa ha incluido elementos de reflexión y examen personal pues «frente al niño de Belén queremos admitir la necesidad de que el Señor nos ilumine, porque no son pocas las veces que parecemos miopes» o «queremos hacer entrar por la fuerza a otros en los propios esquemas».

Según Francisco, «mirar el pesebre entraña saber que el tiempo que nos espera requiere iniciativas audaces y esperanzadoras, así como renunciar a protagonismos vacíos o a luchas interminables por figurar».

Mirando hacia el futuro, el Papa ha exhortado con fuerza a «asumir la responsabilidad que tenemos para con nuestros jóvenes», señalando que «más que responsabilidad, la palabra justa es deuda».

Es un tema que le preocupa, pues «hemos creado una cultura que, por un lado, idolatra la juventud queriéndola hacer eterna» pero, al mismo tiempo «hemos condenando a nuestros jóvenes a no tener un espacio de real inserción, ya que lentamente los hemos ido marginando de la vida pública, obligándolos a emigrar o a mendigar empleos que no existen o no les permiten proyectarse en un mañana».

Mientras no se solucione esa situación que genera porcentajes altísimos de desempleo juvenil en muchos países, es necesario «ayudar a nuestros jóvenes para que no se dejen desilusionar ante nuestras inmadureces», y ayudarles a que sean «capaces de crecer y volverse padres de nuestro pueblo».

La ceremonia estuvo presidida por el hermoso cuadro de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, protagonista de la única aparición de la Virgen en Roma, concretamente al joven banquero judío Alphonse Ratisbonne en una capilla de la iglesia de Sant’Andrea delle Fratte el año1842.

La primera actividad del Papa en 2017 es la misa de Santa María Madre de Dios, que celebra el uno de enero, Jornada Mundial de la Paz.

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