El rover Curiosity en Marte cambia de «cerebro» por un fallo en su memoria

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Los ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA han enviado comandos al rover Curiosity en Marte para que pase a operar con su segunda computadora.

El cambio permitirá a los ingenieros «hacer un diagnóstico detallado de un problema técnico que ha impedido que la computadora activa del rover almacene datos científicos y algunos datos de ingeniería claves desde el 15 de septiembre», según un comunicado.

Curiosity tiene integradas dos computadoras, que la NASA llama con cariño «sus cerebros». Esto se debe a que los sistemas redundantes son clave cuando se exploran lugares muy lejanos. Debido a un fallo que afecta el lado B de la computadora, los ingenieros de JPL han cambiado a Curiosity al lado A. Esto le permitirá a los ingenieros diagnosticar qué es lo que está afligiendo a Curiosity.

El lado A es el «cerebro» que Curiosity estaba usando cuando aterrizó en el planeta rojo en 2012. Pero los ingenieros de la NASA decidieron cambiar a Curiosity al lado B por fallos en hardware y software que hacían que el rover ignorara órdenes a medida que se agotaba la batería.

«Estamos operando en el lado A a partir de hoy, pero nos podría llevar tiempo para entender completamente la causa del problema y encontrar una solución alterna para la memora del lado B», dijo Steven Lee, el subdirector de proyecto de Curiosity.

Aunque es posible que Curiosity prosiga con su misión usando solamente el lado A, una vez que se encuentre el problema y se arregle, JPL intentará cambiar al rover al lado B porque esta computadora tiene una mayor memoria.

Estos no han sido buenos meses para los rovers marcianos. Con la masiva tormenta de polvo que se asentó sobre el planeta y bloqueó una gran parte de luz solar a principios de junio, el otro rover marciano de la NASA, Opportunity, ha estado en modo de hibernación. La agencia tiene la esperanza que Opportunity despierte y reanude operaciones pronto. Sin embargo, los prospectos de Curiosity son mejores, aún cuando lleve tiempo entender qué le previene almacenar y enviar datos.

Fuente: NASA/JPL. Edición: CNET.