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Ex técnico nuclear afirma haber visto ovnis y misteriosos seres merodeando instalaciones militares

Mientras estuvo sirviendo en la base de la Fuerza Aérea de Whiteman, Missouri, entre 2003 y 2007, Adrian Reister afirma haber sido testigo de dos incidentes relacionados con fenómenos aéreos no identificados (UAP) que ingresaron al espacio restringido en una grave violación de seguridad.

Debido a la falta de pautas claras y el estigma asociado a la extrañeza del caso, Reister se sintió incapaz de informar los incidentes a sus oficiales superiores, pensando que podría ser considerado mentalmente inestable y que se le revocaría su autorización y estado PRP (programa de confiabilidad personal).

Sus credenciales han sido confirmadas y debido a la naturaleza de sus responsabilidades, es una fuente creíble. Reister era un técnico altamente calificado, en quien se confiaba para manejar armas nucleares.

«Aprendí a mantener, desmantelar, destruir, transportar y brindar seguridad al arsenal nuclear asignado a nuestra base», contó en una declaración citada por el Liberation Times.

Mientras estaba en la base, además, se familiarizó con una gran cantidad de naves de la USAF, incluidos el B-2, el F-117 y el A-10, que despegaban, aterrizaban y maniobraban alrededor del área. Pero en dos casos, fue testigo de objetos que no pudo identificar ni explicar.

UAPs sobre Whiteman AFB

En su primer encuentro, Reister vio un «orbe» flotando a lo largo de la parte superior de la línea de árboles cuando se transportaba un arma nuclear dentro de la base.

«Naturalmente, durante este tiempo estaba hipervigilante y noté una luz o un orbe que se cernía sobre la parte superior de la línea de árboles. Pensé que era solo una estrella en ese momento, pero mientras continuaba vigilando el área, la luz/orbe se disparó por encima de las copas de los árboles y permaneció allí durante algún tiempo, tal vez fue un satélite», relató.

Adrian Reister, fotografiado durante sus días en la USAF.

«Cuando llegó el equipo de transporte y aseguró el arma dentro de las instalaciones, el orbe pululó un poco en el cielo, luego se disparó hacia la izquierda (norte), después 90 grados hacia arriba y desapareció».

El objeto no se parecía a nada que Reister hubiera encontrado antes, a pesar de su familiaridad con todo tipo de aviones en la base. Asimismo, el comportamiento exhibido por el objeto no parece coincidir con nada conocido públicamente dentro del arsenal de la USAF —sobre todo teniendo en tipo la aceleración instantánea descrita por el testigo—.

En otra ocasión, el técnico vio otro orbe sobre la base mientras estaba de guardia. El objeto estaba estacionario antes de desaparecer, como en el primer incidente.

«Todos los orbes o fenómenos del cielo que vi personalmente eran el mismo orbe brillante único, con un tinte blanco amarillento», detalló.

Encuentro con una sombra humanoide

Pero el incidente más significativo, que estremece al testigo hasta el día de hoy, involucra lo que puede describirse mejor como una «persona sombra».

Durante el verano de 2006, Reister estuvo trabajando en la sección de apoyo de la base, hasta bien entrada la noche, entre las 11 p.m. y las 7 a.m.

Estaba solo cuando un equipo de entrenamiento estaba encerrado en una bahía separada trabajando en una bomba de entrenamiento.

Un boceto de la «persona sombra» presenciada por Reister.

Luego comenzó a escuchar pasos de pies descalzos, no el sonido de botas de combate con punta de acero que estaba acostumbrado a escuchar. Fue entonces cuando los acontecimientos dieron un giro muy extraño.

«El sonido desapareció cuando miré hacia arriba y escaneé la habitación. Al no ver nada, simplemente me encogí de hombros y volví al trabajo. A los pocos minutos escuché nuevamente caminar descalzo, alejándose del área de apoyo, y esta vez me levanté para mirar alrededor», dijo.

«Vi lo que realmente no puedo describir como otra cosa que una masa negra con la forma de una persona parada a 6 pies, no era realmente una sombra sino algo que estaba un poco borroso y no reflejaba ninguna luz... rápidamente dobló la esquina hacia el área de administración de la tienda, y la perseguí como un loco.

»Mientras corría a lo largo de la pared desde la sección de soporte hasta el área de administración, busqué por todas partes, no hay muchos lugares para esconderse en esa sección, solo algunas oficinas y una sala de descanso. Había sido minucioso en mi búsqueda, pero aun así terminé con las manos vacías».

Como dice Reister, nadie entra o sale de la base sin pasar por las puertas de seguridad delanteras. Todas las demás puertas estaban aseguradas en ese momento y tenían sellos de seguridad que se rompen si se abre una puerta. Si eso ocurriera, las fuerzas de seguridad de la USAF son notificadas de una infracción. En la noche del evento, no se rompieron los sellos y no se puede explicar cómo esta figura entró y salió de las instalaciones.

No es un fenómeno aislado

Este avistamiento de una «persona sombra» no es un evento aislado. Por ejemplo, el periodista George Knapp informó anteriormente sobre eventos similares, presenciados por personal estacionado en la reputada instalación de armas nucleares conocida como Área 2 en Nevada.

Sea lo que sea que represente, Reister cree que tales incidentes deben tomarse en serio.

Un B-2A Spirit del Ala de Bombarderos 509 volando sobre Whiteman AFB.

«Ya sea una persona, un lobo, una rata o un conejo, nadie más que el personal autorizado debe estar cerca de una base que almacena armas nucleares, la cultura debe cambiar, si la USAF adoptara un enfoque integral, notaría un patrón de sucesos similares en otras bases, lo que debería hacer que los altos funcionarios tomen nota», sentenció.

En este caso, también cabe destacar que la base de la Fuerza Aérea de Whiteman es el hogar del Ala de Bombarderos 509 que recuperó la supuesta nave estrellada en Roswell.

Saliendo a la luz

Desde que dejó el ejército, Reister no ha tenido ninguna otra experiencia como la que vio en la base y no ha visto ningún otro ovni.

El que recién ahora cuente su experiencia responde, según él, a las recientes revelaciones de pilotos de la Marina que salieron a hablar sobre sus encuentros cercanos, en lo que ahora se conoce como incidente ovni Nimitz.

«El estigma se está evaporando y este tema se está tomando en serio al más alto nivel del gobierno; con suerte, ahora podemos tener una discusión seria sobre nuestra seguridad nacional», concluyó.

Fuente: Liberation Times. Edición: MP.

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