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Nuevo descubrimiento apunta a que Teotihuacán se inició en la Pirámide de la Luna

El hallazgo de una cueva natural debajo de la pirámide de la Luna y su orientación simbólica, podrían demostrar que éste fue el punto de partida para la construcción de la otrora «ciudad de los dioses».

Bajo la pirámide de la Luna, en Teotihuacán, México, los arqueólogos han corroborado un descubrimiento que se llevó a cabo en este lugar entre los años 2017 y 2018: una cavidad natural de 15 metros de diámetro y uno o varios túneles bajo sus cimientos, a unos ocho metros de profundidad.

Hasta hace tres décadas se pensaba que la cueva al interior de la otra gran pirámide del complejo, la del Sol, era también de origen natural, por lo se asumía que los constructores habrían partido desde ese punto para trazar la gran urbe. Sin embargo, estudios más recientes han demostrado que el túnel de esta última es artificial, lo que deja a la pirámide de la Luna como el punto cero.

Para llegar a esta conclusión, especialistas del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia de México), en colaboración con el Instituto de Geofísica de la UNAM, emplearon técnicas geofísicas no invasivas (ANT y ERT) que permitieron identificar la gran cavidad debajo del edificio, así como algunos túneles de acceso.

«El hecho de que esta cavidad (localizada en la Pirámide de la Luna) no fuera excavada por los habitantes prehispánicos, como en el caso de los túneles localizados debajo de la Pirámide del Sol y del Templo de la Serpiente Emplumada, ofrece una perspectiva novedosa sobre el origen de la planificación de la metrópoli», señala Denisse L. Argote Espino, investigadora de la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH.

Estos estudios, además, confirmaron que los antiguos habitantes de Teotihuacán reprodujeron el mismo patrón de túneles, cuyo cometido era emular el inframundo, en todos sus grandes monumentos.

Orientación simbólica

La boca de la cavidad natural debajo de la pirámide de la Luna está orientada hacia el Cerro Gordo, una montaña de carácter sagrado, lo que parece confirmar su relación simbólica y primordial.

Argote Espino agrega que el análisis del modelo 3D-ERT indica la existencia de dos posibles túneles de entrada en los lados norte y este de la estructura. Asimismo, los datos sugieren una extensión hacia el lado norte y este del edificio con dirección a la plaza.

La especialista también comenta que los túneles de acceso tanto de la pirámide del Sol y del templo de la Serpiente Emplumada guardan un sentido este-oeste, lo cual es común en la cosmovisión mesoamericana.

Teotihuacán, ubicada a unos 60 kilómetros de Ciudad de México, fue fundada en el año 100 a.C y cayó alrededor del 650 d.C. Fue una gran metrópoli sagrada, conocida por sus pirámides, cuyos orígenes y pobladores siguen todavía siendo inciertos.

«La importancia de los túneles y cuevas subterráneas en la ideología cósmica y la cultura mesoamericana, en general, y teotihuacana, en lo particular, se ha probado ampliamente en diferentes proyectos de investigación y publicaciones. A ellas se suman, en pleno siglo XXI, los estudios a profundidad en la pirámide de la Luna, monumento dedicado a la deidad femenina del agua, la fertilidad, la Luna y, probablemente, la Tierra», concluyen los investigadores.

El estudio detallando los nuevos hallazgos ha sido publicado en el Journal of Archaeological Science.

Fuente: INAH. Edición: MD/NGeo.