Un muerto, motoristas y latinos llegados de EE UU, en la fiesta de los XV años de Rubí

No ha sido el millón largo de personas que se sumaron a la convocatoria de Facebook. Pero el diminuto pueblo de La Joya, en el estado mexicano de San Luis Potosí, dobló este lunes su población con la visita de más 1.000 asistentes a la primera parte de la celebración de los XV años de Rubí Ibarra, un tradicional evento que por el efecto viral de las redes sociales, ha acabado convirtiéndose en una cita masiva y accidentada. Dos personas fueron arrolladas por un grupo de caballos durante las carreras organizadas para la fiesta. Una murió y la otra permanece hospitalizada. 

Motoristas de un club de Ciudad de México, latinos residentes en Estados Unidos, mexicanos de otros estados y curiosos de su propio pueblo asistieron a la misa y la comida del cumpleaños de una niña en una comunidad rural y asilada del centro de México. 

El evento ha llegado a acumular más de 1,2 millones de asistencias confirmadas en Facebook

“Felicito a las personas y a las comunidades porque gracias a este evento ya los conocen hasta en las partes más distantes de la tierra, hasta en Nepal”, dijo Alberto Sumarán, un trabajador jubilado de California con orígenes mexicanos. Acompañado de su mujer, Sumarán viajó en autobús 35 horas desde Los Ángeles para llegar a la fiesta.

Los 15 años no son cualquier festejo. Después de las bodas, estas celebraciones son las más espléndidas en México: decoración, vestimenta, luz y sonido, comida y sobre todo número de invitados. El caso de Rubí ha sobrepasado todos los límites de esta tradición mexicana. A principios de mes el padre de la quinceañera invitó a toda su comunidad a la fiesta de su hija a través de un vídeo en Facebook.

El vídeo corrió como la gasolina por las redes sociales converitiéndose en el fenómeno mediático del fin de año en el país. No solo inspiró numerosas bromas y parodias, también la creación de invitaciones en Facebook para acudir al festejo. Una de ellas, creada el pasado 2 de diciembre, ha llegado a acumular más de 1,2 millones de asistencias confirmadas.

En el diminuto poblado de La Joya, de apenas dos decenas de casas, con una carretera que lo atraviesa y calles sin asfaltar, ocupadas este lunes por un centenar de vehículos llegados de distintas partes, también se encontraban Betty y Claudia Rodríguez, madre e hija de Houston (Texas). Llegaron en “troca” -furgoneta grande- y afirmaron que la quinceañera, a quien habían dado un regalo a primera hora de la mañana, estaba “contenta pero nerviosa”, y le desearon una buena celebración, porque tal y como recordó Claudia, esta es “una fiesta muy bonita”.

Un grupo de diez motoristas, hombres y mujeres, con ropas de cuero con nombres grabados como “Los hijos de la chingada” también asistieron al evento. Desde la Ciudad de México, pensaron en la fiesta de quince de Rubí como la excusa perfecta para descubrir esta parte del país, a unas seis horas de la capital mexicana.

“Fue un evento muy viral, y se han visto muchas cosas malas en este país. Pero independientemente de lo viral que se ha hecho, podemos demostrar que en este tipo de eventos podemos convivir todo tipo de gentes”, dijo uno de los moteros.

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