Un plus para los policías que quieran trabajar en Catalunya

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, estuvo el fin de semana en Barcelona y aprovechó para mantener un breve encuentro con el jefe superior de la Policía Nacional, Sebastián Trapote. El comisario aprovechó bien el tiempo. Comunicó al político la situación “crítica” que está sufriendo la plantilla policial en Catalunya y destacó su especial preocupación ante la imposibilidad de cubrir las plazas de funcionarios que exigen los cada vez mayores flujos de visitantes en el aeropuerto de El Prat. Zoido expresó a los uniformados la intención del Gobierno de aprobar “cuanto antes” un plus económico para los policías que trabajen en Catalunya. “No estaría tan bien remunerado como el que se aprobó en su momento en el País Vasco, pero sería lo suficientemente atractivo para que los policías vuelvan a ver con interés trabajar en Catalunya”, explicaron a este diario fuentes de la administración central.

La falta de personal en la plantilla de la Policía Nacional en Catalunya es un problema que se arrastra desde hace años, pero que ha estallado con la crisis de las colas en los controles de pasaporte del aeropuerto. En la actualidad hay 2.950 agentes en Catalunya de los 3.850 policías que establece el catálogo profesional. Pero, además, a estos hay que restar unos 160 que están fuera en comisión de servicio. A raíz de la crisis de las colas en el control de pasaporte del pasado 1 de mayo, la delegación del Gobierno e Interior han parcheado la situación con remiendos. Una treintena de agentes de la plantilla de la comisaría de Cornellà han sido obligados a trasladarse a El Prat, y otra decena de policías de Madrid han sido enviados en comisión de servicio a reforzar el aeropuerto catalán.

La falta de personal en la plantilla de la Policía Nacional en Catalunya es un problema que se arrastra desde hace años, pero que ha estallado con la crisis de las colas en los controles de pasaporte del aeropuerto

El grupo de refuerzo regresa a finales de mayo a Madrid y a los policías de Cornellà se les ha asegurado que el traslado sólo es provisional. En julio juran el cargo 250 nuevos policías nacionales, de los que medio centenar irán a Barcelona, pero eso será cuando el verano esté en marcha y el aeropuerto a pleno rendimiento, en temporada alta.

Hasta ahora, la jefatura de Catalunya tiene carta blanca para tirar de talonario y de horas extras. ­Cada fin semana logra reclutar media docena de policías para trabajar en El Prat, pero con mucho esfuerzo, porque la compensación económica no alcanza los 100 euros brutos y a los agentes no les compensa.

Después hay otra realidad que la falta de policías quizás ha tapado estos días. En la terminal 1 hay ocho cabinas para el control de pasaporte en las salidas y otras 14 en las entradas. Las principales retenciones se producen en la entrada al país. Cuando aterrizan varios aviones grandes a la vez y hay que revisar la documentación a todos los pasajeros. En cualquier caso, de esas 14 cabinas sólo pueden funcionar siete porque son las únicas que disponen del verificador de pasaportes y DNI. El Ministerio del Interior y Aena se han comprometido a comprar nuevos verificadores. Medio centenar irán a El Prat, pero no llegarán hasta finales de julio. Por lo tanto, con o sin policías, no se pueden abrir al público más de siete cabinas.

En julio juran el cargo 250 nuevos policías nacionales, de los que medio centenar irán a Barcelona,

También existen unas cabinas, las ABC (Automatic Boarding Control), que permiten a los pasajeros comunitarios verificar su pasaporte automáticamente. Hay 12 en la terminal 1 y otras seis en la terminal 2. No necesitan ni policía ni funcionario, pero sí alguna señal, panel, información o azafatos que expliquen a los pasajeros que existen y que se pueden utilizar. Están tan escondidas y mal señalizadas que nadie las utiliza. Por eso Aena contratará en estos días personal de asistencia que en los momentos de colapso desviará a los pasajeros comunitarios a esas cabinas para agilizar las colas.

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