Ariana Grande reserva toda una planta del hotel para su concierto en Barcelona

Eres una cantante juvenil de talla no solo internacional sino la número 1 del momento. Por tus discos, tus fans y por cómo han plantado cara al terrorismo. ¿Cómo evitar el previsible enjambre de fotógrafos que te espera en el aeropuerto? Evitando el avión. A un problema simple, una solución sencilla. Ariana Grande llegó a Barcelona ayer por la tarde –si bien se la esperaba a mediodía– en un autocar de lujo procedente de Lisboa. Esta noche actuará en el Palau Sant Jordi.

El equipo de la cantante usó un señuelo para despistar a varios decenas de fans congregados en el hotel

Indicaciones que el Palau Sant Jordi ofrece a los fans de Ariana Grande. Indicaciones que el Palau Sant Jordi ofrece a los fans de Ariana Grande. (Otras fuentes)

Varias decenas de fans en edad escolar –muchas de ellas coronadas con ostentosas orejas de conejito, las que Grande luce en la portada de Dangerous Woman– esperaban impenitentes en el hotel Arts desde por la mañana hasta que, entrada la sobremesa, se produjo la epifanía. Dos autobuses king size llegaron al hotel pero solo se quedó uno. Del mismo bajó la guardia pretoriana de Ariana Grande: varios escoltas de peso y volumen descomunal así como su maquillador (Daniel Chinchilla), su estilista y el fotógrafo de la gira, Alfredo Flores. Ni rastro de la diva. Mientras su augusta presencia se hacía de rogar, los y las fans pedían fotos enloquecidos al maquillador, a falta de pan, a quien conocen de las redes sociales.

Ariana Grande ha pagado alrededor de 18.000 euros por su suite

Naturalmente, la maniobra de media tarde era un señuelo. Ariana llegó a su hotel por la tarde, cuando la fiebre había bajado algunos enteros, y entró directamente desde el parking. Nadie pudo verla acceder a la planta 36, que ha alquilado al completo para ella y su séquito; solo por su suite habría pagado alrededor de 18.000 euros. Esta tarde, antes del concierto que llenará el Palau Sant Jordi –donde desde ayer se cuecen bajo el sol centenares de admiradores–, ofrecerá un ‘meet greet’ para los seguidores que hayan adquirido las entradas nivel gold, todas agotadas (la más cara asciende a 555 euros): encuentro y foto con la artista, un póster firmado, una bolsa con merchandising así como, lógicamente, acceso prioritario al concierto y, pásmense, visita al backstage para poder husmear el vestuario y accesorios que su diosa lucirá esta noche.

Mientras el cuerpo de bailarines se aloja en el hotel W, la cantante ha preferido el Arts, el mismo donde se hospedó en su anterior visita a Barcelona. Un edificio convertido en plaza inexpugnable, al menos, hasta que ella lo abandone rumbo a Roma, sede de su próximo concierto: el porche para vehículos de la entrada está cortado y los guardas de seguridad se han multiplicado.

Ariana, durante el segundo concierto que ofreció en Manchester en homenaje a las víctimas del atentado que fallecieron en el primero. Ariana, durante el segundo concierto que ofreció en Manchester en homenaje a las víctimas del atentado que fallecieron en el primero. (Handout / Reuters)
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